Mi historia formando apego sin dar pecho

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imageHace algún tiempo, desde las políticas públicas y desde el sentido común, se ha dado un fuerte énfasis en la maternidad consciente y en la alimentación saludable, lo que implica una alimentación exclusiva de leche materna desde el nacimiento hasta mínimo los 6 meses de vida.

¿Pero qué pasa cuando por ABC motivo no tenemos esa posibilidad?? Nuestro hijo/a será menos inteligente, menos amado o menos inmune frente a la vida?

Creo que la respuesta es NO!! Yo no logré dar pecho por diversas razones, entre emocionales, miedos, dolores físicos y situaciones de la vida y no por eso mi hijo es menos sano tanto física como emocionalmente. Es un niño fuerte, casi nunca se nos enferma y tiene un carácter que se hace respetar en todo sentido! Es cierto que en un principio sufrimos cólicos, pero actuamos rápidamente y superamos todo. Creo que es muy importante el poder traspasar el alimento a nuestros bebés por más de los 9 meses de gestación, y si tengo otro bebe claramente lo volveremos a intentar, pero quiero dejar en claro que el amor que uno siente por un hijo/a no se traspasa por la leche materna, sino por las situaciones que uno crea en todo momento con él.

Ustedes dirán, y ¿cómo formaste el tan anhelado APEGO? Si no le diste pecho, bueno les cuento el apego no solo se propicia al dar leche materna, es crear una instancia de complicidad, de seguridad y de confianza entre el cuidador y el bebe, la que logramos con mi pareja y con nuestro Facu! A pesar de tener entre nosotros la mamadera y no la pechuga… La complicidad, las caricias y el darnos un espacio tranquilo para poder alimentarlo fueron creando un lazo muy fuerte, que me permitió salir de casa sin culpa y que mi hijo lograra entender que la mamá y el papá siempre estarán para él.

Desde distintos ámbitos de la sociedad juzgaron nuestro proceder, sobretodo mi decisión, de no seguir con la leche materna, pero a pesar de eso nunca sentí la presión asfixiante de no estar en lo correcto, a pesar de lo que dijeran mi pareja me apoyo y participaba activamente de la alimentación de nuestro hijo, cosa que tal vez no hubiésemos logrado desde la leche materna. No justifico la leche en tarro, pero sí creo que es una opción válida y que cuando no se puede de otra manera hay que tomar la opción con amor y alivio para así transmitir eso a nuestros hijos.Es lo mismo que cuando introducimos un nuevo alimento o un habito, si yo estoy aprensiva o preocupada como reaccionara mi hijo frente al cambio, lo más probable es que tengamos problemas, es así como cuando incorporamos la alimentación complementaria empezamos felices y ansiosos que descubriera nuevas sensaciones y fuimos dándonos cuenta que el tema de la comida, trasciende a la significación emocional y familiar que uno le dé, y eso lo transmite transgeneracionalmente a los miembros de la familia.
En conclusión, soy una madre feliz, con un hijo feliz y sano, que estamos trabajando para tener un apego seguro, que le permita explorar el mundo que le muestro, donde trato de ser lo más coherente posible, y que logre ir decidiendo cuáles son sus preferencias. Nos amamos y vamos creciendo juntos en cada momento!!!

Andrea Cornejo
Mamá

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista. Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños. No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión. Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso. Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías. @jbruna jenny@mamadre.cl