Sexualidad y Embarazo: 5 mitos frecuentes

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Afortunadamente la evidencia científica demuestra que la actividad sexual es compatible y beneficiosa para el embarazo si este no presenta dificultades específicas(*). Sin embargo, aún persisten innumerables mitos que dificultan que madres y padres puedan disfrutar de su sexualidad con tranquilidad.
Este artículo va dirigido a todos ellos y busca con 5 informaciones básicas, desmitificar y avanzar hacia la conquista de una sexualidad sana, placentera y responsable.

 

1. Sexualidad no es solo sexo: La Sexualidad es una esfera humana que incluye múltiples factores (entre los cuales se destacan lo físico, psicológico, afectivo, relacional, espiritual, político y cultural) y que está presente en nuestras vidas desde el nacimiento a la muerte. Por lo tanto, aunque no tengamos sexo, seguimos siendo personas sexuales y sexuadas.

2. El sexo no es solo penetración: El sexo incluye la penetración pero contiene además innumerables prácticas. Besos, miradas, caricias, masajes, juegos, lecturas, películas, fantasías, llamadas, fotografías, mensajes de texto, y la exaltación de todos los sentidos pueden ser direccionados para que se configuren como protagonistas de una experiencia sexual sofisticada y altamente placentera.

3. El útero es un espacio separado del canal vaginal: Las mujeres estamos conformadas de manera muy inteligente separando nuestra capacidad reproductiva de aquella lúdico-erótica. Gracias a que estos dos espacios están separados y protegidos podemos seguir jugando con la vulva, vagina y canal vaginal mientras nuestro útero cobija al retoño.
Dedos, juguetes, dildos y penes pueden masajear externa e internamente sin poner en riesgo a nuestr@ hij@ permitiéndole además disfrutar de las endorfinas que liberaremos por el placer físico del juego.

4. Orgasmo – placer sin riesgos: A pesar de que el orgasmo induce contracciones, puede inducir el parto solo cuando el bebe está listo para nacer. Las semanas previas, las contracciones del orgasmo se limitan a ser placenteras.

5. Cuando hablamos de sexualidad, desde cerca nadie es “normal”: aún cuando existen generalidades, cada mujer y cada relación de pareja es diferente. Si tu embarazo no cuadra con la descripción clásica de tu trimestre no te estreses y sobre todo no te sientas inadecuada. Se supone que el aumento de la irrigación sanguínea en la zona genital debiera aumentar el deseo sexual durante el segundo trimestre pero el deseo sexual es algo que depende de muchas otras variables. Si estás en el segundo semestre y no tienes la líbido por las nubes no te culpes, cada una tiene su propia biografía sexual y la buena noticia es que ninguna es normal o anormal, son todas diferentes y por eso mismo preciosas y válidas.

(*) Algunos ejemplos de dificultades específicas son el desprendimiento de la placenta, placenta previa, abortos previos reiterados, y en general aquellas situaciones que requieren reposo absoluto.

 

Natalia Guerrero Fernández
Psicóloga Clínica
Especialista en Sexología Clínica y Educación Sexual y Afectiva.
Magister en Mediación Familiar y Comunitaria 

Acerca del autor

Equipo de columnistas y colaboradores ocasionales de Mamadre.cl

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