Mi bebé entre los 9 y 12 meses

0

Por Ps. María José Gasc 

Cuando devenimos padres y madres, tenemos la percepción de que los días se pasan más rápido que antes. El tiempo que solíamos tener para almorzar, leer un libro, hojear una revista, o incluso ir al baño, parece que hoy se torna un tesoro.

La Ma/Paternidad es un ejercicio de toda una vida, que comienza con la noticia de un test casero de embarazo o un examen de sangre que nos confirma que seremos padres y continúa hasta nuestros últimos días.

 

La danza que hemos bailado con nuestro bebé ahora parece ser mas fluida, no tenemos tantos tropezones, pero hay nuevos desafíos. Lo bueno de esto, es que en la medida que nuestros niños van creciendo, nosotros también lo hacemos como padres.

 

El segundo semestre de vida de los bebés tiene sus maravillas! Nos encontramos en la interacción con un bebé más grande que ya hace sonidos que nos suenan familiares, la comunicación es más fluida y las señales las podemos leer con mayor facilidad. Las oportunidades de juego, higiene y alimentación, son un escenario rico en oportunidades para que tanto padres como hijos fortalezcan y estrechen lazos.

 

En este artículo nos centraremos sobre lo que le ocurre a los bebés desde los 9 a los 12 meses, que aunque parezca poco tiempo, los cambios surgen a pasos de gigantes. Comenzaremos con una revisión general sobre el desarrollo socio emocional para luego ofrecer algunas recomendaciones que te puedan ayudar a fomentar y fortalecer su desarrollo desde la vereda del manejo amistoso, amoroso y basado en el buen trato.

 

kim and 2

 

Desarrollo Socio Emocional (DSE) a los 12 Meses.

  • En primer lugar, podemos ver que hace ya un tiempo nuestro bebé responde a su nombre. Esto lo podemos observar con su expresión facial donde refleja reconocimiento ante la voz de un otro cuando lo llaman y en esta etapa, a diferencia de la anterior, el bebé no sólo reconoce su nombre cuando mamá o papá lo dicen, sino que también cuando lo hacen otras personas.
  • Podemos ver que está claramente interesado en otros niños y bebés, de hecho algunos ya van a salas cunas (guarderías) y cuando se sienten seguros, el interés en sus pares es evidente. Sin embargo, tu bebé responderá de manera diferente cuando se enfrente a personas desconocidas en comparación a como se relaciona con su familia o personas que ya conoce y ve de manera frecuente. Es por esta razón que a la mayoría de los bebés a ésta edad no les gusta o les cuesta muchísimo adaptarse a un jardín infantil.
  • También notaremos que el bebé está siendo capaz de expresar diferentes emociones, como felicidad, tristeza, incomodidad y enojo. Si bien el lenguaje verbal aún no está, los niños y niñas a esta edad logran expresar su sentir. Un claro ejemplo de esto, es que a esta edad ya podemos ver que el bebé se puede mostrar tímido/a ante desconocidos o personas nuevas y podría sentir celos si mientras estás con el/ella le prestas atención a otra persona. Podría necesitar tiempo para sentirse cómodo/a y seguro/a ante personas y lugares nuevos.

 

  • El miedo también es una emoción que aparece a esta edad. Tu bebé podría sentir miedos como el temor a caer, la oscuridad, animales grandes, sonidos fuertes, o cambios en la rutina. Esto es tremendamente positivo ya que habla de una capacidad para asociar el peligro de manera más clara ante situaciones que antes quizás no tenía asociado.

 

  • A partir de los seis meses, los bebés ya tienen incorporado el patrón de apego, esto quiere decir que el sistema de cuidado (la forma en que mamá/papá han respondido ante las necesidades físicas y afectivas y por ende las estrategias que el bebé utiliza para pedir o hacer saber que necesita de la regulación de sus padres) ya está incorporado, lo cual no quiere decir que esto podría ir modificándose a lo largo del desarrollo. Lo anterior también es un indicador que responde a la necesidad de tu bebé de querer estar todo el tiempo contigo y tenerte cerca y podría molestarse o angustiarse si lo dejas con otra persona. Muchos padres comentan que los bebés a los ocho meses se ponen más demandantes en cuanto a la necesidad de estar cerca y no querer separarse de ellos. Es muy importante para brindar seguridad al vínculo y lograr un buen desarrollo socio emocional, que respondas cuanto antes a sus necesidades y el afecto sea el motor que opere a la hora de regularlo/a.

 

  • Tu bebé a esta edad está imitando a distintos niños y adultos. Podría estar imitando sonidos, acciones y expresiones faciales. Es muy importante que desde el inicio, pero sobre todo en esta etapa, los adultos que rodean al niño/a sean cuidadosos a la hora de hablar o relacionarse con otros y con ellos.

 

  • El bebé ahora expresa su afecto mediante besos y abrazos a personas, animales incluso a sus peluches y juguetes. El reconocimiento de las propias emociones y las de los otros se están empezando a desarrollar en el “cerebro emocional” del bebé, por tanto es de gran importancia que modeles expresiones de afecto con él o ella y hacia los otros. Una crianza basada en el buen trato empieza con uno mismo y con la conducta que mostramos hacia los otros.

 

  • Otra cosa que notarás, es que tu bebé a esta edad reacciona antes el estrés, molestia, pena o rabia de otra persona a través del llanto o disgustándose también. Los bebés y niños son sumamente perceptivos y esto no solo hace referencia a los estados emocionales ligados a la alegría o estados placenteros, también hacia los afectos que nos generan malestar.

 

  • Tu bebé ahora ya tiene sus preferencias en cuanto a lo que le gusta y lo que no le gusta y podría empujar o alejar las cosas o personas que no le agradan. También podría en este momento mostrar un lazo evidente con algún tuto o juguete específico. Es muy bueno para los niños que le reflejes sus emociones todo el tiempo. Ellos necesitan que pongas en palabras aquello que les pasa ya que desconocen la emoción. Puedes decir por ejemplo, “Diego ¿no quieres más?” “Jacinta veo que no te gusta la manzana, ¿prefieres un yogurt?”

 

  • En esta etapa, producto de todos los avances a nivel cognitivo y motor, tu bebé está mostrando ser un poco más independiente y se puede sentir frustrado en algunas ocasiones cuando no puede hacer algo por sí mismo. Él o ella ha comenzado a sentir que tiene la capacidad de movilizarse mediante el gateo o la marcha y esto le genera mucha satisfacción, pero pueden haber momentos en que se sienta frustrado/a por no lograr la meta que se ha propuesto. Para esto, tanto padres como educadores y los familiares que rodean al niño/a deben tener una postura colaboradora para ser mediadores entre el mundo y el bebé, de ésta manera permitirles sentirse autónomos pero a la vez protegidos y contenidos con sus figuras principales de cuidado, ya que así podrás sembrar en su memoria implícita la idea de que cuentan contigo. Por ejemplo, cuando tu bebé se caiga, es importante que le ofrezcas tu ayuda para volver a pararse y seguir explorando. No es bueno a esta edad exigirles que lo hagan solos, ya que si bien podrían sentir deseo de hacerlo en algunas oportunidades, es bueno para ellos que sientan que estás disponible como una base segura para descubrir e insertarse en el mundo.

 

 

Actividades para fortalecer el DSE en bebés de 12 meses:

  • De igual forma en que ya has empezado unos meses antes, las rutinas son siempre muy importantes para que tu bebé pueda incorporar tu sistema de cuidado, ya que esto les genera tranquilidad, seguridad y predictibilidad en el día a día. Estas rutinas no deben ser rígidas, más bien flexibles pero con un orden relativamente claro que le permita al niño/a anticipar aquello que va a pasar. Esto mismo debe ser aplicado a tu forma de responder ante sus necesidades de regulación, es decir, la forma en que respondes debe ser constante y predecible para ellos.

 

  • En esta etapa los bebés sienten un grado de autonomía que los impulsa a querer hacer cosas por sí mismos. La literatura señala que desde temprana edad los niños muestran ser muy colaboradores, por lo que no es extraño que veas a tu pequeño/a queriendo ayudar en las tareas del hogar. Para esto procura brindar el espacio para que lo haga pero de manera segura, por ejemplo puedes comprar una escoba pequeñita para que te acompañe mientras barres, también puedes permitir que te ayude a estirar su cama o también pedirle que te acerque sus juguetes así pueden ordenar juntos.
    Para que este anhelo de colaborar no se pierda, es importante que le hagas ver a tu niño/a que esto es algo lúdico donde además valoras mucho su ayuda, procurando no caer en ordenárselo o mandarlo a hacer cosas como una tarea que le impones.

 

  • Los niños a esta edad, producto de esta sensación de autonomía, van a tener una tendencia por querer elegir las cosas que más les gustan y una forma de llevar este tema de buena manera sin caer en peleas, pataletas o demás, es que le des a elegir entre opciones que tú antes ya elegiste. Por ejemplo si notas que a tu hijo/a le gusta elegir la ropa que se va a poner, puedes buscar antes dos opciones de pantalón y hacerle elegir el que más le guste, también a la hora del postre, puedes ofrecer dos opciones saludables
  • En cuanto al juego, siempre es importante que destines un tiempo, aunque sea un par de veces a la semana, para jugar con tu hijo/a, esto le ayudará a desplegar nuevas habilidades así como también fortalecer el lazo afectivo contigo. Algunas ideas para jugar con tu hijo/a a esta edad, puede ser que con un espejo le muestres su imagen, la tuya y la de ambos, ya que este juego además de ser atractivo para ellos, les permite ir desarrollando la idea de su autoimagen. También los niños disfrutan mucho de juegos donde bailan, cantan o escuchan cuentos, puedes ir enseñando nuevas palabras, sonidos y también ir relacionando los cuentos con las cosas que están pasando en su vida, por ejemplo si tu hijo ha empezado a ir a la sala cuna, puedes contar cuentos sobre eso, lo mismo si estás esperando un segundo hijo, hacer cuentos sobre los hermanos.
    Recuerda que las instancias de juego, siempre deben ser ajustadas a la edad e intereses del niño o niña. Muéstrale a través del juego que compartes algunos intereses, que te pones en su lugar y eres capaz de seguir el baile que juntos han creado.

 

  • En cuanto a la muda e higiene, en esta etapa, producto que el desarrollo cognitivo es más complejo que en etapas anteriores, puedes ir hablándole sobre las partes de su cuerpo. Por ejemplo mientras lo bañas le puedes ir diciendo qué parte del cuerpo están limpiando, luego podrá solito/a identificar sus partes del cuerpo. Para esto enséñale y luego pregunta “Carlita, ¿dónde está tu cabeza?”y siempre aprovecha todas estas instancias para hacerle saber lo hermoso y preciado que es su cuerpo, siempre dile que lo amas y cuán importante es para ti.

 

Tal como lo he mencionado antes, no hay manuales de crianza aplicables a todos los niños. Si bien estas guías te pueden ser de gran ayuda en el día a día, es importante que siempre estés atento a las señales que tu hijo o hija te va dando, para así ajustarte a las necesidades e intereses de él o ella. Si bien tus intereses como adulto no serán siempre iguales o coincidentes con las del niño/a, la coordinación de ambos es crucial para que la crianza sea placentera y basada en el respeto.

Cuando sientas que ya no sabes qué hacer, recuerda la inmadurez de tu bebé. Si bien a muchos padres les parece que un niño/a de un año ya es grande, pensemos por un momento que a este niño le quedan por lo menos unos 80 años de vida, esto quiere decir que “nació recién”, lo que nos habla de su extrema inmadurez y necesidad de ser regulado permanentemente por sus cuidadores principales. Una estrategia que sirve mucho en el ejercicio de la Parentalidad, es pensar ¿Qué me gustaría que hicieran por mí si yo estuviera en esa situación? Esto no quiere decir que lo vamos a consentir en todo, al contrario de esta idea errada, los niños necesitan límites, pero estos deben ser desde el amor y el respeto y no ser un conjunto de reglas a seguir “porque sí” o “porque mamá/papá lo dice”. Empatiza con tu hijo/a y muéstrale el mundo como amigable, donde tú como adulto lo vas guiando y conteniendo, sobre todo en aquellas instancias donde tu bebé no quiere hacer algo que tú crees que debería. La comunicación es vital para esto y para el despliegue de un desarrollo integral sano, por lo tanto, te invito a que siempre le hables claro, desde el afecto y brindando seguridad en lo que dices. Cuando tengas que decir “NO”, hazlo desde el amor, sin gritos ni castigos, más bien desde el calor de un trato respetuoso y recuerda ser constante, ya que a esta edad tu hijo/a estará probando cuan consistente eres en lo que dices.

 

Si piensas que la crianza se ha vuelto muy difícil o piensas que tu hijo/a podría estar necesitando ayuda, te aconsejo que te acerques a instancias donde te puedan orientar sobre qué hacer. Consultar a un especialista o a programas donde realicen talleres de estrategias parentales, no es de “locos”, más bien responde a la necesidad de un padre/madre de buscar ayuda para llevar la crianza de la mejor manera posible y eso queridos papás, es un regalo que se hacen como familia en momentos de tempestad.

 

 

María José Gasc
Mamá y Psicologa
Formación en Parentalidad Positiva, Apego y Salud Mental Infantil
www.apegocrianza.cl 

logo-dibujo-apegoycrianza

Acerca del autor

Psicologa Universidad del Desarrollo Formación en; Parentalidad Positiva, Apego y Salud Mental Infantil. Certificada en técnica de Intervención de Video feedback modelo ODISEA Consulta Particular (Viña y Santiago) y Talleres www.apegocrianza.cl

¿Qué opinas?