Sexualidad en el embarazo

0

embarazoLa sexualidad es esencial en la vida de los seres humanos y está presente en todas las etapas de nuestro desarrollo, algunas de manera más activa que otras. Condensa aspectos biológicos, culturales, sociales, etc.

El embarazo es una etapa en la vida de la mujer que se vive con ilusión, pero también muchas veces y en especial en el caso de las primerizas, con incertidumbre y ciertos temores y fantasías aparejados. Dentro de estos, están los temas relativos a la vida sexual y a cómo impactarán los cambios físicos y emocionales que surgen durante la gestación.

Son muchas las mujeres que pueden vivir una sexualidad muy plena y placentera en esta etapa, el conocer cuáles son estos cambios y cómo afectan, facilita también despejar temores. Por otra parte, existe un porcentaje menor en que las relaciones sexuales son prohibidas por el médico durante algún período del embarazo, o en su totalidad, producto de alguna contraindicación; y aún en estos casos, hay espacio para la sensualidad y el erotismo vivido en pareja.

La maternidad, el nacimiento de los hijos/as y su crianza, no deben ser en absoluto un impedimento para momentos de encuentro sexuales y por el contrario, es algo que muchas veces les beneficia; a través de ella, puede darse un espacio de comunión de pareja y experiencias de placer y plenitud para la madre.

En este sentido, el embarazo es una etapa más, donde muchos de los cambios físicos y emocionales que ocurren están relacionados con los cambios hormonales que experimenta nuestro cuerpo. Partimos de la base, desde luego, que no existen dos mujeres o dos embarazos iguales y cada proceso será único.

Uno de los primeros indicios que tenemos del embarazo, es una hormona que secreta el ovario una vez fecundado (HCG) y que sirve a su vez para la detección del mismo; ésta provoca algunos de los malestares iniciales, como son las náuseas matutinas. A esa, se suman otra serie de hormonas (estrógenos, progesterona, corticoesteroides) que hacen que la embarazada se haga más sensible a ciertos olores y sabores y en ocasiones, los rechace; también que experimente mayor cansancio y aumento de la temperatura corporal.

Estos cambios del inicio se manifiestan en la sexualidad y a nivel subjetivo; hay mujeres que en este primer trimestre experimentan menor deseo sexual, por estos mismos malestares y por ciertas ambivalencias sobre su propio cuerpo, que se va redondeando; esto, sin embargo, le resulta atractivo a muchos hombres. También surgen en ambos los temores de que las relaciones sexuales puedan dañar al bebé, es importante saber que el bebé se encuentra protegido por el líquido amniótico y la pared del útero; a su vez, el tapón mucoso previene posibles infecciones.

La comunicación en la pareja en esta etapa será fundamental; dentro de estos cambios iniciales, también existe una sensibilidad mayor en los pechos, que puede hacer la estimulación dolorosa, o por el contrario, más placentera, por lo que la mujer debe ir guiando a su pareja sobre estos cambios y nuevas sensibilidades.

Así como nos hemos referido a estos malestares iniciales, hay que recalcar que otros cambios hormonales benefician y hacen experimentar la sexualidad en forma más placentera; hay un aumento en las secreciones vaginales y mayor flujo sanguíneo, lo que se traduce en mayor lubricación, excitación y más y mejores orgasmos.

El segundo trimestre del embarazo parece ser, en general, cuando hay mayor grado de deseo sexual y de placer, a tal punto que algunas mujeres señalan alcanzar mayor placer incluso que antes del embarazo; los malestares iniciales han cedido, existe mayor relajo y el cuerpo no ha aumentado de volumen en forma tan importante como lo hará en el tercer trimestre, en que nuevamente el deseo tiende a moderarse.

Las maneras de experimentar la sexualidad en este período de embarazo entonces, pueden ser muy variadas (ej. con o sin penetración, integrando masturbación o sexo oral) y a su vez, existen posturas que pueden facilitar el encuentro sexual y sortear los inconvenientes que puedan surgir producto de este nuevo estado; hay estudios que señalan que aparte de unir más a la pareja, también el futuro bebé se beneficia de esta actividad, que sin lugar a dudas es parte de la vida y nos conecta con una energía vital.

 

Myriam Sabah
Psicóloga U. de Chile
Centro Chileno de Sexualidad
Dirección: El Trovador 4280, oficina 315. Las Condes.
Teléfonos: 2 2342 50 32

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista. Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños. No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión. Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso. Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías. @jbruna jenny@mamadre.cl

¿Qué opinas?