Tips para un embarazo feliz y consciente

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Programa Embarazo y Post-parto

Cada mujer es única, al igual que cada embarazo y las necesidades durante éste, pero hay ciertas cosas que pueden ayudar a que este proceso sea una experiencia más fluida y cómoda. Para esto hay que poner atención a cómo estamos caminando el proceso. Estando consciente que el bienestar del hijo/a en camino depende del propio. Por lo tanto es muy importante cuidar de qué nos rodeamos, de cómo dormimos y cómo nos alimentamos. Así como todo lo que ves, sientes y oyes se lo traspasas al bebé, lo que comes y cómo duermes también le afectan, desde la semana 1 hasta siempre, la primicia es “mamá sana = hijo sano”

Aquí les dejo unos consejos para que vivan la gestación, con más amor y auto cuidado y menos falta de descanso, dolor de espalda, acidez y nauseas.

Crea ambientes de armonía

Haz lo humano y divino por envolverte en ambientes de alegría, luz y paz. Aléjate de las peleas, cahuines y polémicas. Si los noticiarios, algún programa o película te producen tristeza, ansiedad o miedo, cámbialos. Escucha mantras, música new age y mis favoritos para el embarazo Snatam Kaur, Subhira y Mirabai Ceiba.

Pone flores frescas en tu casa, rodéate de telas suaves, luces tenues, ya sean lámparas con luz cálida o velas aromáticas con tu aroma favorito, durante el embarazo suelen resultar placenteros olores como canela, coco, vainilla y rosas. Acaricia y juega con mascotas y otros niños. Fluye!! Canta y baila, sin rebotar, al compás de la música relaja tus caderas, hombros y articulaciones, todo tu cuerpo agradecerá una danza de entretención y relajación; la danza nos ayuda a mover la sangre, las energías, los chakras, a generar endorfinas y a conocer y sentirte empoderada y sexy con tu nuevo cuerpo. Camina descalza sobre el pasto o la arena, esto ayuda a tu equilibrio (físico y mental) y adaptarte a tu nuevo centro de gravedad. Si practicas alguna espiritualidad acércate a ella, tu conexión con la vida está al máximo, agradece esta nueva vida y la oportunidad divina de ser madre.Si sabemos que el cuerpo es el templo donde habita el alma, imagina como debes conectar, cuidar y enaltecer ese templo que ahora entrega energía y refugio a dos almas!! Medita y conéctate con esta nueva tú y este nuevo ser. Acércate a todo lo que te haga sentir segura, acompañada y amada. Siéntete importante porque uff lo eres, gracias a ti seguiremos en este mundo. Si ya estás panzona pide amorosamente en el banco, en el supermercado y en la farmacia que te atiendan, pide sin pena ni vergüenza el asiento en el metro o en la micro y sobre todo pide amor, mimos y apapachos porque después tú serás la que más los dará

Duerme como reina.

Duerme todo lo que puedas y prepara el ambiente para ése momento de especial conexión contigo y tu bebé. Busca una música que te relaje, sonidos de la naturaleza, cuerdas, es tú elección. Puedes perfumar la habitación u almohada con un difusor de agua purificada con esencia de lavanda, melisa o bergamota, que bajan la ansiedad e inducen a un estado de relajación al calmar el sistema nervioso. Recuerda que los olores tienen el poder de transportarnos.

Reemplaza los veinte cojines por un cojín C. La parte superior úsala como almohada, que la curvatura siga la forma de tu columna y la parte de abajo quede entre tus piernas, de las pantorrillas a la pelvis, también lo puedes usar para “abrazarlo” y acomodar tu pancita. No sólo te dará soporte físico, sino también una sensación de contención. Verifica que la funda sea de tela natural como algodón, lino o bambú. Después te servirá para regalonear a tu guagua y dar pecho. Son realmente muy útiles!!

Duerme en posición fetal, así estiras tus vertebras y liberas tensión del sacro. Relajando estas zonas, que cambian su centro de gravedad a medida que crece tu útero, tendrás menos dolores y sensación de pesadez en tu tren inferior a lo largo de tu jornada, disminuyendo los dolores por la presión lumbar y del nervio ciático.

Siempre duerme sobre tu lado izquierdo, para no presionar la vena cava que cruza por el lado derecho de tu cuerpo, la cual lleva de vuelta la sangre desde el corazón a todos los tejidos; oxigenando y transportando sangre y nutrientes hacia los órganos, extremidades y especialmente hacia la placenta. Además al favorecer la irrigación y oxigenación prevenimos calambres, adormecimiento, edemas y várices, junto con hacer más efectivo el descanso y todos los procesos  metabólicos y nerviosos que ocurren durante el sueño. Esto es tan fundamental para tu salud como para la de tu hijo, ya que científicos de la Universidad de Oakland  revelaron que las mujeres que dormían del lado izquierdo disminuían la muerte fetal y tenían mejores partos.

Aliméntate en balance y consciencia

En términos calóricos el cuerpo sólo necesita de 300 a 500 calorías más al día durante el embarazo, pero en términos nutricionales aumenta notablemente la necesidad de vitaminas y minerales, por lo que es de vital importancia comer mejor y a la vez tener más conciencia. Haz que cada comida dure al menos 20 minutos, come sentada sin distracciones y mastica cada bocado muy bien, con esto tu cerebro está consciente de que estás alimentándote, disfrutas más los sabores y facilitas su digestión.

Elige con cuidado tus comidas, entre más natural mejor; olvida los químicos, si en las etiquetas hay algo que tú no sepas leer, tu cuerpo tampoco sabrá. Olvida las comidas que vienen preparadas, puede que saquen de apuro, pero están llenas de sodio y glutamato mono sódico. Este último es un saborizante artificial que modifica y altera los procesos neuronales y sinápticos de tu guagua, tómate el tiempo de leer los etiquetados, comer con calma y cocinar para ti.

Ingiere platos balanceados en proteínas, grasas, carbohidratos y vegetales. Consume las frutas y vegetales pelados y bien lavados, la fruta idealmente con un ayuno de dos hrs. Así absorbes mejor las vitaminas ya que se habrá digerido la comida anterior.  Lo mejor es hacer 6 comidas a lo largo del día, divididas en 3 comidas principales y 3 meriendas, en estas puedes cumplir tus antojitos, siempre agregando elementos saludables, como frutos secos (especialmente almendras y nueces), chía y sésamo.

Come cada tres hrs,así mantendrás tus niveles de cortisol, adrenalina e insulina equilibrados. Alejando el stress, mareos, fatigas y diabetes. Para las comidas principales divide el plato en 3, la mitad con vegetales, un cuarto con carbohidratos y el otro cuarto con proteínas, añadiendo siempre una cucharada de aceite saludable, como el oliva, canola, chia o lino.

Intenta servirte en un plato mediano (que no supere los 20 cm de diámetro) si comes más de lo que necesitas tu estómago no sólo se inflamará y sentirás que no cabe ni el aire en ti, sino que segregarás mayor cantidad de ácido clorhídrico, el cual puede subir de tu estómago por el esófago y llegar a tu boca, produciendo asco, nauseas, reflujo y acidez.

El esfínter esofágico inferior conecta el estómago con el esófago, es una puerta que se abre y cierra, permitiendo el paso de los alimentos hacia el estómago e impidiendo que se devuelvan, pero en el embarazo debido a la relaxina tiende a estar relajado y la puerta no queda bien cerrada.

Al llevar una correcta alimentación podrás tener tus riñones e hígado en buen estado y mantener un pH digestivo balanceado, te explico por qué esto te interesa para llevar un mejor embarazo.

Riñones e hígado en buen estado: Estos órganos son los limpiadores oficiales, y su trabajo aumenta drásticamente al tener que filtrar lo que está en tu sangre, para mandarla lo más limpia y nutritiva posible a la placenta, junto con el esfuerzo por trabajar bajo la presión de la inundación hormonal que tienes. Si estos órganos se están esforzando mucho y no hacen eficientemente su trabajo te puedes sentir fatigada, aumentar las náuseas y en el peor de los casos terminar con un hígado graso o problemas renales como las infecciones urinarias. Cuidándolos y mejorando su funcionamiento nos ayudamos a funcionar y sentirnos mucho mejor.

Consume piña y arándanos enteros o como jugo. ½ a ¾ de taza de fruta más 1 taza de agua purificada te darán un buen vaso de jugo para empezar el día. Ayudando a limpiar, desintoxicar y mantener estos órganos saludables. Que esto sea lo primero que consumas y diez minutos después comienza con el desayuno habitual.Consume infusiones de jengibre, limón y rooibos, todos ayudan al sistema digestivo y especialmente al trabajo de estos órganos.

Mantener un pH digestivo balanceado: Tener un pH nivelado ayudará a alejar las náuseas, acidez y reflujo, además como ya hemos escrito en Mamadre, es importante cuidar el sistema digestivo ya que es nuestro segundo cerebro. Para combatir estos síntomas, que en mayor o menor medida todas tenemos, deja de lado los alimentos ácidos, y aquí hay que tener ojo, porque hay alimentos que fuera del cuerpo son ácidos y dentro son alcalinos como el limón y viceversa la leche de vaca, uno de los más ácidos dentro de nuestro estómago, puedes reemplazarla por leche vegetal (almendra, arroz, avena, amaranto, coco) Si sufres de nauseas o reflujo te aconsejo dejar de lado el tomate, pepino, kiwis, naranjas, leche de vaca, vinagre, alimentos procesados que contengan levadura, harina y azúcar blanca. El cuerpo está más sabio y los malestares son formas de gritarnos que nos cuidemos y mantengamos un pH balanceado en el estómago y consecuentemente en la sangre que beneficia todo nuestro organismo y el desarrollo del bebé.

Puedes consumir (en una cuchara sopera) media cucharada de oliva (extra virgen/prensado en frío) con medio zumo de limón fresco en ayunas, para limpiar el hígado y neutralizar el pH estomacal, lo que ayuda a mejorar la absorción de nutrientes y tolerar mejor los alimentos. Ten siempre a mano jengibre y papaya o suplementos naturales de estos que balancean el pH estomacal y ayudan a controlar las náuseas y acidez. Evita el azúcar, pero si eres dulzona opta por el azúcar rubia/ morena orgánica o la estevia natural, pues los endulzantes artificiales alteran el pH, aumentan la acidez y disminuyen la absorción de nutrientes.

 

Bendiciones a mis queridas mamás, porque sea el primero, el segundo o el tercero, cada embarazo e hijo son únicos, tal como nosotras… a cuidarse y mimarse!

 

Sally Gabor

Mamá de Emma

Periodista

Kabbalista

Terapeuta Reiki Usui

 

 

 

 

Acerca del autor

Mamá, Psicóloga Clínica - Psicoterapeuta. Terapeuta Floral Acreditada y terapeuta complementaria. Atención individual y parejas. Especialidad en Autoestima-autocuidado, duelo gestacional, maternidad, sueño infantil. Terapias, talleres y círculos de mujeres en Rancagua. www.psicologiayflores.cl

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