Tu hijo puede solo

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Hace unos días en la reunión de apoderados del colegio de mi hijo su profesora nos dijo algo que caló profundo en mi “necesito que le den más autonomía a sus hijos, que aprendan a hacer las cosas solos, no sólo para que ellos vean que pueden solos, sino para que ustedes descansen, los niños dicen que sus papas están muy cansados siempre, entonces descansen enseñando a que hagan las cosas por si mismos”.

 

Me fui a casa con la sensación de haber tenido una iluminación, en esas sencillas palabras de una profesora que busca la autonomía de los niños y nos pide presencia presente en casa, me di cuenta que tiene mucha razón, que pasada cierta edad, los niños y niñas pueden hacer muchas cosas solos, pero que las seguimos haciendo nosotras por costumbre, quizás por que es más rápido, por comodidad o porque ni siquiera nos lo hemos cuestionado.

Entonces, pensé en mi propio cansancio, en lo agotador que es tener que preparar la colación y el almuerzo cada día, en dejar limpia la casa de noche, en ir de compras, en lavar su ropa, en cuidar cuando está enfermo, en mi propio trabajo, en mi falta de paciencia y tiempo, en mi grito interno de que NECESITO un respiro ahora y me di cuenta que mi hijo puede ser un aliado si le permito serlo, me di cuenta que mi afán por regalonearlo sólo me pasa la cuenta y me vuelve una madre más cansada,a más agotada, menos disponible y con más tendencia a gritar.

Y la verdad que creo que esto no me pasa solo a mi, sino a todas, hace unos días una colega del trabajo nos contaba como ella los fines de semana se dedicaba a dejar cocinada la comida para la semana de toda la familia (esposo incluido), que cocinaba todo super saludable y lo congelaba, así los niños solo debían descongelar y se alimentaban sano. Ella lo decía orgullosa pero su cara de agotada nos decía a todas que debía parar, y es que nuestro afán de querer hacerlo todo perfecto, que querer que nuestros hijos tengan lo mejor y todo perfecto nos lleva a cohartarlos a ellos y a sobrecargarnos a nosotras. Porque vamos, un niño de cinco años podría guardar su colación solo no? O un niño de siete años ya es capaz de prepararse parte del desayuno, o incluso hacerse un almuerzo o cena que no implique usar el fuego.

Y es que los niños y niñas son mucho más capaces de lo que nosotros creemos, sólo que nosotras, y digo nosotras porque en general somos las mujeres las que no les dejamos intentarlo, por miedo a que se dañe o a que no lo haga como nosotras quisiéramos (otra vez el control materno nos juega una mala pasada). y al final terminamos agotadas, enojadas, gritándoles y reclamando todo lo que hacemos sin que nadie lo valore, pero no enseñamos a nuestros pequeños a ser autónomos, que tu hija no te pide que le laves los dientes, ella puede sola, pero si tú se los lavas siempre, verás como en la adolescencia será agotador.

Por eso queridas madres y padres, mi llamado es a autoanalizarnos y potenciar la autonomía de nuestros hijos e hijas, pero no sólo por ellos y su bienestar presente y futuro, sino también por nosotras, para descansar un poco y delegar tareas sencillas que nos toman tiempo y nos cansan más. No tengas miedo, tu hijo puede solo, y cuando tu no estás lo hace sin problemas.

En el colegio de mi hijo los niños de seis años usan cuchillos y saben cortar la palta, pelar una manzana, partir una zanahoria y echar la fruta en la juguera para hacerse un jugo. Ninguno de nosotros se habría atrevido a enseñarles eso, pero debo confesar que ahora que lo hacen es tremenda ayuda en casa, los fines de semana el solito saca el pan, enchufa la juguera, hace el jugo y sirve la palta mientras mamá descansa unos minutos, ´´el lo hace feliz, emocionado de lo grande que es y yo, pues yo me doy cuenta que su independencia le hace bien a el y me vuelve mejor mamá a mi, y no , no se trata que no los vamos a regalonear de vez en cuando, sino de permitir que aprendan, de delegarles tareas, de dejar de ser nosotras las super woman.

Tu hijo puede solo mamá y papá, se puede lavar los dientes, se puede poner la ropa, guardar la colación, barrer la casa, incluso echar a lavar, no les coartes sus ganas de aprender por el miedo o por el tiempo, porque no le pasará nada y verás que en la suma y en la resta ganarás tiempo para ti y tiempo para él. Mas autonomía, más independencia, más herramientas para él, más descanso para ti

 

 

Acerca del autor

Equipo de columnistas y colaboradores ocasionales de Mamadre.cl