Me cansé de ser mamá

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Me cansé de ser mamá, me cansé de que mi vida, mis conversaciones, mis sueños, mis preocupaciones giren en torno a la maternidad, y no, no es este un artículo de esos que dirá que me arrepiento de ser madre y que se vayan al carajo los niños, que ellos no tienen la culpa de mi cansancio, y si no fuera por ellos no sobreviviría a mí misma, pero es que me cansé de ser solamente mamá, llevo meses sintiendome así, con ganas de encontrarme conmigo misma, con la mujer que fui, de verme en el espejo y reconocerme no sólo físicamente sino en mi alma y mis sueños.

Y no sólo me cansé de ser mamá sino también de ser esposa, estoy cansada y siento que mi vida se ha vuelto una absoluta monotonía, mientras mi esposo se titulaba de magister y todos felicitaban su brillantez yo me veía de dueña de casa con título profesional, el pelo a mal traer y demasiado tiempo pegada al celular para sentirme con un poquito de vida. Estas fueron las palabras que una querida amiga me vomitó en un café hace algunos días, mientras lloraba por sentirse mala madre y sentir que su vida se había extraviado en algún lugar entre los pañales y los legos,

Y claro como no cansarse si en el momento que nos convertimos en madres nos olvidamos de ser mujeres, pasamos a cumplir sólo con uno de los arquetipos y esto que es natural los primeros meses del bebé lo perpetuamos por años, a veces, por toda una vida. El problema acá no son los niños, no es ni siquiera la maternidad, es el cómo la vivimos y cómo la sociedad nos hace creer que debemos vivirla ¿Por qué las mujeres cuando son madres se olvidan de ser mujeres? Me preguntaba hace poco un amigo psicólogo, “la mayoría de los casos clínicos que he visto con depresión en madres es porque su vida se volvió la maternidad y ya no salen a pasear, ya no tienen tiempo a solas, ya casi no van al cine, ya no viajan, ya no estudian, ya no se aman” … Lo miré y sonreí mirando el piso, porque tenemos culpa de ser algo distinto a las mejores madres y porque no sabemos cómo volver a ser mujeres, porque sabemos que si volvemos a ser mujeres nos van a criticar y no somos capaces de resistirlo, y también porque el amor de ellos nos mantiene a flote.

Me miró con cara de ‘eso no te lo permito a ti’ y me dijo hace cuánto que no sales a bailar como cuando te conocí, ni siquiera respondí, salimos a bailar y me pasé la mitad de la noche diciendo hace cinco años que no hacía esto, hace cinco años que no hacía lo otro, cuando me fue a dejar a casa me dijo “viste que puedes ser tú misma, ser mujer, alegre, bailarina, un poco loca y seguir siendo la buena madre que eres, la maternidad no tiene porque alejarte de quien eres, nunca dejes de ser tú porque tu hijo se perderá lo mejor de ti, la mujer que de verdad eres”.

Luego de eso llamé a mi amiga y le dije sabes no estás cansada de ser madre, estás cansada de no ser tú misma, necesitas un tiempo para ti, volver a hacer lo que te gusta, bailar, correr, trabajar más tiempo del que te permites, tener amigas, y también estar sola, sin hijo ni marido, eso no te hará ni mala madre ni mala esposa, eso te hará feliz y libre, todos necesitamos nuestro espacio. Y luego recordé haber leído que una madre cuando llega a golpear o a gritarle a un niño generalmente es porque está desbordada en su ser interno, no es que realmente le estrese tanto lo que hace su hijo, sino su vida que cambió tanto que ya no se reconocen y no les gusta el traje que se pusieron, entonces en las provocaciones del día a día no dan más y usan los gritos, amenazas, castigos, o incluso los golpes para liberar su frustración.

La fusión mamá bebé es parte de la vida y los primeros meses es normal, y hasta sana, pero si realmente quieres ser la mejor mamá del mundo debes cuidar la mujer que eres, regalonearte a ti, darte espacios antes de que colapses, antes que estés en crisis, antes que, y ojalá esto nunca suceda, les grites o le a levantes la mano. Yo sé que es difícil porque nuestra vida cambia tanto, las prioridades, los gustos, y andamos siempre cansadas, pero si nosotras no nos obligamos a ser mujeres antes que madres, tarde o temprano eso afectará a toda nuestra familia, y claro, te sentirás cansada de ser madre, y no podrás disfrutar tu maternidad, porque sólo verás todo lo que has perdido pero no te atreverás a recuperarlo.

El baile con mi amigo fue lejos lo mejor que he hecho en años, hace como 5 años jaja, y se lo agradezco tanto, porque me siento livianita como pluma y tengo más paciencia con las pataletas de mi hijo, lo miro con más amor, me miro con más amor a mi y disfruto mucho más mi maternidad, quizás es el momento que te atrevas a probarlo tú, dime qué cosa no haces desde que fuiste mamá, qué cosa amabas hacer y ya no lo prácticas por la maternidad, cuando te respondas, te propongo un desafío, hazlo, esta semana, sin excusas, disfrútalo y sé feliz, luego me cuentas y así vamos todas dejando de estar cansadas de ser mamá y más felices con el ser mujer.

Abrazos de luz

Tara

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