¿Por qué todas las madres deberían hacerse masajes una vez a la semana?

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¿Cuándo fue la última vez que te hiciste un masaje? Es la pregunta habitual que te hacen cuando por fin decides darte un tiempo para ti, y aunque para muchas mujeres esto es parte de sus rutinas, cuando te conviertes en madre las cosas cambian y, la respuesta suele ser “desde que nació mi hijo”.

Y es que parece que desde el momento en que nos convertimos en madres nos olvidamos de ser mujeres, nos perdemos a nosotras mismas sumidas en un rol social que nos va llenado de cansancio, estrés, ansiedad y mal humor, y cómo no! Si estudios recientes señalan que las mujeres trabajamos tres horas más que los hombres, porque debemos hacer solas las tareas del hogar y cuidado de los niños.

Entonces ¿por qué dejar de hacernos masajes cuando somos madres si es el momento de nuestras vidas cuando más los necesitamos? Porque quizás pensamos que el masaje es un lujo, olvidando todos los beneficios que reportan para la salud.

Beneficios de los masajes

Y es que hacerse masajes habitualmente asegura una mejor calidad de vida, así lo señala la masoterapeuta y dueña del Centro Integral Entre Nosotras y tú Gladys Avendaño, ubicado en Viña del Mar, quien nos cuenta que “los masajes consisten en un trabajo manual que ayuda a generar endorfina (antidepresivo natural) en nuestro cuerpo, ayudando a drenar el cuerpo, con lo cual liberamos toxinas, fortaleciendo el sistema inmune y generando una sensación de bienestar físico y emocional, pudiendo bajar los niveles de estrés y ansiedad, así como corregir malas posturas“.

Son tantos y tan variados los beneficios de los masajes que incluso los psicólogos lo recomiendan como complemento a la terapia, Katherine Julio Ramírez, psicóloga señala que “el masaje corporal conecta a la persona con sus sensaciones táctiles -que no se encuentran en la corteza cerebral sino a un nivel más profundo en el cerebro- por lo que permiten desconectarse, literalmente hablando, de las preocupaciones cotidianas y los problemas del diario vivir. Por ese sólo hecho ya son muy beneficiosos, en especial si se trata de una persona estresada o con niveles de ansiedad elevados”.

Madres: las que más estresadas llegan a hacerse masajes

Y no hay personas que necesiten más bajar sus niveles de ansiedad y estrés que las madres, así lo viven día a día en Entre Nosotras y tú, pues atienden a diario a mujeres que al salir del trabajo, en la hora de almuerzo, o después de ir a dejar a los niños al colegio, pasan a dejar que su cuerpo se vuelva a equilibrar.

“Nosotras realizamos tres tipos de masajes, descontracturantes, de relajación y con piedras calientes, somos un espacio pequeño donde llegan muchas mamás cansadas, es increíble ver lo contracturadas que están, muchas de ellas nunca se han hecho un masaje. Por eso nosotras les damos un espacio de calma y relajación, e incluso entretenemos a sus hijos si van con ellos, mientras ellas se relajan, nos amoldamos a sus tiempos y necesidades, porque no hay personas en el mundo que necesiten más un masaje que las madres, y ojalá pudieran hacerlo una vez a la semana para de verdad poder bajar la sobrecarga emocional que todas tienen” nos señala Gladys Avendaño, quien además es madre de tres niños y sin duda, sabe de lo que habla.

¿Cual es el mejor masaje para una mamá?

Pues depende del tipo de persona y sus necesidades, un masaje de relajación siempre será bienvenido, pero hoy que tenemos poco tiempo y el estrés sobreabunda, los masajes de piedras calientes son una opción mucho más integral “dado que armoniza el cuerpo, mente y espíritu, reduciendo el nivel de stress. Al mejorar la circulación sanguínea y nivelación de chacras que permiten las piedras calientes, ayudan en efecto a superar el cansancio, energizando el cuerpo“.

Entonces, sabiendo todo esto, y sobre todo que las mujeres en su rol de madre trabajan mucho más, se cansan mucho más, duermen mucho menos y tienen niveles de estrés inimaginables, hacerse un masaje cuando eres mamá NO es un lujo, sino una necesidad para poder vivir una maternidad placentera, sintiéndote bien, plena y a gusto contigo misma.

¿Cuándo fue la última vez que te hiciste un masaje? Pues HOY; tómate un tiempo, agenda una hora, ve con los niños o pide que te los cuiden, una vez a la semana, o como mínimo una vez al mes, y verás cómo poco a poco tu vida comienza a cambiar.

Acerca del autor

Equipo de columnistas y colaboradores ocasionales de Mamadre.cl