Niños chilenos menores de seis años con la peor salud mental del mundo

0

Miguel tiene cinco años, asiste a un colegio privado donde destacaba por ser un líder nato, alegre y seguro, pero hace ya algunos meses que algo en él cambió, comenzó a esconderse, a tener miedo y estar en constante alerta, dejó de gritar de alegría y se fue sumiendo en un silencio que lo podía tener horas perdido mirando un punto fijo o completamente alerta como si alguien lo fuera a dañar… Miguel tiene cinco años, Miguel ya no es el mismo, Miguel tiene miedo a todo, Miguel tiene depresión infantil.

Como Miguel son cientos los niños y niñas pre escolares chilenos que tienen algún cuadro que afecte su salud mental y emocional, y es que en un país donde 1 de cada 5 adultos ha presentado algún problema de salud mental, donde el suicidio adolescente es la segunda causa de muerte en este rango de edad, no es de extrañar que los más pequeñitos también sientan el peso de una sociedad enferma que no cuida a sus niños.

Chile hace todo lo contrario a lo que la evidencia científica dice que cuida la salud mental de los niños

Recientemente el diario  El Mercurio dio a conocer los resultados de un estudio realizado a 24 países  que tiene como objetivo conocer el estado de la salud mental de la primera infancia, en  donde se evaluaron a 19.000 niños entre uno y cinco años, de los cuales 400 fueron chilenos y nos dejaron resultados desoladores y contundentes para nuestro país: los niños y niñas chilenos tienen la peor salud mental del mundo.

Al respecto el Doctor en Psicología Infantil Felipe Lecannelier con más de 20 años investigando a niños chilenos y quien estuvo a cargo de realizar el estudio para nuestro país señala “la prevalencia de trastornos como ansiedad, depresión (internalizantes) y conductas agresivas, en muchos casos duplica a la que se observa a nivel global y puede llegar hasta al 20% o 25%“.

En tanto, trastornos externalizantes  -como déficit atencional, hiperactividad o agresividad-  que a nivel mundial llegan a cerca del 15%, en nuestro país afectan hasta el 25% de los niños y niñas.

Cifras desoladoras que nos llevan a preguntarnos ¿Qué estamos haciendo mal? En entrevista con nuestro programa radial Mamadre Te Escucha, Felipe Lecannelier explicó que esto se debe “al nivel de estrés que el niño recibe, independiente de todas las variables que puedas decir, la pobreza, la economía, desde el punto de vista del niño, está recibiendo niveles de estrés que están más allá de lo que él pueda manejar,y los problemas de salud mental son la expresión adaptativa de esos problemas de estrés”.

Presión que se generaría, según el especialista, debido a que somos una cultura muy basada en el éxito, “que tiene un estilo de crianza basado en el control del niño, en la poca expresión de sus emociones” concluyendo que “si tú tomas toda la evidencia, tanto en la familia como en la educación, sobre lo que hay que hacer para generar desarrollo, bienestar nosotros (en Chile) en general hacemos lo opuesto”.

 

Estrés en todas las clases sociales

Quizás lo más impresionante de este estudio es que nos revela que el abuso y el trauma que sufre un niño en familias ABC1 es el mismo que pueden vivir quienes son más vulnerados “La pobreza genera estrés y eso se transmite en el niño. Pero también los padres de los segmentos altos viven muy estresados: trabajan todo el día, llegan a las 10 de la noche a la casa, no están nunca con los hijos y  están de mal humor” señala Lecannelier a Revista Paula.

“Tenemos un estudio que muestra que hoy las mamás les dedican 15 minutos a la semana de tiempo de calidad a los hijos. Y los padres, 12″ y es que las políticas públicas y el sistema de mercado chileno dificultan a los cuidadores la cercanía con sus hijos,”hay que trabajar menos y estar más en la casa. Lo ideal sería que el niño pase los dos primeros años en un ambiente social o familiar” enfatiza el psicólogo, y sin embargo, todos los recursos estatales se invierten en abrir más salas cunas y propiciar que los niños se escolaricen a más temprana edad con todas las consecuencias nefastas que esto trae para la niñez.

 

¿Qué podemos hacer las madres y padres?

Olvidarnos de todos los consejos de crianza y tips que abundan en internet, es preciso que los padres tengan una actitud mental de mirar a niño, buscar ponerse en el lugar de él, buscar bajarle los niveles de estrés y que sea una actitud cotidiana de relacionarse con él. 

Pero lo más importante para proteger a tus hijos y prevenir trastornos emocionales y mentales, según el especialista en apego y creador del programa AMAR, es que “los papás no sigan siendo tan conformistas, que no aguanten que a los niños les den tareas todos los días porque sabemos ya que las tareas no tienen ningún efecto y que tiene efectos negativos en el rendimiento, que no permitan que profesores traten mal a sus hijos, que haya una mayor voz, que los papás sean más participes de darle mayor bienestar al niño (…) que los papás se informen y puedan pelear un poco por mayores derechos de sus hijos, mostrarle al niño que hay ciertas cosas que él no tiene que aguantar”.

En otras palabras lo que puedes hacer en casa es partir por tratar a tu hijo e hija tal como te  tratarías a ti mismo, dedicándole el tiempo que puedas de calidad, tratándolo siempre con el mismo respeto que lo harías con un adulto y estando siempre muy alerta, validando su voz, su relato, sus emociones, miedos y sueños, dejando que sean niños, libres, felices, y estando siempre alerta para que ninguno ni dentro ni fuera de la familia pueda dañarlos jamás.

 

 

 

 

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora. Fundadora de Mamadre, amante de la vida, un buen vino junto a un libro y mi amado Valparaíso. La maternidad me cambió y hoy me siento en el deber de acompañar a otras madres para criar en libertad.