Seguridad en la piscina: Nunca dejes a tus hijos/as solos/as

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Amelia y Amanda son primas, de 3 años y dos años 2 meses respectivamente, están de visita en la casa de sus abuelos, sentadas una al lado de la otra en las escaleras de la piscina, jugando con el agua. Sus padres y el resto de los adultos están a dos metros de ellas, junto a la parrilla en un asado familiar, disfrutando de un fresco pisco sour, no pueden verlas directamente porque unos arbustos las tapan, pero no se preocupan porque las niñas saben nadar y son muy tranquilas y obedientes y saben que no pueden meterse solas al agua…

Amanda juega con su balde lo llena y bota el agua, el balde se le va y por un acto reflejo intenta moverse para tomarlo, pero se detiene porque recuerda que no puede meterse sola en la piscina, sin embargo, ese pequeño movimiento fue suficiente para que resbalara y cayera al agua golpeándose suavemente la cabeza, Amelia, afortunadamente, grita y las madres de ambas corren a verlas, Victoria, una tía se tira al agua y saca a la niña que asustada y atolondrada no atinó a nadar, pero no perdió la consciencia, sólo llora mucho y está muy, pero muy asustada.

Su madre, Catalina, la abraza llorando, pensando que en menos de 30 segundos su hija pudo haber perdido la vida mientras ellos disfrutaban de un asado familiar confiados en que las niñas son tranquilas y saben nadar.

Esta historia ocurrió el primero de enero, luego que un pediatra la examinara y confirmara que no tiene síntomas de ahogamiento secundario, el profesional increpa a los padres recordándoles que NUNCA hay que dejar a un niño, mucho menos tan pequeño, sin la supervisión de un adulto, junto a una piscina, porque en un momento de estrés los pequeños no sabrán como reaccionar, y porque el mayor peligro no es que se ahoguen si saben nadar, sino que se golpeen la cabeza y entren inconscientes al agua.

 

Porque sabemos que tus hijos son tu tesoro, y porque aquellas familias que han perdido a sus bebés en accidentes de este tipo, darían su vida y todo su dinero por retroceder el tiempo, en Mamadre te queremos ayudar a disfrutar este verano sin sobresaltos ni malos recuerdos. . La doctora Dra. Karina Michea, pediatra de Clínica Ciudad del Mar, y las Sociedad Americana de pediatría nos entregan algunas recomendaciones para prevenir y evitar accidentes.

  • Nunca deje solo a su hijo dentro o cerca de una piscina, ni siquiera por un instante. Un adulto que sepa reanimación cardiopulmonar debe estar encargado de supervisar a los niños en todo momento.

  • Uso de chaleco salvavidas para niños menores de 4 años, no flotadores, ya que estos sólo nos ayudan a nadar cuando ya sabemos hacerlo, pero no nos salvarán la vida en caso de caídas o si no sabemos nadar.

  • Practique la supervisión de tacto con niños menores de 5 años. Esto significa que con solo estirar el brazo, el adulto es capaz de tocar al niño en todo momento.

  • Debe colocar una cerca que separe su casa de la piscina. La mayoría de niños pequeños que se ahogan en las piscinas salen de la casa y caen a la piscina. Instale una cerca de un mínimo de mis 1,2 mis de altura en los 4 lados de la piscina, que la distancia entre las barras verticales no sea mayor a 10 cm y sin barras horizontales que le permitan trepar. Esta cerca deberá separar completamente la piscina de la casa y el área de juegos del jardín. Use puertas que se cierren y bloqueen automáticamente, con seguros a una altura a la que su hijo no pueda alcanzar.

  • Mantenga equipo de rescate (como un gancho con mango largo o un salvavidas) y un teléfono junto a la piscina.

  • No utilice “ayudas para nadar” rellenas de aire como un sustituto de chalecos salvavidas aprobados.

  • Saque de la piscina todos los juguetes después de usarlos para que los niños no tengan la tentación de sacarlos.

  • Cuando los niños quieran salir de la piscina, ciérrela para que no puedan volver a meterse.

  • Recuerde, enseñarle a su hijo a nadar NO significa que su hijo está seguro en el agua.

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista. Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños. No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión. Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso. Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías. @jbruna jenny@mamadre.cl

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