Seguir amamantando al volver al trabajo: ¿utopía o realidad?

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Por Macarena Benitez

Hace algunos meses, una fotografía generó diversos comentarios que trabajo y lactanciacoparon las redes sociales. Se trataba de
una imagen de la modelo Gisele Bündchen amamantando a su pequeña hija Vivian mientras es maquillada y peinada por sus asesores para una nueva jornada de trabajo.

Si bien los comentarios a favor y en contra de la imagen no se hicieron esperar, la foto permitió poner sobre la mesa el cómo compatibilizar maternidad y trabajo, pero además, debatir si en la sociedad actual se dan o no las condiciones para poder continuar con la lactancia al regresar al trabajo.

Reconocida modelo amamanta a su hija antes de desfile

Está claro que son muy pocas las mamás que pueden desempeñar un trabajo fuera de casa con sus hijos/as al lado como lo hace esta modelo, pero vale preguntarse si es posible continuar con la lactancia cuando se está de regreso al mundo laboral.

En nuestro país, desde el año 2007 rige la legislación que garantiza el derecho a lactancia y alimentación para las madres contenido en el artículo 206 del Código del Trabajo. Según esto, las trabajadoras tienen derecho a disponer a lo menos de una hora al día para dar alimento a sus hijos (as) menores de dos años.

Este derecho podrá ejercerse de alguna de las siguientes formas previo acuerdo con el empleador:

– En cualquier momento dentro de la jornada de trabajo

– Dividiéndolo en dos tramos durante la jornada

– Postergando o adelantando en media hora o en una hora, el inicio o término de la jornada de trabajo.

Ahora bien, este derecho irrenunciable se puede ejercer ya sea que el menor se encuentre en sala cuna (la proporcione o no la empresa) o en otro lugar. En el caso de las empresas que deben otorgar el beneficio de la sala cuna (al tener contratadas 20 o más mujeres), el tiempo para alimentar al menor en este espacio se amplía, sumándole los traslados y el costo de éstos, lo debe ser pagado por el empleador (ida y vuelta).

Si la trabajadora por contrato tiene media jornada laboral, la legislación también garantiza este derecho el que no es proporcional a esta jornada de trabajo, es decir, debe ser de a lo menos una hora diaria. Ahora, el Código del Trabajo indica que esto se condiciona a que el ejercicio de este derecho no impida a la trabajadora el normal desarrollo de sus labores diarias.

La norma precisa además que si la madre tiene hijos de una misma edad, o de distinta, pero que sean menores de 24 meses, o bien, nacidos de un parto múltiple, podrán ejercer su derecho a alimentar a sus hijos por lo menos una hora diaria por cada uno.

Esta hora de alimentación no puede ser cambiada por el empleador por el tiempo de colación, es más, se debe considerar como hora trabajada para todos los efectos.

Evelyn Centellas (35), mamá de Diego de 7 años y de Alonso de 1 año y 5 meses hizo uso de este derecho con su último hijo en su lugar de trabajo, ocupando la hora de alimentación acortando su jornada y saliendo más temprano cada día. Si bien su empleador no puso obstáculo a que se respetaran estos horarios, por decisión personal optó por salir dos días a la semana más tarde y es que como sucede con muchas actividades, las tareas profesionales de Evelyn le impidieron mantener estos horarios y debió flexibilizarlos.

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Carolina Vilches, mamá de Yael de 9 años y de David de 3, recuerda que con su hija fue complejo el mantener el amamantamiento al regresar a su trabajo y que para seguir con la lactancia materna exclusiva, debió utilizar hasta sus horas de colación, al igual como lo hacen muchas mujeres para quienes el extraerse leche no es una opción.

Carolina Vilches

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Si bien cada vez son más los países que han avanzado en garantizar la lactancia o derecho de alimentación para las madres trabajadoras, aún hay mucho que hacer al respecto para establecer un criterio homogéneo que proteja tanto a las mujeres como a sus hijos/as en una etapa tan importante de su desarrollo.

En Uruguay por ejemplo, se garantizan dos periodos de media hora para amamantar, sin embargo, es el Consejo del Niño por medio de un pediatra o neonatólogo quien determina la duración de ese tiempo de amamantamiento, lo que varía caso a caso.

En el caso de Argentina, también la madre dispone por ley de tiempo para amamantar en el transcurso de la jornada de trabajo, pero este derecho no se puede extender más allá de un año de nacido el hijo (a), salvo que existan razones médicas que lo ameriten.

Uno de los países que más destaca en esta materia es Suecia. La nación europea no solo garantiza 16 meses de permiso postnatal laboral (2 meses para la madre, 2 para el padre y los restantes a dividir de acuerdo a lo que ellos decidan) y el doble de estos meses en caso de embarazo múltiple, sino que en términos de la lactancia, está prohibido que los menores de 1 año asistan a guarderías, por ende, se entiende que la alimentación provendrá de la madre (ya sea lactancia materna o fórmula), pues en caso que no haya estado trabajando, el estado subsidia con 300 euros mensuales la mantención de ella y su hijo/a.

Mientras, en Estados Unidos según el nuevo sistema de salud que entró en vigencia en el 2010, los empleadores deben proporcionar a sus trabajadoras lactantes un espacio privado y limpio (que no sea el baño) para extraerse leche, así como periodos de descanso. Sin embargo, esta normativa no rige para empresas con menos de 50 empleadas.

A pesar de esta legislación, no siempre se dan las condiciones para que la madre pueda extraerse leche adecuadamente. Si su lugar de trabajo no tiene las comodidades, muchas mujeres deben optar por sacarse leche en baños públicos con los riesgos a la salud que eso implica, además de las dificultades para conectarse emocionalmente –aunque sea a distancia- con su hijo o hija. Si a esto le sumamos los problemas para mantener la cadena de frío y la temperatura correcta de la leche, las dificultades suman y siguen para mantener la lactancia.

Son pocos los lugares de trabajo que entregan a las madres las condiciones necesarias para que puedan extraer su leche y conservarla cuando se les imposibilita viajar a darles de mamar. A modo de ejemplo, el Congreso Nacional aún teniendo una mayor cantidad de trabajadoras mujeres y contando con parlamentarias en periodo de lactancia, no cuenta con sala cuna ni con espacios habilitados para el amamantamiento.

Así lo señala Evelyn Cáceres, periodista de profesión quien terminó por extraerse leche en un baño, sin contar ni con la privacidad ni con las condiciones mínimas de higiene para esto.Evelyn Centellas

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La legislación chilena aún presenta vacíos en los que hay que trabajar para garantizar un acceso igualitario a este derecho y un respeto irrestricto por parte de los empleadores. En este sentido, la Ley Criamor -que ya inició su etapa de tramitación en el Senado- es un avance significativo, pues plantea en uno de sus artículos que deberán crearse mecanismos que otorguen a las madres las facilidades y condiciones sanitarias adecuadas para la extracción de la leche materna, para su manipulación, conservación y posterior entrega a los niños (as). La misma normativa plantea que el cumplimiento de esto sea supervisado por la autoridad de salud competente.

Proyecto de Ley Criamor 

Hay mucho camino por recorrer hasta llegar al total empoderamiento de las madres trabajadoras como sujetas de derecho en esta y otras materias. En las próximas ediciones de www.mamadre.cl seguiremos abordando estas problemáticas que se nos plantean en el diario vivir a la hora de amamantar a nuestros hijos (as).

Les invitamos a revisar este audio explicativo sobre los derechos laborales vigentes en la materia, facilitado por la Biblioteca del Congreso Nacional.

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Creemos firmemente en la inclusión y en que la información nos empodera. Compartimos con ustedes este video en lenguaje de señas que explica el derecho de toda trabajadora al amamantamiento.

Lenguaje de señas 

Acerca del autor

Somos un equipo de periodistas que trabaja constantemente para brindarte la mejor información, buscamos siempre las fuentes más confiables y comprobables, porque lo importante es decidir informada, la información da seguridad, y una madre que cría segura es una madre que cría más feliz. Nosotras investigamos para que tú te dediques a criar y disfrutar.

1 comentario

  1. Me encantó el artículo! y es cierto, es urgente avanzar en mejorar las condiciones para las madres que decidimos seguir con la lactancia materna una vez que volvemos a nuestro trabajo. Pero me gustaría agregar que pese a todo, SÍ SE PUEDE!! no es una utopía y en mi caso es hasta ahora una realidad. Volver a trabajar no es sinónimo de fin del amamantamiento. Cuando llegó el momento de volver a mi trabajo tenía ese gran miedo e imagino que muchas madres lo deben tener. pero me gustaría dejar una lucecita de que sí se puede. No fue un camino fácil, pero me siento muy feliz de haberlo hecho. Mi hijo tiene 2 años y 2 meses y seguimos teteando. Anímense mujeres madres!! busquen información y consejos para seguir con sus lactancias <3

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