No tengan una vida perfecta… tengan una vida feliz

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Soy terapeuta de medicina complementaria, casada, madre de dos hijos hermosos de 12 y 5 años, esperando al tercero.  Ayer atendí a una hermosa mujer y a un bello joven. Son de esos niños buenos, que digo yo “Los niños buenos, solo van al cielo… los malos van a todos lados”. Han llevado su vida, gracias a todos los consejos que sus ancestros y padres le han dado, siguiendo ciega y peligrosamente todo lo que les han aconsejado para tener una vida buena. Sin embargo, ambos han llegado a un momento en su vida, en la que ya no están muy felices, ni muy plenos.

Desde las constelaciones familiares, se dice que existen lealtades ancestrales, que a veces, nos llevan a la enfermedad, la soledad o la muerte. Son amores infantiles, mal entendidos que creen que pueden salvar a un ser amado con el propio sufrimiento o dolor. Por ejemplo, una línea de mujeres que considera que los hombres “no sirven para nada” y hoy, mi consultante viene porque no puede tener pareja. Ella esta siendo “leal” al mandato y programación ancestral de las mujeres de su familia que dice que los hombres no son necesarios en la vida y eso la lleva a excluir” de su vida a los hombres, impidiendo que pueda construir una relación de pareja satisfactoria. O un hijo enfermo, síntoma de que quiere morir, porque su mamá perdió a su madre(la abuela) a la edad de 4 años y lo único que quiere es estar con ella en la muerte, entonces el nieto le dice a su madre: “mamá, no te mueras, yo voy en vez de ti… con la abuela” y se enferma. Así podría darles muchos ejemplos de casos que se ven en la consulta día a día.

Nuestros seres amados y nuestros padres, han vivido de cierta manera, es la manera conocida, es la manera segura, es la rama fuerte donde se han posado muchos años generaciones y generaciones de aves. A veces esas maneras incluso les han salvado la vida, han permitido pasar la vida, sobrevivir. Sin embargo, esas formas a veces en nuestra actual vida ya no nos sirven para volar a otros árboles, o no nos convencen, o simplemente imagesCAVW3OJHqueremos hacerlo un poquito diferente, solo por cambiar.
Nuestros ancestros han echo las cosas de ciertas maneras probadamente buenas y lo menos riesgosas posibles, lo vemos, lo honramos, lo aceptamos y es parte de nuestro pasado. Mas, esas estrategias quizás ya no son aplicables a mi realidad, ni a mi destino, ni a mi vida actual tal como ellos me lo enseñaron. Tal como, quizás tampoco mis métodos serán aplicables a la vida y realidad de mis hijos o mis nietos.

A veces en mis talleres les digo a mis consultantes… equivóquense mucho, prueben diferentes formas de hacer las cosas, aventúrense en el bosque de la vida, quizás encuentres sorpresas agradables, quizás encuentres tesoros para compartir con los que amas. Es el mismo consejo que quiero dejar a mis hijos. “No tengan una vida perfecta… tengan una vida feliz”.
Y a veces la felicidad es equivocarse, es no hacer lo que te dicen, es ser rebelde, diferente, desobediente, es aprender, arriesgarse.
Mi camino no ha sido perfecto y junto a mi compañero hemos acertado y hemos fallado muchas veces como personas y como padres. Nos hemos equivocado y hemos aprendido, a veces a pesar de las advertencias bien intencionadas de quienes nos aman, la familia, los amigos. Sin embargo de una u otra manera hemos elegido hacerlo de esta forma bien o mal, escuchando consejos y a veces dejándolos pasar y haciéndolo a nuestra manera. Y es que la verdad es que nadie te enseña a vivir, ni a ser padre.

En las noches miramos el camino, a veces nos reímos, a veces lloramos, a veces nos sentimos orgullosos de lo que hemos decidido y a veces no… y lo asumimos.
Sí… no somos perfectos, pero el camino realizado “ES NUESTRO” y asumo las decisiones de su mano, felices o menos felices. Y agradezco ir juntos en este camino, ya que es mas entretenido juntos.

¿Porqué tendríamos que ser perfectos o hacerlo perfecto?
Mi vida tampoco es perfecta. Tengo mil problemas y desafíos. ¿tendría que ser perfecta mi vida? ¿quiero realmente que lo sea?.

En algún momento de mi camino (creo que un día como a los 17 años en una crisis de angustia y bulimia), decidí que iba a ser feliz y que me importaría un comino el resto del mundo, haría las cosas a mi manera. Esa acción y resolución adolescente rabiosa, rebelde y egoísta… literalmente me salvó la vida.
Y me di cuenta ya mas tranquila, mas sana y mayor, que ser feliz significa embarrarla muchas veces, porque vamos caminando por senderos desconocidos. Probando atajos, equivocándonos en decisiones y acertando. Hay que aprender a confiar en la divinidad y en el corazón… y alinearse al “Gran Espíritu”. Que hace las cosas perfectas a veces por caminos imperfectos.
Anoche pensé en estos dos clientes que vinieron, y me sentí que tenemos mucho en común. No tenemos vidas perfectas, estamos buscando nuestras vidas felices. Hemos elegido ser feliz y equivocarnos quizás en esa búsqueda es parte de la aventura.
Creo que voy a seguir equivocándome muchas veces. Porque el proceso de aprendizaje es así, error y aprendizaje. A muchos les va a parecer mal o loco lo que decida. A muchos les va a molestar. A veces me va a doler o a veces voy a perder y a veces voy a llorar. La vida no es perfecta… o como digo, es “perfectamente imperfecta”.imagesCA4VQID7
Paso a paso hemos ido aprendiendo. Por senderos diferentes, desconocidos. Unos han sido super buenos y otros, nos han traído problemas. Sin embargo no lo cambiaría por nada… es mi experiencia, es mi aprendizaje, es mi destino.

  • Seguramente no he sido la mejor… pero he sido feliz.
  • No he sido la mejor mamá… he sido la mamá que ellos necesitan
  • No he sido la mejor hija… he sido la hija que soy y nada mas
  • No he sido la mejor esposa… soy la esposa que elegiste
  • No he sido la mejor persona… soy la persona que va en el camino conociéndose
  • No he sido la mejor maestra… soy la maestra perfecta para ese momento justo.
  • No he sido una mujer abnegada… he sido solo una mujer
  • No he sido la mas obediente….. he sido aventurera, rebelde y desordenada
  • No he tenido una vida perfecta…. he tenido una vida de aprendizaje, gozo, amor, libertad, humildad y conocimiento.
  • No he sido un ser perfecto… he sido un ser libre y feliz

Y me he metido en muchos problemas, porque mi deseo ha sido vivir, Aprender, conocer. Como una niña de 2 años conociendo y asombrándose de cada cosa que descubre en su camino.

Si algo me gustaría enseñarles a mis hijos, es eso …a equivocarse, darse el permiso de NO hacerlo bien y asumirlo, a vivir como ellos quieran, a atreverse a seguir SU corazón, a perderse en el medio del camino si quieren, a desobedecerme cuando quiera imponerles mis ideas retrógradas, a NO escucharme cuando “les aconseje” como vivir su vida, a olvidarse de mi y alejarme cuando quiera invadirlos de cualquier manera, a responsabilizarse de sus decisiones felices o menos felices. Yo he vivido, a eso vine… y a ellos les va a tocar también volar con sus propias alas. Lo único que puedo decirles, como a mis clientes… es sigue tu corazón, se valiente y vive. Busca tu felicidad, busca la paz a través del amor!!!
Yo y papá siempre estaremos ahí… decidas lo que decidas. Porque es tu vida y aunque no queremos decirles como vivirla. Opinaremos y seremos metetes como mis propios padres o los de sus parejas, porque los amamos y porque seguiremos aprendiendo y equivocándonos… no nos hagan caso y vivan!!!. (jajajaja).
El corazón no se equivoca, a veces los caminos que elegimos son mas o menos fáciles, pero el corazón alineado a lo mas grande del universo… siempre, siempre sabe dónde va.

 

 

Náyade Quiñones Li

(Mujer, Mamá en entrenamiento, Enfermera U. de Chile, Maestra de Reiki, Maestra de registros Akáshicos, Constelaciones Familiares, Terapias Complementarias Integradas.)

Acerca del autor

Mujer, Bruja Urbana, enfermera del alma, mamá en entrenamiento. Enfermera de la Universidad de Chile, Consteladora Familiar Sistémica, Maestra de Reiki (Gran Maestría), Maestra de Lectura de Registros Akáshicos, canalizadora, Terapias Complementarias Integradas.

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