Mujer alerta sobre enseñanzas de niña que arruinaron su vida

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«Desde niñas y niños nos enseñan a confundir amor con violencia, inclusión con chantaje, aprendizaje con castigo, solidaridad con obligación»

Que ganas de tener un manual sobre qué hacer y qué no hacer cuando somos padres, y es que en el afán de criar un niño «bien portado» a los ojos de la sociedad les vamos enseñando sin querer,  a ser sumisos, obligandolos a dejar de lado su instinto y sus decisiones por complacer al otro, con todos los riesgos que ello conlleva y que a veces no vemos.

Todos nos  equivocamos en la crianza, por eso es vital que seamos madres y padres conscientes de nuestros errores y de cómo podría afectar a nuestros hijos. Por ello queremos compartir una reflexión del Facebook Psicología Infantil donde una mujer hace un magistral relato de cómo la criaron sus padres y de cómo eso repercute hoy en su vida adulta donde ha debido naufragar en situaciones de violencia por creer que el que te quiere te aporrea y tanto más.

 

«Vínculos patológicos y crianza»

Desde niñas y niños nos enseñan a confundir amor con violencia, inclusión con chantaje, aprendizaje con castigo, solidaridad con obligación.

Cuando era bebé mi mamá me obligaba a compartir mis juguetes con los niños/as del parque que no conocía, (aunque yo no veía que ella compartiera su helado con las mamás de esos mismos niños). Aprendí que la solidaridad enoja y duele, ahora hago favores aunque no quiera o tomo decisiones para “ayudar a otros” aunque sepa que me hacen daño o me estresan.

Cuando era pequeña me decían “si te comes la comida, vas con tu hermano a la fiesta”, así aprendí que para sentirme incluida necesitaba hacer lo que quería el otro/a.

Desde chiquita mi papá, a veces me gritaba para que le obedeciera; decía que así formaría a “una mujer de bien”. Aprendí que quien ama somete y hoy mi novio/esposo me ama igual.

Cuando era adolescente le contesté feo a mi papá y mi mamá. Ellos me gritaron , me quitaron el internet y cancelaron las visitas de mis amigas. Así incorporé que se aprende con sufrimiento y ahora me lacero por cualquier error, grande o chico, que cometa, pero no aprendo de ellos.

Lo bueno es que ahora soy adulta y puedo ir revisar la historia de mis vínculos y sanarlos. Ahora puedo asumir con responsabilidad la ruptura de los círculos viciosos que me someten a repetir patrones que no quiero heredarles a mis hijos, hijas y sus relaciones.

Nisaly Brito
México

Tenemos pues una gran tarea, preocuparnos menos por el que dirán y más por cómo vivirán. Es mejor que no comparta para que sepa autorespetarse y así podamos evitar maltrato de niño o adulto. Es difícil si, pero en nuestras manos está crearles un futuro mejor que el nuestro.

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora. Fundadora de Mamadre, amante de la vida, un buen vino junto a un libro y mi amado Valparaíso. La maternidad me cambió y hoy me siento en el deber de acompañar a otras madres para criar en libertad.

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