Programa Abrázame. Contención bebés abandonados

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En Chile todos los días nacen bebés que son abandonados y dejados a su suerte en hospitales a lo largo del país, o que llegan al mundo en un escenario de alto riesgo social, en círculos absolutamente vulnerables, comenzando su existencia sin alguien que vele por sus cuidados, sin un abrazo, sin un saludo, sin un juego, sin amor… entendiendo además lo fundamental que es para un ser humano el afecto y estímulo durante los primeros meses y años de vida, como también lo perjudicial que resulta esta carencia en su fortaleza emocional adulta.

El Programa Abrázame apunta a aportar en la contención de estos cientos de bebés y niños que viven situación de abandono mediante una red de voluntarios que visitan a los bebés algunas horas a la semana para abrazarlos, entregarles cariño y jugar con ellos, colaborando con los profesionales y técnicos que cuidan de ellos en las decenas de hogares a lo largo de nuestro país.manitos

También colaborar con entrega de ropa y juguetes donados por nuestros voluntarios, los que son canalizados a centros hospitalarios, fundaciones de acogida y hogares de menores.

Compartimos un profundo sentimiento arraigado en nuestros corazones, que dice que cada niño que nace en nuestra sociedad, en nuestra comunidad, es parte de cada uno de nosotros, son nuestros niños, son nuestro presente y futuro, son responsabilidad de todas y todos. No simpatizamos con el individualismo imperante cuando se trata de nuestros niños.

Si quieres formar parte de esta red de voluntarios y en grupo poder fortalecer el inicio del camino de estos bebés, brindándole estímulos y afecto, completa el  formulario para que la Fundación se contacte contigo y participes de esta necesaria actividad en el siguiente link:

http://www.abrazame.cl/

Fuente: Fundación Desarrollo Igualitario.

Acerca del autor

Feliz madre de Matías y Daniel y de profesión periodista y especialización en Derechos Humanos, Género y Relaciones Públicas. Durante mi proceso de estudios tuve la dicha de combinarla con la crianza de mi hijo mayor y el embarazo del segundo. Hoy junto a Mamadre tengo la maravillosa posibilidad de compartir, comunicar y retroalimentar todas las inquietudes que día a día nos hacen construir un mejor mundo para nuestros hijos, hijas y toda la familia.