Reglas para visitar a una madre y su recién nacido

2

Hoy vamos hablar de un tema súper polémico….las visitas post natales.

Primeramente me gustaría llamar a reflexionar un poco respecto a lo importante que es, tanto para la nueva mamá/papá y el bebé, los primeros días tras el nacimiento.

La experiencia de gestar vida por nueve meses y en un único día abrirse para parir es una tarea que requiere de harta energía física, mental y emocional (independiente del tipo de parto) además de tener que lidiar con todos los efectos hormonales y físicos que ocurren luego del nacimiento. Es importante comprender  que la Triada necesitará tiempo para asimilar esa nueva y profunda experiencia. La interferencia excesiva en ese proceso, puede tornar esa etapa aún más compleja.

Nacer tampoco es una tarea simple, ese bebé que estuvo 9 meses contenido y protegido en el vientre materno, en un medio acuoso, recibiendo nutrientes y oxígeno a través del cordón umbilical, sintiendo el ritmo del corazón de su mamá, escuchando el murmullo de la sangre pasando por las venas, el ruido de los órganos internos de su progenitora y las voces atenuadas por el líquido amniótico y por la banda sonora que se escucha en el interior del útero…. ahora necesita adaptarse en el mundo exterior, requiere respirar por sí solo, comer, ver luces, escuchar distintos sonidos ruidosos, sentir los efectos de la gravedad, la falta de contención uterina, etc…. ¿Es algo suficientemente potente para un bebé no? Tener la sensibilidad de respetar ese momento de transición es algo imprescindible, el apego sin interrupciones, ayuda a calmar el bebé y a superar el trauma del nacimiento. 

apego-seguro

Foto: http://mimitosdemama.es/wp-content/uploads/2014/04/apego-seguro.png

 

El encuentro entre esa nueva vida y su núcleo familiar es un momento que debe ser protegido. Los papás deben disponer de la intimidad suficiente para que juntos puedan adaptarse al potente desafío que es la maternidad/paternidad. El rol de padres es una experiencia de aprendizaje continuo, no existe una fórmula  pre-establecida, cada pareja va poco a poco definiendo su estilo. A medida que descubran más acerca de su bebé, les resultará más sencillo entregar lo mejor que puedan.

En los primeros días después del nacimiento, la mujer está en recuperación de su parto, además de malestares físicos que pueda tener hay también una transición emocional importante ocurriendo (sea en el 1º o 10º parto), asimilar esa transformación puede ser abrumador. La maternidad no tiene solamente rosas, el puerperio trae consigo muchas sombras, las cuales tenemos que afrontar. Ahora con todo ese turbión de emociones a flor de piel, pedir a una mamá que esté en condiciones de recibir visitas sea en la clínica o en la casa, me parece una exigencia fuera de propósito.

No se trata de excluir a los familiares/amigos de manera egoísta, se trata de dar tiempo al tiempo, para que la mamá pueda también disfrutar y recibir las visitas en el minuto en que ella se sienta preparada para tal, sean días después del parto, semanas o incluso un mes.

Lo ideal es que ojalá la pareja pueda establecer acuerdos con las amistades y familiares cercanos antes de que ocurra el parto. Definiendo de que manera sus personas queridas, podrán apoyar en la etapa más inicial de manera práctica, estableciendo el derecho a la privacidad, sin que ocurran resentimientos en el entorno.

La mamá /papá  es quien debe decidir en común acuerdo, cuál es el minuto que sentirán que están aptos para recibir las visitas y a quienes quieren recibir (el nacimiento de un bebé no es un evento familiar donde todos los parientes lejanos deben participar). Por lo general, nuestra cultura incita que horas después del parto, ya estemos preparadas para recibir a los familiares, algunas mujeres se sienten bien así, pero la gran mayoría lo hace por obligación y tienen que hacer un tremendo esfuerzo para poder cumplir dicha misión.

Algo que funciona muy bien acá es un plan de post parto, donde la mamá elige una amiga o familiar cercano para que sea la coordinadora, luego la mamá le va diciendo los nombres de las personas y las tareas que a ella le gustaría pedir ayuda, como por ejemplo: compras del supermercado, llevar comida nutritiva en el día que lleguen de la clínica, pasear el perro, buscar el/los hijos mayores en la escuela, jugar con los hermanos mayores, ir a la feria, si no hay ayuda de asesora de hogar ordenar un poco la casa, lavar la ropa, etc…., luego la coordinadora podrá contactarse con cada de una de esas personas explicando su rol… Esa es una manera muy positiva de incluir a los cercanos en esa etapa más inicial, donde el apoyo genuino a los nuevos papás es lo principal, demostrando preocupación, actuando como tribu, entregando amor!!

 

Cuando llega el día de la visita, hay algunos tips súper importantes que recordar:

  • Evite los consejos:

Respetemos el momento de la familia que está descubriendo por sí mismos como cuidar a esa nueva vida. Cuando hay mucha intromisión por parte de familiares y amigos con “consejos” de cómo hacer eso o lo otro, no hay ayuda, de hecho genera mucho más ansiedad y sentimientos encontrados. Cuando una mujer pide apoyo es esencial entregar lo que nos pide, para eso es necesario escuchar con el corazón y contestar lo que se nos fue preguntado.

 

  • Visitas en el hospital/clínica:

Los centros de salud tienen una rutina de atención materno/fetal, deben estar preocupados del bienestar de mamá y bebé, para eso tienen como procedimiento chequear rutinariamente como va la recuperación de ambos. Es de buen tono, dejar la habitación mientras ellos puedan terminar dicho chequeo.

 

  • La Lactancia materna:

La lactancia materna no es una tarea fácil, sobre todo en los primeros días, requiere de harta paciencia, perseverancia, dedicación exclusiva, puede resultar bastante intenso emocionalmente para la nueva mamá que está aprendiendo cómo  alimentar a su bebé, si llegas a la visita justo a la hora de la papa o si al medio de tu visita el bebé quiere tomar, a menos que la mamá te pida que te quedes, por favor deja la habitación y espera pacientemente, hasta que mamá y bebé puedan terminar.

 

  • Antes de ir a la visita asegúrate de no estar enfermo/a

Si tú o alguien en tu familia está enfermo, quédate en casa. Lo último que una nueva mamá necesita es un resfriado o un recién nacido con un resfriado. Es mejor esperar hasta que el cuadro viral esté completamente superado antes de ir a visitar.

 

  • Los regalitos:

No llegues de manos vacías, por lo general, las mamás esperan un cariñito sea para ellas o para sus bebés.

En caso de que haya hermanos mayores, nunca llegues a la casa sin un engañito para él, resulta muy compleja la adaptación a la llegada de un nuevo bebé y sentirse excluido es algo que los niños no asimilan muy bien.

 

  • Por favor lave sus manos:

Al entrar a la casa/clínica, antes que el anfitrión te pida, busque inmediatamente un lavabo para lavarse las manos.

 

  • Respetemos la adaptación del bebé:

Es vital tener presente lo tremendo que es para ese bebé el estar fuera del vientre materno, todo lo que significa su adaptación a este nuevo mundo, hablar fuerte o llenar la pieza de varias personas hablando a la vez, podrá resultar perturbador, utilizar voces suaves es lo recomendable acá.

 

  • .¿Tomar o no tomar el bebé en brazos?

Lo ideal acá sería esperar que la mamá te ofrezca tomar al bebé y si no lo hace no lo tomes como personal, a muchas mamás les cuesta soltar o no sienten las ganas. Ya habrá tiempo para que lo tomes repetidamente al largo de su vida.

 

  • Evite llevar niños chicos para la visita:

Por mucho que los más pequeños pueden estar emocionados de conocer a su nuevo pequeño amigo, para las primeras visitas sería ideal que fuese una instancia solamente de adultos. Los niños requieren harta atención, por lo que no podrás dedicarte a la visita plenamente, además hay que considerar que los niños por lo general tienen mucho contacto con gérmenes y virus.

 

  • Cuidado con los aromas:

El aumento de las hormonas que se produce en las nuevas madres después del parto puede causar sensibilidad con ciertos olores. Los bebés también pueden ser sensibles a ciertos aromas y fragancias. Por lo tanto, evite fumar antes de ir a la visita, bien como utilizar perfumes fuertes.

 

  • No te quedes todo el día:

El día a día de una familia recién parida es bastante intenso, las visitas que se van a instalar en las habitaciones son bien perturbadoras, mamá/bebé necesitan tranquilidad.

 

  • Ofrece ayuda de manera práctica  y no esperes que te sirvan:

En nuestra cultura, las visitas esperan ser atendidas con un cafecito y galletitas, una visita post natal no debiese seguir esa característica, el visitante debiese preocuparse en ser útil, apoyando a la nueva familia de manera practica, es decir: Si ves que la cocina esta desordenada, que no hay pañales para la guagua, que el hijo mayor esta desesperado por atención, ponte a trabajar y apoya. Les garantizo que esa familia estará eternamente agradecida por ese tipo de ayuda y ese será tu mejor regalo.

 

 

¿Tienes algún otro tip interesante para las visitas post natales? Nos encantaría escuchar tu opinión con respecto a lo que desde tu perspectiva podría ser de ayuda en las visitas, no dejes de comentar!!!

 

 

Cariños

 

Acerca del autor

Soy Grasiele Pasinato oriunda del sur de Brasil, madre de 2 hijos nacidos naturalmente. Hace 6 años renuncié a mi carrera en el mundo corporativo, para dedicarme al cuidado, acompañamiento y preparación de familias gestantes. Me certifiqué como Doula (DONA International) y Educadora perinatal (@Birthing from within) , en USA – durante los 4 años que viví en New York junto a mi família, acompañando partos en las principales clinicas de Manhattan, Brooklyn y tambien en New Jersey. Actualmente trabajo en mi centro, Nacer Sonriendo impartiendo talleres de preparación para el parto basados en la metodologia @Birthing from within y acompañando nacimientos como doula. Soy tambien coordinadora del grupo de doulas de la Clínica Universidad de los Andes y de los talleres de preparación para el parto que incluye el programa PNS (Parto Natural Seguro) en dicha institución.

2 comentarios

  1. En mi experiencia: Que cuando las mamás tienen cesárea, la visita no hable tanto, las mamás necesitamos tranquilidad. Con mi primera bebé recibí mucha visita, fue bastante incómodo, hablaban mucho, más aún cuando llegan niños y quieren cargar al bebé, eso me dio susto que la puedan caer. Con mi segunda bebe, no le dijimos a nadie, nos fuimos calladitos a la clínica, solo llegaron los más cercanos y muy poco, por lo general estuvimos mi marido y yo, fue genial ?

  2. El regreso a casa despues de haber tenido a mi bebe fue traumatica. Llegamos de la clinica y toda la familia estaba esperandonos en casa. Despues de una sonrisa forzada comence a llorar porque estaba mojada por la le he que chorreaba mis pechos, agotada, sucia, y solo queria meterme en la cama a descansar con mi bebe.
    Estoy embarazada de mi segundo hijo y esta vez seré explicita al decirle a todos que las visitas las espero luego de por lo menos 1 semana.

¿Qué opinas?