Mitos y verdades de tatuajes en embarazo y lactancia

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Cuando quedamos embarazadas dejamos de hacer muchas cosas, no tomar, no fumar, comer sano, son cosas vitales, pero hay muchas cosas que dejamos de hacer por miedo ¿teñirse el pelo? Parece que no, hacerse un tatuaje ¿podemos realmente o es peligroso?

Hoy hablaremos de tatuajes cuando eres madre, tanto en el embarazo como en la lactancia muchos nos dicen que es mejor no hacerlo pero ¿hay algún estudio científico que avale eso?

Tatuajes y embarazo 

Estudios de Tatuajes y Embarazadas: Debemos tener en consideración que muchos estudios de tatuajes profesionales se niegan en realizar tatuajes a mujeres embarazadas, ya que a pesar de tomar todas las precauciones sanitarias, el tatuaje podría infectarse posteriormente y afectar la salud tanto de la madre como la del no nato.

Estudios en la Materia: En la actualidad, no existen tesis médicas sobre la relación o contraindicaciones existentes entre tatuajes y embarazo, pero por los diversos cambios hormonales que afectan al cuerpo de las mujeres durante la gestación, en algunas personas se pueden producir alergias a la tinta si se realiza un tatuaje durante este periodo. De igual manera la cantidad de tinta que recibe el cuerpo, que por lo general es inocua para una persona adulta, al ingresar al torrente sanguíneo y entrar en contacto con el embrión podría afectar el desarrollo de éste por su toxicidad, así que es preferible evitar la tinta durante el embarazo.

Expansión de Tejidos: Durante el embarazo, el cuerpo femenino sufre una transformación drástica en la que zonas como el abdomen, caderas y/o muslos aumentan su tamaño debido a las propiedades elásticas de la piel, por lo que un tatuaje en esas zonas (existente o durante) se podría ver alterado en tamaño o incluso por estrías si no se toman las precauciones de otorgar colágeno extra a la piel de la zona afectada. De todos modos, de aparecer estas desagradables estrías en zonas sin tatuajes éstas pueden ser cubiertas por talentosos artistas del tatuaje que son expertos en realizar “cover up” en cicatrices y estrías, aunque deben tener en cuenta que para realizarlos debe pasar un buen tiempo, alrededor de 2 años, para que al ser tatuadas no se dañen y tengan un buen resultado.

Epidural y Tinta: Al momento del parto, hace años atrás en Chile no se permitía aplicar la anestesia epidural en mujeres que tuvieran tatuajes en la zona lumbar, ya que se consideraba riesgoso al haber la posibilidad de ingresar pigmentos de éste durante la aplicación de la anestesia. Por suerte para muchas mujeres y a diferencia de lo que ocurre aún en Noruega en donde se prohibe, actualmente esta anestesia sí se aplica en casos de madres tatuadas, aunque es preferible que el tatuaje ya tenga cierto tiempo y no se encuentre todavía “fresco”. En caso de duda, siempre es preferible consultar directamente a su médico de cabecera y al anestesista que les tocará para no llevarse dolorosas y molestas sorpresas de último minuto.

Como ves es mejor prevenir que curar, mejor esperar antes de arriesgar a tu bebé, sobre todo por la transmisión de enfermedades como el sida y la hepatitis B.

Tatuajes y lactancia 

Cuando nace el hijo muchas madres quieren tatuarse para recordar a sus hijos, pero ¿podemos hacerlo si estamos amamantando? En e=lactancia.org se señala que el riesgo de un tatuaje para el bebé es bajo. Pero advierten sobre las condiciones de higiene donde se realice el tatuaje.

Es preciso un buen control sanitario al hacerse el tatuaje para evitar la transmisión de enfermedades como hepatitis B, hepatitis C o SIDA. Por seguridad, los bancos de sangre y muchos bancos de leche no aceptan donaciones hasta pasados 4 a 12 meses de la realización de un tatuaje. Por ese motivo, algunos autores aconsejan esperar a finalizar la lactancia.

 

Aluminio, cadmio (amarillo), carbón (negro), cinabrio (rojo), cobalto (azul), cromo (verde), hierro (marrón), magnesio (violeta), mercurio (rojo), titanio (blanco), zinc (blanco), plásticos y formaldehído son algunos de los productos utilizados en los tatuajes.

Aunque los pigmentos y sustancias que se inyectan en el tatuaje pueden ser tóxicos, quedan retenidos bajo la piel y no pasan a sangre, por lo que tener un tatuaje antiguo o realizarse uno durante la lactancia, no la contraindica siempre que se cumplan las normas higiénico-sanitarias que aseguren la no transmisión de enfermedades infecto-contagiosas.

Las cremas anestésicas y las antisépticas y antiinflamatorias que se emplean antes y después de los tatuajes son compatibles con la lactancia, así como medicamentos para el dolor como paracetamol o ibuprofeno.

No se aconseja el tatuaje en el mismo pezón por el riesgo de que el lactante pueda llegar a absorber pigmentos que sean tóxicos.

Esperamos haber aportado un poco de información útil sobre este importante tema para muchas mujeres, pero de todos modos nos gustaría saber si alguna de ustedes ha tenido algún problema con sus tatuajes durante el embarazo?

Por Jorge Latrille y Jenny Bruna

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora. Fundadora de Mamadre, amante de la vida, un buen vino junto a un libro y mi amado Valparaíso.
La maternidad me cambió y hoy me siento en el deber de acompañar a otras madres para criar en libertad.

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