Consejos para aumentar producción de leche materna

42

Quiero tener más leche, qué hago para aumentar mi producción? Esta es una pregunta frecuente de muchas madres por diversos motivos: para dejar el uso de fórmula y pasar a una lactancia materna exclusiva, porque va a volver a trabajar fuera de casa y necesita extraerse leche, porque la madre tiene la percepción de no tener leche suficiente para alimentar a su bebé, porque la madre y/o el bebé estarán hospitalizados y se desea tener una reserva de leche, etc.

Frente a esta diversidad de opciones es importante tener presente que TODAS las madres, pueden producir la cantidad de leche necesaria para su bebé. Las únicas excepciones son: Tener un pedazo de placenta retenido en el útero, una agenesia mamaria (que falte el tejido mamario), tener algún problema tiroideo (que se puede solucionar con medicamentos muchas veces) o un problema a la hipófisis. Salvo esas 4 puntuales excepciones todas podemos tener leche suficiente para nuestros/as hijos/as. Sólo necesitamos información actualizada, compañía y apoyo.

Ahora bien, ¿Cómo aumentar la producción de leche? La manera más eficaz es estimulando el pecho con la succión del bebé (o del sacaleches en su defecto). Sin embargo, generalmente a las madres les sugieren el uso de sustancias que aumentan la producción. Estas sustancias se conocen como galactogogos.

Los galactogogos funcionan aumentando los niveles de prolactina en la madre. Como la prolactina es la hormona implicada en la producción de leche, entonces por consecuencia se asume que los galactogogos aumentan la producción. No obstante, hay que tener en cuenta dos cosas: Primero, se le indica a la madre una sustancia que aumenta los niveles de prolactina, en el momento de su vida que MÁS PROLACTINA HAY EN SU SANGRE. Distinto sería si lo que buscáramos fuera inducir una lactancia en una madre adoptiva por ejemplo. Las madres generalmente, no requieren un mayor nivel de prolactina del que ya tienen.

Segundo, no sirve de mucho aumentar los niveles de prolactina, si no se estimula con la succión. Es la succión lo que completa el proceso y permite que la prolactina haga lo suyo.

Sobre los galactogogos me gustaría agregar que en Chile, uno de los más usados es la sulpirida (Sulpilán). Este medicamento es un antipsicótico, antidepresivo, que de forma secundaria aumenta los niveles de prolactina. Su utilidad como galactogogo ha sido discutida por tener metodología cuestionable los trabajos que muestran esta cualidad. (Fuente e-lactancia.org).

Otro galactogogo menos usado en nuestro país es la domperidona (Idon) que se utiliza para el reflujo gastroesofágico. Este medicamento se sabe que no atraviesa la barrera hemato-encefálica, por lo que se descarta la posibilidad de efectos neurológicos. Además es un medicamento que se puede retirar muy fácilmente. A diferencia de la sulpirida, que al actuar sobre la química del cerebro de la madre, debe ser retirado según indicaciones del profesional, teniendo en cuenta la dosis utilizada. Lamentablemente en mi experiencia como asesora de lactancia, me ha tocado escuchar a madres que no les han explicado para qué se utiliza la sulpirida. Por lo que ellas lo han usado casi como una “vitamina” para aumentar la producción de leche: aumentando, disminuyendo o retirando dosis según su estado de producción de leche materna. En ocasiones con consecuencias en su estado de ánimo o dificultad para conciliar el sueño.

Además del uso de estos medicamentos, están las hierbas naturales, si bien algunas de estas recomendaciones tienen el mismo efecto que los medicamentos, aumentando los niveles de prolactina, es importante tener en cuenta que algunas hierbas pueden tener efectos no deseados si se consumen en exceso, que sea natural, no quiere decir que no sea tóxico en dosis altas.

Respondiendo a la pregunta ¿Cómo aumentar mi producción de leche? Podemos estimular la producción, al estimular las dos hormonas principales involucradas en la lactancia: La oxitocina y la prolactina.

Para la oxitocina: Una buena recomendación natural es la aplicación de un masaje en la espalda que aumenta los niveles de oxitocina y por consecuencia la eyección de la leche. Para realizarlo, la madre debe estar sentada con la espalda inclinada hacia adelante. Idealmente con la espalda descubierta o con ropa delgada. La persona que realiza el masaje presiona con los pulgares, por ambos lados de la columna, haciendo pequeños movimientos circulares (ver foto), desde el cuello hasta la mitad de la espalda aproximadamente durante unos cinco minutos antes de ofrecer el pecho al bebé o de la extracción.

masaje

Para la prolactina: Recordemos que en el post-parto es cuando la madre tiene los mayores niveles de prolactina de su vida y sin una adecuada técnica de lactancia, de nada sirve aumentar los niveles de prolactina. El mejor galactogogo ES LA SUCCIÓN del bebé.

Si deseas aumentar tu producción, te recomiendo que te coloques muy seguido el bebé al pecho, aunque sean unos minutos. No importa la cantidad de leche extraída, lo importante es la frecuencia de succión. Lo mismo puede hacerse con el sacaleches, si el bebé no desea mamar en ese momento. Si se estimula cada una o dos horas durante el día, aunque sean menos de cinco minutos y al menos una vez por la noche (especialmente en la madrugada) en unos 3-4 días empezarás a notar un efecto en la producción de leche materna.

Un dato interesante es que nuestros bebés hacen esto de manera espontánea durante los conocidos “brotes de crecimiento” o “crisis de lactancia”. Es la mejor forma de aumentar la producción de leche materna. Lamentablemente, muchas madres son mal aconsejadas durante estos periodos y piensan que el bebé mama seguido, porque ya no tiene leche. Cuando es precisamente lo contrario. En unos días producirá mucha más leche que antes.

Abrazos de oxitocina para todas,

Lorena Mercado López

Mamá de Dos, Prof. Biología

Dipl. Apego y Vínculación temprana

Asesora de Lactancia EDULACTA

Asesora de Porteo, formación DMyR

Miembro ONG CRIAMOR

 

Imagen tomada de: http://whqlibdoc.who.int/hq/1993/WHO_CDR_93.5_(part3)_spa.pdf (OMS)

Acerca del autor

Consultoría en Lactancia Materna