¿Puedes cuidar a mi hijo por favor?

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Hay muchas cosas que nos unen a las madres en el mundo de la crianza, hay tantas cosas que nadie nos dijo y que solo otra madre podría entender, entre ellas, quizás la que más nos afecta y nos cuesta tanto confesar, encontrar a alguien que cuide a nuestros hijos e hijas, y no me refiero a una asesora o sala cuna, sino más bien a alguien que lo pueda ver para ir al doctor, a depilarse, o a retomar la vida de pareja y salir por una cena romántica… Y así como por arte de magia nos volvemos a sentir en plena adolescencia casi pidiéndole permiso a mamá para salir, pero esta vez la pregunta cambia “mamá, puedes ciudar a mi hijo por favor”.

Y es que parece que cuando tienes hijos hay cosas que ya no puedes hacer, pero no precisamente por los niños, sino porque está sociedad no parece estar lista para comprender que para criar a un hijo se necesita de una tribu entera. Nos llenan de recomendaciones de cuidar la vida de pareja, de que no sólo somos madres sino también mujeres, que nuestra vida no puede girar entorno a los hijos hasta que llega el momento de llevarlo a hechos… Muchas tenemos la suerte de tener abuelas/madres maravillosas que están ahí para acompañarte y cuidar a tu bebé, pero no son una dosis excesiva de culpa que sumada a algún comentario poco acertado de “los abuelos ya criaron no deberían dejar a los hijos con las abuelas menos para salir de noche”  nos sumergen en un mundo donde nos vamos sintiendo cada vez más solas.

Tengo una querida amiga que tiene a su pequeña de dos años y medio, de ellos han salido con su esposo dos o tres veces solos, ¿la razón? No tiene con quién dejar a su hija de noche, sus suegros simplemente no la cuidan porque no es su deber, y su madre, su madre la puede ver los viernes en la noche, porque los sábados se dedica a ella, pero ocurre que su esposo estudia los viernes en la noche así que, tienen que alinearse ,os astros para poder vivir un espacio para dos. No, no hay crítica acá a las abuelas o abuelos que ciertamente no tiene por qué cuidar a los niños, sin embargo, cómo pretendemos que la maternidad no se transforme en un poso oscuro si estamos tan faltos de tribu, de redes, de apoyo, que no nos queda otra opción que invertir en asesoras y Baby sister para que puedan cuidar a nuestros tesoros.

Y sin embargo, ni con estos salvavidas a veces logramos sobrevivir, sin sentir que toda nuestra vida, y familia penden  de un delgado hilo, otra amiga, con sus dos pequeños hijos, con asesora tiempo completo y babysister, su relación de pareja hizo crisis porque no son nada más que padres, dejar al  amor con sus abuelos es algo que se debe programar con lujo de detalles y es para ocasiones extremadamente especiales, siempre con la culpa, la bendita culpa de “perdón por necesitar tener un poco de vida y dejarte a mi hijo, prometo no hacerlo muy seguido” y mientras la olla de presión va creciendo, los días y noches se suceden y en algún momento explotan, en depresiones post parto, crisis de pareja, malos tratos a los hijos e hijas…. Y es que no, no es necesidad de victimizarse, sino una realidad que muchas familias vivien pero callan quizás por vergüenza, porque las madres siempre debemos poder, siempre debemos estar, y con la sonrisa perfecta, disfrutando la maternidad, pero no, la vida no siempre es así, y para tener más luces que sombras criando, necesitamos tener apoyo, compañía, y por cierto, alguien que vea a nuestros niños sin que resulte un problema o nos sintamos eternamente presionadas.

Y no puedo evitar preguntarme por qué somos las madres las eternas juzgadas, siempre es culpa de mamá, siempre debe estar ella en todo, y hacer todo bien, me veo a mi, mujer y madre que vive sola con su hijo y que corre de un lado a otro pidiendo, casi rogando vean al pequeño de risa fácil para poder ir a una reunión, al dentista, a comprarse ropa… Y me embarga un sentimiento que pocas veces expresó, una madre siempre está sola, y recuero que en este año solo he pedido cuatro veces me vean a mi pequeño para salir a distraerme, todo lo demás han sido tramites, trabajo, deberes, y me recuerdo pagando un taxi para llegar urgente a casa de mi hermana a buscar a mi hijo porque su padre no pasó por él, padre que por cierto cada vez que puede me recuerda ‘yo te hice el favor de verlo cuando te toco viajar a “… ¿El favor?  ¿De verdad piensan que es un favor?

Criar hoy es cosa de dos, pero antes, mucho tiempo atrás fue cosa de familia, de amigos, de vecinos, quizás no salíamos solos sin los hijos e hijas, pero tal vez ellos estaban bien vistos en el entorno, y siempre había un primo, una tía, un hermano dispuesto a verlo en las celebraciones, y es que ese concepto de son solo responsabilidad de mamá (por sobre todo) y papá, nos está dañando como familias y como sociedad de manera directa, he ahí la razón de que muchas mujeres no quieran ser madres, porque sí, es cierto, en parte el cambio de vida es extremadamente radical, y vuelves a depender como de niña, de la buena voluntad de alguien, del permiso de mamá o papá para salir a solas… No podemos seguir perpetuando la soledad en la crianza, los padres, las madres necesitamos ser contenidos, acompañados, apoyados, si seguimos viviendo como islas donde nadie le tiene la mano al otro entonces perpetuaremos una profunda sensación de inseguridad, soledad y autoexigencia en quienes  crían  que lamentablemente pueden verse traducidas en malos tratos con los niños y niñas por cuidadores excesivamente presionados.

Las madres, los padres también necesitamos tiempo libre, ocio, distracción, coqueteo, romanticismo, y si eres madre que cria en soledad, también necesita en algún momento rehacer tu vida de pareja, sin sentí que por ello caerán sobre ti las penas del infierno. Si eres abuela, tía, amiga, quizás no sería  malo que de vez en cuando ofrecieras cuidar a los chicos, una vez al mes puede ser un verdadero bálsamo para los padres, y es que criar, no es y no puede ser solo cosa de dos, ser familia es más que reunirse en asados y cumpleaños, es estar ahí cuando los otros más lo necesitan, y si no te has dado cuenta pues, es verdad, pedir que te cuiden a tu hijo por favor para salir a donde sea es algo que aunque es una necesidad imperiosa para la salud mental y emocional de todo cuidador, solo lo pedimos cuando sentimos que el mundo va a estallar y está estallando nuestro mundo alrededor.

Aprendamos a crear redes, pidamos ayuda, sincerémonos con nuestras familias, que cuidar a los locos bajitos que alegran nuestras vidas no tiene porque ser un favor que no no atrevamos a pedir por miedo al rechazo, a las críticas y al no ser capaces de hacerlo solas y solos. Criar es un acto familiar, criemos en compañía que así la vida nuestra y de los niños será más sana y saludable.

A todas esas madres que sufrimos pensando quién nos puede cuidar a nuestro hijo está vez, un abrazo de luz, somos muchas, y solo conversando lograremos cambiar la forma de criar.

 

Abrazos!

Tara

 

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