¿Tan grande y todavía usa pañal?

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En la crianza, como en la vida, hay batallas que vale dar y otras que es mejor dejar ir por salud mental, una de las batallas que decidí dar y que me costó millones de críticas desde el papá de mi hijo a la señora de la calle, fue el esperar a que mi hijo estuviera listo para dejar los pañales, y lo peor de todo es que como ya estaba ‘grande’ no faltó el adulto tan atinado que lo increpó directamente a él por usar pañales siendo tan grande.

Mala madre, floja, descuidada, mal criado, niño flojo, lo vas a enfermar, si lo dejas hacer lo que quiera va a ser un delincuente, Uff, la lista de los comentarios da para largo, nunca entendí la verdad qué tenía que ver dejar los pañales después de los tres años con convertirse en delincuente, pero, como fuera, esta batalla la di, por mi hijo y sus tiempos, porque en cada etapa de su desarrollo la vida le dio la razón a la naturaleza, todo tiene su tiempo y su momento, no hay para que apurarlos, y como siempre, los resultados fueron increíblemente rápidos y sin traumas ni accidentes.

A los 3 años cinco meses un día le pregunté a mi hijo si quería probar hacer pipi en la taza del baño, lo tuve todo el día sin pañales y sin ropa, y cada vez que tenía ganas íbamos juntos a hacer pipí, dos días se demoró en recordar que estaba sin pañales y tomarle el ritmo, dos días, dos accidentes y dejó de usar pañales de día y de noche, así, sin regalos, sin premios, sin manipulaciones, sin un’ si haces pipí te doy un chocolate’, nada de nada, nunca supe del proceso “se hizo caca en el comedor, mojó los pantalones, tuve que lavar 20 calzoncillos en un día, mojó la cama”, nada, a dos meses de haberlos dejado ya ni me entero cuando va de cuando va al baño, va solito, hace pipí de pie, se limpia solo, se lava las manos y cuando termina me avisa para que revise si quedo bien limpio.

Por supuesto que, ahora que ven lo rápido que fue, nadie me dice bien tenías razón, había que esperar ni tampoco se disculpan por la serie de epitetos que me dijeron sin si quiera preguntarles, estos son de alguna forma pequeños triunfos silenciosos que tenemos las madres y que celebramos a lo sumo con nuestra mejor amiga que también es mamá.

Pero más allá de esto, lo que les quiero recordar con mi experiencia es que de verdad respetar los procesos y tiempos les hará mucho más liviana la maternidad y les quitará un gran peso de encima, no caigamos en las recomendaciones o críticas de los demás, ni en el miedo y la culpa que usan casi como estandarte, los niños tienen su cerebro en desarrollo y si nosotras sus madres, y padres por cierto, somos capaces de entender eso les aseguro se evitarán más de un dolor de cabeza ustedes y liberaran a sus hijos de presiones innecesarias, yo sé que no es fácil llevar la corriente, no se trata de ir peleando con todos y todas, pero sí es importante saber que batallas dar, por nuestra salud mental y la de nuestros hijos, nadie mejor que mamá y papá para hacerle entender a los niños que los vamos a esperar, que no pasa nada, que todo está bien y que nosotros los vamos a acompañar.

Le tenía tanto miedo al momento de ‘sacarle el pañal’, me imaginaba lavando, limpiando, gritando, colpasada, y al final ha sido de los procesos más armónicos que pueda recordar en mi maternidad, no te apresures, no los apresures, respeta sus tiempos y disfruta verlos crecer, disfruta ser mamá y a los demás… bueno a ellos les puede invitar cordialmente a estudiar un poco del desarrollo infantil.

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista.
Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños.
No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión.
Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso.
Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías.
@jbruna
jenny@mamadre.cl

1 comentario

  1. Me pasó lo mismo, mi Brunito con 4 años y 2 meses, cero problema de dia y de noche fuera pañal. Hasta ahora nunca un “accidente”. Le di su tiempo y listo, estoy feliz.