Pataletas: lo más importante que debes hacer para calmarla y que todos olvidan

0

Si lo haz probado todo, y has aplicado todas las estrategias de manejo respetuoso de las pataletas y a veces también te comportas como una bruja, no dudes de estas estrategias, todos podemos equivocarnos a veces, pero es la perseverancia la que ayudará a tus hijos

Por  Claudia Estay
Mamá y psicóloga clínica Infantil

Una de las etapas más difíciles de la crianza ocurre cuando nuestros hijos e hijas comienzan a hacer las mal llamadas pataletas, o desrregulaciones emocionales, y aunque hoy en internet abundan consejos para acompañarlas, lo cierto es que a veces sentimos que es imposible lograr todo lo que nos explican los especialistas, las conductas parecen no cambiar y nos sentimos frustrados, cansados y con unas ganas locas de que esto pase pronto.

Frente a esto, lo primero que debes saber es que las pataletas son una conducta frecuente y normal entre los dos y cuatro años de edad, pues son LA manifestación de malestar de los niños, que por su poca experiencia aún, no han aprendido a controlar sus emociones. Por lo tanto cuando les ocurren eventos que les entristecen, frustran o enrabian, estas emociones se manifiestan sin frenos y en absoluta consecuencia con el sentir del niño o niña.

Aunque sabemos que esta experiencia es altamente estresante para ti, la primera clave para terminar con las pataletas y colaborar con el autocontrol y aprendizaje emocional de tus hijos, es ayudarles a sentirse mejor, si, aunque eso te parezca la cosa más imposible del planeta. Y no me refiero con esto a “hacerle caso” y darles lo que piden, sino a abrir tu corazón para consolar y educar;  atender a la real necesidad del pequeño, para luego, en calma, enseñarle respecto a las emociones y como manejarlas.

 

Para que entiendas mejor a tu hijo tienes que intentar recordar siempre que cuando tu niño o niña se encuentra en la situación de descontrol emocional (pataleta), no es capaz de razonar y aprender de la experiencia, pues no puede salirse fácilmente de la emoción, y su cerebro no tiene la capacidad de calmarse por si solo, siendo necesario que tú sea paciente y puedas acompañarlos con amor y sin perder los estribos ni pensar que te está manipulando o que es un pequeño tirano, porque la verdad es que tu hijo o hija lo está pasando realmente mal.

¿Qué hacer?

Reprimir su conducta por medio de gritos o castigos, amenazas o desbordes emocionales propios de un estilo autoritario de crianza, que es la recomendación que quizás muchos te den, solo generará más rabia y desconfianza en sus cuidadores, ya que así demuestras al niño o niña falta de empatía con lo que le ocurre, pues verá que no logras entender sus emociones, por lo que a largo plazo, en la adolescencia por ejemplo, no contará contigo para ayudarle a resolver sus conflictos emocionales. Y ojo que esto también aplica si decides ignorar a tu pequeño en pos de un momento de “calma” en medio de ese huracán, acá tu hijo o hija debe tener la claridad que mamá y papá SIEMPRE estarán disponibles para ellos, por tanto el time out no es opción acá.

 

Entonces, si lo punitivo no resulta,  la clave está en detectar el estrés y SIEMPRE ayudar al niño a regularlo, anticiparse cuando es posible y acompañar desde el amor y el respeto cuando ya ocurren

Si lo haz probado todo, y has aplicado todas las estrategias de manejo respetuoso de las pataletas y a veces también te comportas como una bruja, no dudes de estas estrategias, todos podemos equivocarnos a veces, pero es la perseverancia la que ayudará a tus hijos.Toma la decisión y mantente firme con la estrategia, la disciplina positiva y el acompañamiento respetuoso siempre son la mejor forma de enseñar a tus hijos a regular sus emociones, lo que sí debes saber que estas requieren un poco de tiempo para ver los cambios, el resultado no será a corto plazo, pero una vez que ocurra será para toda la vida. Pero debes ser perseverante y consecuente con lo que quieres para tu familia, mantener siempre la misma estrategia aunque a veces sientas que no da resultados, la consecuencia le da seguridad a tus hijos, en tanto, el probar siempre distintas estrategias le puede generar gran ambivalencia y ansiedad.

Consistencia y perseverancia la clave de todo

Piensa en ocasiones en las que se han enfrentado a este tipo de situaciones y reflexiona

¿Qué es lo que mi hijo/a quiere comunicar con su conducta? Te está expresando su malestar. Sácate de la cabeza que te está desafiando. Está pidiendo con toda su energía que le ayudes a comprender. Por lo mismo, ser consecuente con tu objetivo significa tener claro y de forma concreta qué es lo que esperas de ellos/as. Por ejemplo, si no vas a autorizar que vea televisión después de cierto horario porque luego no duerme bien, entonces no cedas ni una sola vez, sé firme pero amorosa. Cálmalo sin cambiar tu decisión y así, con el tiempo, se dará cuenta de lo que quieres y comprenderá.

Si un día sí puede y otro no, claro que tiene que llorar y exigir con fuerza porque sabe que aún existe la alternativa de lograrlo. Consistencia, perseverancia son los que les dan certezas y ayudan a formar un vínculo de apego seguro. Ayúdale a calmarse y luego ofrece alternativas. “No puedes ver televisión, pero, ¡podemos pintar juntos! o ¡puedes jugar conmigo con tus dinosaurios! Muéstrale con amor qué esperas de él/ella y sé, que con paciencia y tiempo, tu hijo/a logrará aprender a regular sus emociones y expresar con más calma también. Permite que vea que te importa  y que puedes ofrecerle una mano, o tu corazón, porqué sé que finalmente daríamos todo porque estemos felices y en paz <3

 

Si tienes alguna duda o comentario te invito a escribirme a claudiaestayf@gmail.com

 

 

 

Acerca del autor

Psicóloga clínica infantil y madre. Me dedico a ayudar a familias que no saben que hacer con las pataletas, actitudes desafiantes y en general, la rabia manifestada por sus hijos. Acompaño el cambio hace una crianza inteligente y amorosa que permita a los niños un desarrollo sano y pleno.