Mi parto: “tú quisiste parto normal, aguántate”

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Osorno, Martes 20 de mayo de 2014, Semana del Parto  Respetuoso, 38+5 semanas, 10 de la mañana, Mío le habla a mi panza y le dice a nuestra Uva que ya hemos esperado bastante para conocerla…”ya poh Uvita, sale luego de ahí que te quiero conocer y comerte a besos, y pasar varios días contigo antes de volver al trabajo”, sensación extraña….creo que rompí la bolsa, voy al baño pero nada….vuelvo a la cama y me meto a internet mientras mi Marido se prepara para traerme desayuno a la cama.

10:30, siento como que algo va a caer, alcanzo a salir de la cama cuando cae un chorro calientito entre mis piernas. Le grito a mi Marido que venga al baño, que rompí la bolsa, que llame a la Matrona….la Matrona no contesta, sigo llamando…la Matrona me contesta medio dormida (venía saliendo del turno de noche, mal indicio…no lo sabría hasta después) ya van a ser las 12 y me dice que nos juntemos en la Clínica a las 12:45….nos metemos juntos a la ducha…sigo botando líquido y mi Marido estresado porque me demoro y vamos a llegar tarde.

12:45 hacemos el ingreso, me llevan a la habitación, todo muy top en la Alemana de Osorno, llega la Matrona y he comenzado con unas pequeñas contracciones…me hace tacto, duele, mucho, duele demasiado, ella presiona y parece que me vacio por dentro y me dice que no estamos para parto normal, hay que hacer cesárea. Con Mío nos miramos y preguntamos si podemos esperar un poco para ver si me dilato y qué posibilidades hay de tener un parto vaginal. Me dice que mi cuello uterino está muy largo pero que hablará con el gine a ver qué hacemos. Entra gente, me depilan, me ponen un enema, las contracciones aumentan, entra la Matrona (después de mucho rato) y me pone una pastilla bajo la lengua para inducir, pero no me explica nada. Vuelve después de mucho rato y muchas contracciones, tacto de nuevo, nuevamente el dolor, casi le estrangulo la mano, le explico que me duele demasiado y me es imposible relajarme, cuando lo logro ella pone presión, saca la mano y siento que me vacio de nuevo….quiero llorar, Mío no entiende nada, no sabe qué hacer. Lloro, no quiero cesárea, me he preparado sicológicamente para este momento mágico y no le tengo miedo al dolor del parto, antes de venir, mis amigas virtuales me dijeron que confiara en mi cuerpo sabio y en eso estoy…Mis Padres mamíferos me acompañan a la distancia, mi familia está pendiente en un grupo de Whatsapp, los primos de Christian están en otro…hay tanta gente esperando este momento….no estoy sola.

Ya perdí el sentido del tiempo y el espacio, me llevan a pre parto, viene el anestesista, lo amo, ya no duele, solo siento la presión de la contracción, pero el dolor ya no está, me pica la cara, me pica la panza, me pica el cuerpo. Comienzo a sentir las contracciones…quiero hablar pero parece que mi cerebro no tiene la capacidad de hilar una frase, no sé si me escuchan, no sé si me entienden. Viene la Matrona, tacto de nuevo, el vacio de nuevo.  Mío me toca, me acaricia la cara, el pelo, me besa, me acompaña. Quiero orinar, la matrona me dice que vaya al baño, Mío me acompaña con el suero, y siento que quiero pujar, me llevan a la sala de parto.

Dejan a Mío afuera, lo necesito aquí, lo llamo, pregunto por él, me dicen que entrará cuando llegue el médico. Tacto de nuevo, dolor intenso, le digo a mi Matrona: Frida, ayúdame por favor!!!!!!!! Grito….trato de recordar lo de respirar…funciona. De pronto entra la Pediatra, el anestesista, el ayudante del anestesista que amorosamente me ayudó a pasar de mi camilla a la silla de tortura en la que tengo que parir y que me calmó cuando vio mi cara de terror con que miré esa camilla-asiento con fierros para apoyar las piernas y amarras para las mismas. Conversan ya no recuerdo de qué…estoy sola, no hay nadie cerca, la Matrona me mira de lejos, le digo que quiero pujar y me dice: Puja entonces.

Pienso en que si pujo y mi Olivia sale, no habrá nadie para sostenerla, mi Marido sigue afuera y yo grito porque ya no sé si respirar o gritar y grito de nuevo. Sigo sola, todos conversando de algo que nada tiene que ver ni conmigo, ni con mi pequeña, me duele, siento las contracciones, Olivia quiere salir y no hay quien la reciba, no me da para reclamar porque estoy demasiado preocupada de mi cuerpo. Pienso en estas amigas virtuales que me decían que disfrutara el momento, que mi cuerpo sabría qué hacer, que fuera feliz…pienso en que mi sensación de soledad puede afectarle a mi Olivia…sin querer aguanto una contracción…otro tacto, más dolor. El comentario sarcástico de la Matrona diciéndome que era yo la que quería parto normal, que ya era tarde para una cesárea. Grito, el anestesista me reta, pido perdón…grito de nuevo, me reta de nuevo y le digo que no seguiré disculpándome, inconscientemente trato de que tome mi mano, necesito contención, no me deja ni tocarlo cuando pone mi mano en el fierro de eso que sostiene mi pierna amarrada y me dice que me afirme de ahí. Me dicen que se ve la cabeza y yo respiro aliviada, pero aún nadie se acerca y yo sigo queriendo pujar. Llega el doc, entra Mío, no soy capaz de llorar y pedirle la contención que necesito porque su cara de felicidad y ansiedad no me permiten arruinarle el momento. No sé cuantos pujos más y sale mi Olivia, no llora, pregunto por qué, no puedo llorar y mi niña tampoco lo hace, vuelvo a preguntar y me dicen que es normal, que pronto lo hará….hasta que llora y me alivio. Pasa un rato, no sé cuánto, pero parece una vida, y no me traen a mi Olivia. La Pediatra se acerca, me habla y lo único que entiendo es 48 centímetros y que está bien. Pasa más rato y yo sin mi pequeña. Mío le toma las manos, ella se agarra a los dedos de su papá, Mío la suelta y ella llora hasta que él le ofrece de nuevo sus dedos y se vuelve a aferrar a ellos.

Aparece el anestesista, oigo todo en un volumen bajísimo, murmuran con mi doc, lo miro y veo que me cose y que pide más paños, y le da indicaciones al anestesista que le pone algo al suero. Le pregunto si pasa algo malo y me dice que estoy sangrando más de lo normal pero que no me preocupe. Lo único que puedo ver son sus ojos que me calman y confío en él.

Pido a mi niña, la Matrona la envuelve, la pone frente a mí y queriendo hacer un chiste le dice: “¿Se la pasamos a la mamá? ¿Se ha portado bien la mami? ¿Se lo merece? Con mi mejor cara de odio le digo: “Pásamela. AHORA”

Por fin tengo a mi Uva en los brazos, no puedo llorar, quiero hacerlo, le susurro una oración al oído y le digo lo mucho que la amo, todo lo que la esperé, lo feliz que me hace y sigo perdida en el tiempo y en el espacio, la abrazo fuerte pero siento que me desvanezco y lucho contra esa sensación. EL Doc pide que me la quiten porque la puedo botar. Se la llevan. Mío va con ella. Se va todo el mundo. Estoy sola de nuevo. Sólo quedamos el ayudante del anestesista y yo. Todo tierno me felicita y me dice que lo hice bien, que no me preocupe, que no me avergüence, que hay mamás que solo gritan y no ayudan a sus bebés, me habla de septicemia, siento que me miran. Me giro y veo gente a través de la ventanilla de una puerta, gente que mira y se ríe. Pregunto si ellos deben estar ahí riendo, y el joven me dice que no me preocupe, que están esperando el pabellón y que no se ríen de mí. Me vienen a buscar, veo a Mío, me dice que Olivia está bien, no sé donde me llevan. Me quedo en una sala con mucha gente que está igual o peor que yo, me dicen que es el post operatorio. Hay un reloj pero no logro ver la hora, me dicen que duerma. DORMIR!!!!!!!!! Lo que yo quiero es a mi guagua. Sed, por favor dejen que me moje los labios. No sé cuanto rato pasa antes de que me traigan un poco de agua para enjuagar mi boca. Pregunto cuánto rato más debo estar ahí. No hay respuestas claras. Miro el reloj y no sé qué hora es.

Me pongo a pensar y de pronto viene todo el recuerdo a mi mente y recién puedo llorar de la emoción de haber tenido a mi Uva en los brazos y siento que todo valió la pena, y que podría embarazarme de nuevo…pero buscaré a otra matrona, que no quiera hacer cesáreas innecesáreas. Que respete mis tiempos, que me cuide, que me acompañe.

Por fin me llevan a mi habitación, por fin veo a Mío y le digo que lo extrañé. Me besa en los labios. Aún no sé qué hora es. Me instalan en mi habitación y esperamos a nuestra pequeña. Es hermosa, quizás porque es nuestra, pero es hermosa y perfecta. La disfruto, la beso, la huelo, la contemplo, vuelvo a olerla y le pongo la teta. Ya estoy tranquila, ya estamos juntas.

Ahora, a 16 días de esta experiencia que debía ser maravillosamente hermosa, puedo ver cosas que la anestesia me nubló. Nuestra Olivia nació a las 18:55, estuve en el post operatorio como 3 horas. Al día siguiente me visitó el Doc y me explicó que tuve una hemorragia grosera, perdí más de litro y medio de sangre, si no la hubiera podido parar podrían haber sacado mi útero. Pero nadie le dijo nada a mi Marido, el creyó que era normal que estuviera tanto rato en el post operatorio. Desde el primer control  la Matrona quiso programar el parto (la Olivia se adelantó una semana a sus planes), durante todo el proceso de tener a mi guagua quiso cesárea. Nunca hubo una explicación certera, médica, clara y precisa de porque no podía tener un parto vaginal. Ahora siento que estaba cansada y quería terminar pronto.

No sé cuantas pacientes tuvo mi Doc ese día, pero pasé de ser “la paciente de” a “el parto de” porque a todas las demás le hicieron cesárea. Ahora siento que la Matrona QUIZO hacerme sufrir…no puedo sacar de mi mente su frase: “Tú quisiste parto normal, aguántate. Distinto habría sido si hubiéramos hecho cesárea”

Mi parto no fue lo que esperaba, pensé que mi Matrona me contendría, me cuidaría, sería  empática por ser mujer…me equivoqué. Era sólo su apariencia tiernecita y su delicada y dulce voz al hablar.

Pero valió la pena dentro de todo, mi Olivia ahora duerme calientita, tranquila, cuidada y feliz en mi pecho mientras escribo nuestra historia.

 

Alecita Ortiz

Acerca del autor

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8 comentarios

  1. Que bello tu relato y que triste en algunos momentos. Besos y abrazos Alecita, eres muy valiente

  2. Hermosa ciberamiga. Todo tu relato lo lei acelerada, ansiosa, con la guata apretada coml sin respirar. Lei cuando dijiste que estabas como enojada con tu vagina…y entiendo lo poco respetuoso que puede parecerte aquel camino al ‘encuentro magico’. Pero sabes? Quizá lo habas idealizado mucho. Yo tuve cesarea y al leerte no puedo mas que admirarte y envidiar tu fuerza…pudiste! hiciste caso a nuestros consejos y confiaste en tu cuerpo…
    Me das fuerza para pujar a mi proximo bebe…aun no viene conmigo pero quiero decirte que independiente de lo que te haya dicho tu matrona..elimines de tus recuerdos sus rostros y palabras insensibles y enfoca tus memorias a la magia de tu cuerpo..a como pudiste dilatarte..a como pudiste pujar…

    Por algo pasan las cosas amiga. Eres fuerte.
    Ahora, despues de un parto o cesarea, sabemos mejor lo que esperamos del siguiente y tenemos mas claros nuestros derechos y las cosas que anhelamos sucedan a nuestra pinta.

    Un abrazo.

  3. Recuerdo cuando escribiste que parece que habias roto la bolsa, y desd ese momento todas te mandamos nuestras energías. Ahora lloro leyéndote, me siento parte de todo tu proceso desde la distancia y me duele que no hayas disfrutado como quisieras ese TU parto. Sin embargo, me alegro que tu Uva esté bien y feliz, al lado tuyo. Ahora si que solo debes dejarte fluir y disfrutar. Un abrazo amiga virtual!

  4. Ay Alecita, tuve un nudo en la garganta todo el rato mientras te leía, entre emoción, alegría, rabia y pena… Que injusto es que en un momento en que necesitamos tanta contension y apoyo se nos vulnere de esa manera. Te mandó un abrazo enorme, sin duda tener a tu Uva a tu lado hace olvidar todo el dolor, pero esto no debe queda en el olvido, es una lucha diaria hacernos respetar, porque el parto cambia nuestras vidas, es el comienzo a una nueva mujer. Gracias por compartir tu relato, eres fuertísima!

  5. TUVE TRES CESAREAS, NO TENDRE MAS HIJOS,ME QUEDE CON LAS GANAS DE UN PARTO NORMAL.CON MI PRIMERA HIJA ERA JOVEN,NO SABIA Y DESPUES DE UNA INDUCCION Y DE UN LARGO TRABAJO DE PARTO ME DIJIERON QUE NO PODIA ,PUJE Y AL IGUAL QUE TU NECESITABA A QUIEN DARLE LA MANO .ERES GRANDE Y VALIENTE ,TE ADMIRO. CARIÑOS GRANDES A LOS TRES?

  6. que bello amiga, me hubiese gustado sentir “PARIR”, lamentablemente a ultimo minuto se complico, si no hubiera sido por cesárea mi hija no estaría viva,

  7. que experiencia mas difícil y aunque uno no lo quiera inevitablemente esos recuerdos quedan en una parte de nuestra vida, así me sucedió con el parto de mi primer hijo (12 años) que término siendo forcep y con un personal médico que dejó mucho que desear porque si no fuera porque yo me pare de mi cama cuando nadie me hacia caso quizás hoy no tendría a mi hijo vivo. después de varios años quede embarazada y por cosas de la vida y con todo el temor que tenia yo por mi experiencia anterior, encontré un gine maravilloso ( recomendado por mi cuñada) me empezó a ver mi embarazo desde la semana 37 (ya que mi gine anterior quería realizarme cesárea porque mi hija venia con una circular) pero él me dijo “esto si da para un parto normal y si quieres eso así será”. Gracias a dios el día del parto me tocó una matrona maravillosa que es un amor, apegada a lo natural y que me ayudo en los dolores de las contracciones con acupuntura,luces y al final el balón..

  8. lamento mucho lo que te paso pero es real, en muchas clinicas el parto se medicalizo tanto, que incluso han sacado matronas de las maternidad poniendo enfermeras sabiendo lo que significa “tratarte como enferma”: *horas ridiculas en post operatorio
    *el post operatorio en si, una cesarea o parto dengtro de limites normales, debe irse directo a lapieza y la matrona ahi por al menos una hora
    *el que te quiten a tu guagua de inmediato ciando debio haber un apego inmediato incluso con la hemorragia, tu nunca estuviste inconsciente.
    *que no tuviste compañia, esto no es una cirugia de cerebro, es un proceso reproductivo con toda la cuota emocional y humana que existe, el acompañamiento no debe ser prohibido.

    podria seguir y para eso hay que ir a talleres, educarse y ARRANCAR de equipos que no son utiles y son intervencionistas, hacer caso a tu alarma interna que te dice HUYE.

    es posible sanarlo en un proximo parto, claro que si, pero huye de la alemana, todas las del sur son lo mismo!! hay equipos que ni suiquiera te dejan conocer a la matrona antes del parto, NO LA CONOCES!!! QUE ES ESO!!! donde quedo la posibillidad de acompañar y contener? ahi esta el negocio medico.

¿Qué opinas?