¿Por qué a las madres hay que cuidarlas?

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Por Grasiele Pasinato

Doula

www.nacersonriendo.com

 

Es cierto que el embarazo es el período de la vida de una mujer (en la gran mayoría) en que se goza de plena salud física, es donde el cuerpo realiza el milagroso labor de generar otro ser. Somos nosotras mujeres las responsables por engendrar, nutrir, esperar, contener y finalmente abrirse para que la vida se multiplique y tome su lugar. Nosotras durante todo el período de gestación, ya empezamos el desprendimiento de no cuidarnos solamente a nosotras mismas si no que a cuidar y celar por la vida de otro ser que de la nuestra depende para desarrollarse y nacer.

Durante el parto nos entregamos a la intensidad que dicha experiencia requiere, humildemente ofrecemos nuestro cuerpo, que fue templo de vida, para abrirse y ya no mas abrigar a ese bebe de manera segura y contenida adentro de nosotras. Es un momento emocionalmente muy avasallador, nos alegramos con el nacimiento, pero sentimos un vacío porque ahora ese bebe ya no esta completamente protegido y contenido por nosotras, él ahora es parte del mundo y nosotras tenemos la misión de cuidarlo de todo lo que lo ronda, educarlo y prepararlo para la vida real.

En el post parto, vamos aprendiendo con nuestras propias sombras y fantasmas, la paradoja de lo bella atemorizante puede ser la maternidad. Es un proceso largo donde vamos aprendiendo sobre esa nueva mujer, que tras vivir tantos cambios (físicos, hormonales, emocionales) se transforma en una nueva mujer, es como renacer!!

Y ahora la pregunta implacable ¿Por qué es importante cuidar a nuestras mujeres/mamas en cada una de esas etapas (Embarazo, Nacimiento y Post Parto) Y de qué manera se puede entregar dicho cuidado?

 

En el embarazo:

Hay que cuidar a nuestras embarazadas, porque en el período de gestación, todas las experiencias vividas por la mama son también experiencias que vive el bebe. Hay innúmerables estudios que comprueban que el stress maternal (siempre mensurando el tiempo de exposición e intensidad) y ansiedad producen efectos en el desarrollo del bebe. Por ejemplo, algunos de los efectos conocidos en bebés de madres que sufren de un grado intenso de stress son:

  • Mayor riesgo de un parto prematuro.
  • Bebés con bajo peso y estatura al nacimiento
  • Aumento del riesgo de aborto.
  • Problemas emocionales y de conducta en la vida adulta del bebé.
  • Mayor propensión a la hiperactividad.
  • Mayor probabilidad del desarrollo de depresión post parto en la madre.

Afortunadamente, según un estudio desarrollado por 4 PHd´s en el tema, revela que las madres que hayan sido expuestas a stress crónico durante el embarazo, tienen la posibilidad de revertir los efectos negativos a través de intervenciones postnatales, tales como el apego seguro y vínculos tempranos, siendo ese un fuerte motivo para apoyar a la madre en el período de post parto.

Una mujer generando vida,  está pasando por una transformación demasiado importante. Existe un mix de sentimientos que además del cocktail de hormonas jamás experimentados antes y todos los efectos que eso conlleva, vive una especie de luto: la mujer que antes existía ya no existirá, su cuerpo cambiará para siempre, sus prioridades, su tiempo y el sentido de su propia vida. Cuándo una mujer recibe los cuidados emocionales de su pareja y su entorno, a través de la comprensión, empatía y se siente amada y querida es muchísimo más fácil pasar por esa tremenda transformación.

 

En el parto:

El parto es uno de los momentos de mayor susceptibilidad que una mujer puede atravesar en su vida, sea del primero, segundo, tercero o séptimo hijo. Cada nacimiento es un marco que trae consigo emociones y un esfuerzo físico (sea cual sea el tipo de parto) completamente potentes.

La experiencia del parto, será repetida como una película incansablemente miles y miles de veces al largo de toda una vida. Dichos recuerdos pueden ser tiernos y felices o pueden ser traumáticos y completamente devastadores, todo dependerá de cómo esa mujer se sintió y fue tratada durante el parto.

En mi trabajo he visto mujeres con hijos grandes (25 años) donde todavía lloran y sienten una pena profunda, por el mal rato que pasaron en el nacimiento de sus hijos, eso se llama violencia obstétrica. Una mujer en trabajo de parto tiene necesidades importantes, donde el respeto, el empoderamiento, la privacidad, un ambiente seguro y no invasivo, profesionales que entiendan que el parto es de la mujer, son cruciales en la protección de las emociones de esa madre.

La vivencia del parto, podrá impactar directamente en los vínculos tempranos y en el modelo de maternar. Todos los involucrados en el escenario del parto, deben hacerse responsables en entregar cuidado, protección, contención y sobretodo respeto a las voluntades y necesidades básicas de esa mamífera.

Ina May Gaskin una conocida y legendaria matrona Estadounidense, siendo una de las grandes responsables del movimiento que busca humanizar el nacimiento, tiene una frase que resume muy bien la necesidad de dicho cuidado: “Si una mujer no se ve como una Diosa durante el parto, entonces no la están tratando como debiesen”

 

En el post parto:

 

El post parto es el período que parte desde el nacimiento hasta los dos años de vida del bebe. Al contrario de lo que muchos piensan, NO duran solamente 40 días.

La adaptación a la nueva rutina, donde casi no se duerme, donde no hay tiempo para una misma y el peso de la responsabilidad de ser la principal fuente de alimento y cuidado a un indefenso bebé es un momento importante en la vida de cualquier mujer.

Otro factor que contribuye en la sensibilidad y fragilidad emocional en ese período es el dramático cambio hormonal que ocurre tras el nacimiento. Durante el embarazo, los niveles de estrógeno y progesterona son altísimos, de esas hormonas dependemos para un embarazo saludable. Luego de las 24 horas después del nacimiento, los niveles de esas hormonas rápidamente vuelven a la normalidad, es como una montaña rusa, están muy arriba y luego caen drásticamente. Los niveles de las hormonas de la tiroides, pueden también disminuir considerablemente  después del parto. La tiroides es esa pequeña glándula en el cuello que ayuda a regular el uso y almacenamiento de la energía que ingerimos a través de la comida. Bajos niveles de las hormonas de la tiroides, pueden causar síntomas de decaimiento emocional o depresión.

Ese cambio gigantesco, en un período tan corto de tiempo, genera alteraciones importantes tanto en la parte física como emocional. Es bastante común (entre un 70-80%) de las mujeres experimenten lo que se llama “Baby Blues” (una cadena de síntomas que en general puede durar hasta 15 días después del nacimiento), y que 1 en cada siete mujeres desarrolle la depresión post parto, que al contrario del baby blues es una desorden que requiere intervención y tratamiento específicos.

Cuándo una mujer tiene lo que denominamos baby blues, los síntomas en general son:

  • Cambios drásticos de humor

  • Tristeza

  • Llanto fácil

  • Irritabilidad

  • Impaciencia

  • Dificultad de concentración

  • Problemas de insomnio

  • Ansiedad

Los síntomas de la depresión post parto, son muy similares, lo que cambia es la intensidad y la duración.

Otorgar cariño, cuidado, cercanía y apoyar con los labores domésticos y de cuidado con el bebé e hijos mas grandes puede hacer toda la diferencia, contribuyendo para que ese difícil periodo de adaptación sea lo mas llevadero posible.

Hay muchas formas de ayudar, por ejemplo:

  • Que la familia o amigos cercanos, se hagan responsables de tareas diarias, como ir al supermercado, ordenar un poco la casa en los fines de semana o en la semana cuando no haya ayuda doméstica en la casa.
  • Llevar una comida rica y nutritiva para la nueva mamá.
  • Ofrecer llevar y buscar los hijos grandes a la escuela o jardín infantil.
  • Mirar al bebé por algunos minutos para que esa mujer pueda por lo menos tomar una ducha tranquila y respirar profundo.
  • No presionar con visitas largas e intrusivas, donde no existe nada de ayuda, he visto mujeres con días después del parto, parándose de la cama para ir a “servir” a sus visitas, me parece mucho pedir a una mujer que está pasando por todo lo que hemos hablado arriba.

 

Acompañar, contener, escuchar, no juzgar y sobretodo respetar los espacios es una practica súper saludable que apoyará en la adaptación de la nueva mama y familia.

Una de las cosas más importantes en ese período es entender que la nueva familia necesita de un tiempo para que solos entre ellos se puedan adaptar a la nueva vida, cuando hay mucha intromisión por parte de familiares y amigos con “consejos” de cómo hacer eso o eso otro, no hay ayuda, de hecho genera mucho más ansiedad y sentimientos desencontrados. Cuando una mujer pide apoyo es esencial entregar lo que nos pide, para eso es necesario escuchar con el corazón y contestar lo que se nos fue preguntado.

Hay que tener sensibilidad, hay que tener compasión, hay que entender que es un período complejo y hay que tratar de apoyar sin intervenir!!!

Una mujer bien cuidada en cada una de esas etapas, tendrá mucho más facilidad para pasar por las transiciones y entregar un mejor cuidado a si misma, a su bebe y a su familia!!!

 

Cariños

 

Grasiele Pasinato

 

Acerca del autor

Soy Grasiele Pasinato oriunda del sur de Brasil, madre de 2 hijos nacidos naturalmente. Hace 6 años renuncié a mi carrera en el mundo corporativo, para dedicarme al cuidado, acompañamiento y preparación de familias gestantes. Me certifiqué como Doula (DONA International) y Educadora perinatal (@Birthing from within) , en USA – durante los 4 años que viví en New York junto a mi família, acompañando partos en las principales clinicas de Manhattan, Brooklyn y tambien en New Jersey. Actualmente trabajo en mi centro, Nacer Sonriendo impartiendo talleres de preparación para el parto basados en la metodologia @Birthing from within y acompañando nacimientos como doula. Soy tambien coordinadora del grupo de doulas de la Clínica Universidad de los Andes y de los talleres de preparación para el parto que incluye el programa PNS (Parto Natural Seguro) en dicha institución.

4 comentarios

  1. Excelente,…somos criaturas grandemente bendecas por Dios,llevamos en nuestro vientre la capacidad de engendrar y dar vida a un nuevo ser.
    Es necesario cuidarse para ayudar a su desarrollo y posterior nacimiento.
    Ademas desde la fecundación recibío un espiritu ,ya no es solo carne sino tambien espiritu viviente.

    Que mayor responsabilidad nos ha sido confiada por el dador de la vida!!!!

    Con cuanto amor nos ha bendecido !!!
    Te has dado cuenta mujer?
    Ya noeres solo tu …sino tu y él.
    JEHOVA TE BENDIGA.AMEN.

  2. Maria Esther el

    Un artículo bien cuidado en todos los aspectos, factores y elementos del cuidado hacia la mujer. Si preservamos y mantenemos los derechos de las mujeres en todas las etapas de su vida, pero especialmente en estas que requieren de un cambio metabólico, psicológico-emocional y social, favorecemos el desarrollo de la vida en todos sus aspectos.

  3. Maria Jose el

    Que lindo texto, de verdad que me sentí totalmente identificada, pero ojala fuese así de facil hacer entender a tu pareja y a toda tu familia.
    Gracias por hacer que volviera a sentirme escuchada y entendida…

  4. Alexandra Delgado el

    Gracias Grasiele, yo lo pase mal, estuve sola en el embarazo, nacio mi hija, en el hospital me trataron bien, pero la cesarea no fue humanizada, luego al llegar a la casa fue un caos, hasta recibi un “tuviste una hija, no estas enferma!!!”, tambien tuve que atender visitas y al ir de visita yo tuve que cocinar, la lista es larga, incluso el papa no respeto mi deseo de ponerle su primer nombre como habia planificado, al momento de ir al registro civil, yo estaba en el hospital…

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