Mujer, madre, no te justifiques, no tienes nada que demostrar

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Puede que este artículo le parezca a muchos hombres una defensa de género a ultranza con demasiado aroma a feminismo, pero quiero decirles que no, no es un acto feminista, y no, tampoco es un ataque a los padres ni siquiera a los hombres, estas palabras son solidaridad entre madres, entre mujeres, sin importar como críes, sin importar si das pecho, si colechas, si porteas, si trabajas o estas en casa, esto es porque las madres, las mujeres necesitamos oír algo que sospecho el mundo en que vivimos no nos quiere dejar escuchar.

Mujer, madre, no te justifiques ni ante ti ni ante nadie cuando cumplidos los 5 meses y medio de tu hij@ decidas enviarle a sala cuna y volver a trabajar, no te justifiques frente al espejo diciendo es que necesitamos el dinero, soy mamá, pero también mujer, es que lo hago porque necesito mi espacio, no es que no la ame pero ya no doy más. No, no te justifiques tampoco cuando llegado el momento de volver tu cuerpo entero te dice que no lo podrás hacer, no te justifiques el día que todos sepan que tu cartón de profesional que tanto te costó sacar se quedará guardado en caja porque has decidido criar. No les digas es que puedo volver a trabajar después, serán sólo unos meses, él me necesita, no dejaré de ser yo, pronto volveré.

No, no te justifiques ni intentes demostrar nada cuando él te diga, pero por qué estás cansada, si no has hecho nada, si estás todo el día en casa jugando y paseando mientras yo sí que trabajo y mantengo todo. NO, no le digas nada, no te justifiques, no le demuestres nada limpiando la casa cuando mueres por dormir, ni dándole una larga lista de todo lo que has hecho por tu hijo durante el día, ni preparándole comida rica, ni diciéndole que estas cansada porque tú no tienes tiempo para nada.

No, no te justifiques cuando te digan y ¿lo cría la nana?, no señora, yo trabajo todo el día y una nana me lo cuida, la que lo cría soy yo, no escuches esas palabras poco acertadas que te dicen que eso no es criar, que pobre niño, que no sabrá quien es la mamá, y tampoco te justifiques en el silencio de la noche cuando llorando abrazada a la almohada te duela el corazón porque no le viste dar sus primeros pasos o porque sientes que la vida se te va trabajando y a ella la vez tan poco cada día.

No te justifiques cuando estés tan cansada de despertar a amamantar cada noche que decides destetar y buscar una forma armoniosa de conectar con tu bebé con leche de fórmula, y tampoco te justifiques si simplemente decidiste no dar pecho, no le digas a esas madres que en el afán de dar un buen consejo puede criticar sin entender tu historia, tu pasado, tus sombras, tus dolores. No te justifiques frente al doctor que te ve llegar y te mira con espanto porque “ese niño ya camina y aún toma pecho, señora su leche no le sirve de nada”, no te enojes y le declames las extensas pruebas de sus beneficios ni lo que dice la OMS, no le digas nada, no demuestres nada.

 

Y no, no te justifiques tampoco, y POR FAVOR no te vuelvas a culpar por esas veces que has estado colapsada y has perdido el control, y quizás lo dejaste llorar un minuto sin abrazar porque necesitabas respirar y repetirte soy su madre, yo soy la adulta no ella, o cuando lo dejaste con su padre y saliste corriendo y medio llorando a comprar al supermercado para tener tiempo para ti a solas, o cuando te quedas 10 minutos en el baño para pensar simplemente en cualquier cosa con calma.

 

No te justifiques ante nada, ante nadie, por nada, no tienes por qué demostrarle nada a ese que te mira sin saber lo que te pasa, hemos ganado como mujeres muchas batallas para estar donde estamos, pero seguimos siendo mujeres que vivimos para demostrar que SÍ PODEMOS, que sí podemos ser super woman y ser mamá cariñosa, profesional exitosa, esposa amorosa y la amiga que está en todas. Vivimos para demostrar que sí podemos ser líderes de una empresa y tomar decisiones y ser “duras” estemos o no con la regla, demostrar que podemos llevar a un bebé a cuestas, cocinar comida, encerar el piso todo sin dejar de vernos guapas, demostrar que aunque no aportemos plata y nos dediquemos a criar sí somos un aporte al núcleo familiar, que no nos quedamos en casa como “felices mantenidas” sino que para nosotras también tiene un costo el no ir a trabajar, demostrar también que no por trabajar soy menos madre que las demás, que no porteo pero lo amo, que no le doy el almuerzo pero ama mis cuentos de cada noche, y sí, no lo olvido, demostrar que a pesar del puerperio, las ojeras, el cansancio, la falta de tiempo, sigo siendo esa mujer sensual y atractiva para que su pareja no la vaya a olvidar.

 

Hoy las quiero invitar a no justificar, a parar este circulo vicioso de demostrarNOS y demostrarLES cualquier cosa, si vas a hacer algo que sea porque te nace y te gusta no porque sientes culpa, si vas a limpiar demás que sea porque lo quieres, no porque sientes que si no lo haces quedarás como mala dueña de casa, si vas a volver a trabajar hazlo con la frente en alto y orgullosa que es tu elección y tú hij@ te ha elegido a ti por como eres, sabiendo que lo más importante es la calidad en el tiempo que compartes con ellos. Parar de justificar y de demostrar es vital para no naufragar en las aguas de la maternidad, es difícil ser madre a veces, sobre todo cuando vivimos con el barómetro externo atento a ver que hicimos mal, y el interno, el de madre y mujer que se vive repitiendo no puedo flaquear. Siéntete orgullosa de quien eres, aprende amarte con tus circunstancias y tus decisiones, si algo anda mal intenta cambiar, disfruta cada día, cada beso, cada risa, cada mamá te quiero! Sin pensar en el que dirán, apagando esa vara tan alta que nos dejó mamá, y silenciando cualquier aroma a culpa, miedo, o necesidad de demostrar, vivir la maternidad, simplemente, intensamente, amorosamente.

 

Maternidad consciente es también saber cuando parar, qué mantener y qué transformar, regalemos a nuestras hijas una vida sin culpa ni necesidad de demostrar y nuestros hijos la oportunidad de vivir su masculinidad y paternidad sin machismo ni discriminación implícita, sin comparaciones, sin críticas, sin roles pre definidos. De nosotras depende, de ti, de mi, de todas, disfrutemos más, justifiquemos menos.

 

Con cariño para todas.

Mucha luz como siempre

Tara

 

 

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista.
Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños.
No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión.
Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso.
Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías.
@jbruna
jenny@mamadre.cl

3 comentarios

  1. Realmente me llegó cada palabra, cada coma, cada punto, cada “mujer”. Estoy pasando por un momento de separación del padre de mi hija por lo mismo, el creer que hago “nada” y “sólo duermo” en casa cuidándola, estudio por la noche y avanzo en un emprendimiento, aún así vivo justificándome ante él y diciéndole las cosas que hago y que no. Infinitas gracias por lo entregado, a ponerlo en práctica.
    Abrazo apreta’o Tara, gracias.

  2. Tara, te agradesco esas lindas palabras que describen mi rol de mama con todas sus bellezas y complicaciones, que hermoso hoy leer esto y pensar “ya no justifiques mas” haslo de corazon y porque nace desde tus entrañas! Somos mamas, super woman y millones de retos mas cada dia y encontrar estas palabras para mi hoy me impulsan a dar un paso mas, secar las lagrimas y continuar nuestro pedrentado camino de mujeres guerreras.
    Bendiciones y muchas gracias

  3. Me encantó, me salieron lagrimitas de emoción, criar desde el corazón sin demostrar nada a nadie. Vivir y sentir el amor más puro.

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