Pre y postnatal conoce tus derechos y los plazos legales para hacerlos efectivos

0

El Código del Trabajo garantiza, como un derecho irrenunciable de las trabajadoras, el descanso de pre y post natal. Es un derecho que asiste a todas las trabajadoras en Chile, sea que presten servicios para la administración pública, municipalidades o de empresas que tengan participación del Estado, así como a aquellas que se desempeñan en el sector privado.

El prenatal.

El prenatal, tal y como su nombre lo indica, es el derecho al descanso de maternidad que se otorga a la trabajadora embarazada, de manera previa al parto, el cual se extiende por seis semanas.

Cualquier certificado emitido por un médico o una matrona, en el que conste la fecha probable de parto, bastará para calcular la fecha de inicio del descanso prenatal, debiendo contarse las seis semanas hacia atrás de esa fecha probable de parto.

Debes tener presente que es tu responsabilidad hacer entrega de ese certificado a tu jefe directo o en el departamento de recursos humanos de tu empresa.

Si el nacimiento de tu hijo se adelanta a la fecha probable de parto, esos días no se suman al descanso postnatal, si no que se pierden. En el caso contrario, es decir, si el nacimiento se retrasa, el descanso prenatal se extiende hasta que se produzca efectivamente el nacimiento.

Por su parte, en caso de enfermedad ocasionada como consecuencia del embarazo, la trabajadora gozará de un descanso prenatal suplementario, por el tiempo que determine la Compin o el organismo que corresponda, atendido el estado de salud de la madre gestante.

El postnatal y el postnatal parental.

Una vez que se produce el nacimiento de tu hijo, comienzas a gozar del descanso de postnatal.

El descanso postnatal, en total, consta de 24 semanas, contadas desde el día del nacimiento de tu hijo. Son 24 semanas, no “seis meses” como se publicitó cuando se aprobó la ley que extendió el postnatal.

El descanso postnatal se divide en dos partes iguales y sucesivas, de doce semanas cada una, el postnatal “a secas” y el “postnatal parental”.

¿Por qué es importante esta diferencia entre ambos descansos de postnatal?

  1. El fuero maternal es de un año, contado desde el vencimiento del descanso postnatal “a secas”, es decir, es de un año y doce semanas, contados desde el nacimiento de tu hijo, quedando fuera del cálculo las doce semanas del postnatal parental.
  2. El postnatal parental puede ser extendido si la trabajadora opta por reintegrarse a sus funciones en jornada parcial, posibilidad que no procede respecto del postnatal “a secas”.
  3. Como veremos a continuación, el descanso postnatal “a secas” corresponde a la madre, mientras que el postnatal parental puede ser cedido, total o parcialmente, al padre y se puede extender hasta 18 semanas.

El postnatal “a secas”, esto es, las primeras doce semanas posteriores al nacimiento del hijo, son un derecho exclusivo de la madre, a menos que se produzca su fallecimiento en el parto o dentro del descanso prenatal. En ese caso, el padre o a quien se otorgue el cuidado personal del hijo, gozará de la totalidad del permiso o de lo que reste de él.

El descanso postnatal parental, por su parte, comprende las doce semanas siguientes, y corresponde, en principio, a la madre. Como lo adelantáramos, la madre podrá elegir si es ella quien hará uso de este descanso o si se lo cede al padre de su hijo, a contar de la séptima semana, y por la cantidad de semanas que ella determine. Para que esto sea procedente, tanto la madre como el padre deben ser trabajadores, y se debe informar de esta decisión al empleador de ambos, por escrito y con copia a la Inspección del Trabajo, con diez días de anticipación. En este caso, quien percibirá el subsidio de maternidad será el padre.

Además, el descanso postnatal parental puede ser extendido, a dieciocho semanas, cuando la trabajadora se reintegre a sus funciones por la mitad de su jornada laboral una vez terminado su descanso postnatal “a secas”. El empleador, en principio, no puede oponerse a esta modalidad, a menos que las labores de la trabajadora sólo puedan prestarse en jornada completa. Para hacer uso del postnatal parental en esta modalidad, debes comunicar esta decisión por escrito, tanto a tu empleador como a la Inspección del Trabajo con treinta días de anticipación a la fecha en la que se termina el postnatal “a secas”. Si no cumples con esta formalidad o con el plazo de comunicación, pierdes el derecho a optar por esta modalidad, debiendo hacer uso del postnatal parental de doce semanas a tiempo completo.

Casos especiales de permiso postnatal.

  1. Enfermedad de la madre: Cuando la madre, a consecuencia del parto, sufre de alguna enfermedad que impida que ella se reintegre a sus funciones por un plazo superior al del descanso postnatal, tendrá derecho a prolongar ese descanso por todo el tiempo que se requiera para su recuperación, lo cual será determinado por la Compin o el organismo que corresponda.
  2. Parto prematuro o con hijo de bajo peso: Si el nacimiento de tu hijo se produce antes de la trigésimo tercera semana de gestación, o si tu hijo pesa menos de 1.500 gramos al nacer, el permiso de postnatal “a secas” se extenderá a dieciocho semanas. A continuación, tendrás el derecho a las doce semanas de descanso postnatal parental.
  3. Parto múltiple: Si das a luz a dos o más hijos, el descanso postnatal “a secas” se ampliará en siete días corridos por cada hijo nacido, a contar del segundo.
  4. Más de un supuesto: En caso de darse más de uno de los supuestos descritos hasta ahora, se aplicará aquel que te entregue un descanso postnatal más extenso.

El subsidio de maternidad.

Durante el descanso de pre y postnatal, recibirás el subsidio de maternidad, por lo seguirás percibiendo tu remuneración imponible, es decir, sin considerar los bonos de colación o movilización que tu empleador pueda pagarte mes a mes. A esa remuneración, se le descontarán las cotizaciones previsionales, las cuales seguirán siendo enteradas en la institución que corresponda (AFP, Fonasa o Isapre y AFC Chile).

¿Y quién paga el descanso de pre y post natal? El Estado, no la Isapre, no Fonasa, no tu empleador. El Estado paga tu pre y post natal, pero ello siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos, relativos a la afiliación de la trabajadora al sistema previsional y la existencia de cotizaciones pagadas, previas tanto al inicio del embarazo, como al inicio del descanso de maternidad.

El permiso de los padres.

Respecto de los trabajadores que hayan sido padres, el Código del Trabajo establece un permiso pagado, pero éste es de sólo cinco días, que pueden ser utilizados a elección del trabajador desde el momento del parto, de manera continua, o dentro del primer mes de vida del hijo recién nacido. Este es un derecho irrenunciable.

Acerca del autor

Abogada especializada en temas laborales y de familia.

Comments are closed.