¿Por qué DEBES usar portabebés ergonómicos?

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Cuando sabemos que un bebé llegará a la familia, ya sea el primero o el tercero, siempre nos preocupamos de todas esas cosas materiales que no pueden faltar, la cuna, el coche, la sillita nido, la silla de auto, y hoy también se incluye, las mochilas para llevar a tus bebés en brazos y que quedes con las manos libres. No falta la amiga  que de buena fe nos regala la típica mochila de tienda, que se ajusta para que el bebé mire adelante, el único problema, te dirá una madre experimentada, es que te duele mucho la espalda, pero ojo, ese no es el único problema.

Hay otro tipo de portabebés que de seguro ya has visto, son esas mujeres y hombres  que llevan “colgando” a sus bebés en brazos, con mochilas que denominan “ergonómicas” o esos paños largos que son muy enredados donde meten al bebé dentro y que llaman fular o mei tai, la moda de la “crianza en brazos” como lo han llamado en los medios de comunicación y que para muchos no es más que otra locura de las madres hippies o de la corriente de crianza respetuosa, sin embargo,  esta costumbre está lejos de ser una moda, se usa desde tiempos ancestrales y es según los expertos la mejor forma de llevar a tu bebé.

 

¿Por qué usar mochilas ergonómicas?

Las mochilas ergonómicas, a diferencia de las llamadas “colgonas” que venden en el mercado, están especialmente diseñadas para respetar la postura y alineación natural de las articulaciones del bebé. Además, favorece la descarga adecuada de peso tanto para el bebé como para quien lo portea, evitando así los tan temidos dolores de espalda o las tendinitis.

Algunos de sus principales beneficios, según la Kinesióloga Kristel Simon Rademacher, son que “el bebé se apoya sobre sus isquiones, que es la misma parte de la pelvis donde todos nos apoyamos al sentarnos en una silla por ejemplo. Sus caderas van en una apertura mínima de 90 grados – lo que favorece su desarrollo- y su columna mantiene la curvatura en C abierta hacia adelante, propia de esta etapa del desarrollo y que  además le da una sensación de protección”.

Kristel,  quien además tiene 3 hijos,  señala que “debemos cuidar la postura corporal de nuestros hijos desde su nacimiento. Los bebés nacen muy inmaduros en todos sus sistemas. La postura adecuada facilita la regulación de temperatura, la regulación emocional y el funcionamiento de los distintos sistemas metabólicos. Para un recién nacido, la posición flectada o de “ranita” es la única que conoce, por lo tanto, le es intrínsecamente cómoda y le da seguridad. Y en la medida que se va desarrollando sin una adecuada postura es imposible que logre el equilibrio necesario para progresar en su desarrollo motor”

 

El riesgo de las colgonas o mochilas no ergonómicas

colgonas

Parecen maravillosas estas mochilas ¿no? Sobre todo porque quedas con las manos libres y NO TE DUELE LA ESPALDA, pero, y si no es ergonómica, ¿será realmente tan malo? Nuestra experta es categórica, estas mochilas son riesgosas para el correcto desarrollo anatómico del bebé.

“En las mochilas no ergonómicas o tradicionales, los bebés van literalmente colgando, todo su peso se apoya sobre sus genitales, sus extremidades inferiores van colgando sin apoyo ni soporte, lo que además de la sensación de inestabilidad y descontrol que le genera al bebé, produce que la columna vaya completamente extendida en una posición que no es funcional ni saludable para el adecuado desarrollo físico y motor del niño. Además estos portabebés no entregan una apertura de 90 grados o superior a las caderas, por lo que estas funcionan como una rótula e incluso podrían lesionarse con este tipo de mochilas.

Al ir mirando hacia adelante esta situación de ir “colgando” es aún peor, la columna debe extenderse más aún para poder mantenerse en contacto con el cuerpo de quien lo portea, para descansar y apoyarse el bebé debe dejar caer su cabeza hacia atrás y por último la zona genital queda completamente expuesta, aumentando el riesgo de golpes.

 

En segundo lugar, debemos considerar la situación sensorial del bebé que mira hacia adelante. En esta posición el niño se ve expuesto a una cantidad abrumadora de estímulos sin tener la posibilidad de contactarse con quien lo lleva para refugiarse, regular sus emociones o modular la respuesta. El “espacio privado” queda a sus espaldas, impidiéndole entrar en él y poder descansar. Es como si lleváramos a un niño a ver una película para mayores de 18 años, no tiene las herramientas para entender lo que ve y para rematarlo le quitamos todo contacto con su figura de apego. No tiene sentido, en vez de ayudarlos a estimular les provoca una sensación de angustia y estrés.

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Porta bebés ergonómicos y displasia de caderas

 

En una mochila ergonómica de porteo, como Boba, la posición de la articulación de cadera del bebé es la misma que se usa en la prevención y tratamiento de la displasia de caderas. Por lo tanto, los niños que padecen esta condición pueden ser porteados en ella con sus correas de tratamiento sin que esto les produzca mal posicionamiento o molestias.

 

En tanto, el uso de una mochila no ergonómica puede significar para los padres mayor probabilidad de sufrir lesiones de columna dorsolumbar, dolor por compresión del nervio ciático y mayor riesgo de caídas, pues el llevar a su hijo colgando con el peso en sus hombros puede alterar el equilibrio, aumentando este riesgo.

 

 

 

 

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista. Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños. No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión. Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso. Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías. @jbruna jenny@mamadre.cl

3 comentarios

  1. Estupendo artículo!!!!, pero al compartirlo en FB me hicieron el alcance que la foto ilustrativa no es la más adecuada ya que muestra a un bebé pequeño aparentemente ¡¿de pie?! dentro de una mochila ergonómica! Me imagino que es una mochila tipo Tula o Bobba, con inserto, pero en la foto no se aprecia bien y podría inducir a error en el uso adecuado de una mochila ergonómica, considerando que la mayoría de ellas se debieran utilizar ojalá desde 6 meses en adelante o desde que el bebé se siente solito. Como es un artículo de divulgación de este tema, que posiblemente será leído por gente que no es muy conocedora del mismo, les aconsejaría revisarlo. Saludos y gracias!

  2. Carolina ortiz el

    Excelente el articulo , ahora si , me cabe la duda de que tan recomendable es el uso del.inserto con las mochilas , escuchado que le quitan todo lo ergonomico a la mochila , ¿Que tan cierto es eso?.

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