Tiempos de descanso en la maternidad

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Aprender a vivir la vida de a 4, no es tan fácil como aparece en la tv o las revistas. Los hermanos no siempre se llevan bien. Y las madres no tenemos paciencia infinita.

Recuerdo una película donde una mamá con una niña y un bebé estaban cocinando. De pronto llaman por teléfono, la niña empieza a ensuciar, el bebé a llorar y todo se vuelve un caos. Al final la mamá se esconde en un cuarto a llorar mientras la nana se lleva a los niños. Así me siento a veces.

En estos días de vacaciones y solcito, paseos a la plaza y más tiempo de juegos he podido disfrutar más la crianza. He pensado en la importancia del descanso y reservarse espacios de autocuidado. Me he encontrado con la madre amorosa que quiero ser. Porque cuando NO estoy cansada, mi bebé es el más maravilloso del mundo y siento unas ganas locas de abrazarlo y comérmelo a besos. Mi princesa mayor es muy divertida e inventa muchas cosas.

PERO, cuando estoy cansada: mi bebé llora demasiado me agota y no sé que más hacer para calmarlo. La mayor es muy demandante e intransigente. Siento que no puedo más. Deseo desesperadamente un momento de silencio, sin gritos ni llantos. Pero entre más cansada me siento más lloran…. Unos días atrás sentía que iba a explotar. Me tapé los ojos con las manos y me repetí a mi misma: “Si me calmo todo va a mejorar, YO soy la ADULTA”. Tomé un poco de aire y empecé de nuevo. Hablando suavecito, dando cariños y besitos. Y funcionó.

No siempre puedo. A veces me gana mi sombra. A veces exploto de desesperación, pero sigo tratando. Pido disculpas a mis hijos y volvemos a empezar.

He tomado una decisión, aunque me cueste organizar los tiempos me voy a regalar clases de yoga. Antes de tener a mis hijos siempre iba, ahora no voy nunca. Creo que me hace falta recuperar parte de la mujer que era antes. Aun me da un poco de culpa decirlo, pero necesito un descanso semanal de mi labor de madre 24/7. Una amiga ha vuelto a tomar clases de salsa y se ve mucho más feliz. Creo que será lo mejor para todos.

¡Un abrazo a todas!

 

 Helena, Aprendiz de madre

Acerca del autor

Consultoría en Lactancia Materna