¡Maternidad castigada! Si quedaste embarazada olvídate de tu trabajo

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Gabriela tiene 28 años, es periodista y pasó por un riguroso proceso de selección de una conocida empresa de energía chilena, aprobó cada una de las etapas, cumplió con las recomendaciones, con los contactos solicitados y superó las tres etapas de test psicológico, había conseguido un trabajo de ensueño, viajando por el país con todo pagado, sus futuros jefes estaban orgullosos de tenerla entre sus filas. Luego de la última entrevista y antes de comenzar a trabajar se enteró de que estaba embarazada, entonces le contó a sus jefes antes de firmar el contrato, su superior directo, una mujer, le dijo sin vacilar que no era posible contratarla, que su embarazo era un obstáculo para la empresa… Gabriela a pesar de ser la profesional mejor calificada entre más de 100 postulantes fue rechazada por estar embarazada.

Como la historia de Gabriela, cuyo nombre hemos modificado, hay muchas mujeres que a pesar de cumplir con todos los requisitos profesionales son discriminadas por el simple hecho de ser madres o estar embarazadas, y es que aunque en pleno siglo XXI la mujer parece haber conquistado todas las libertades fuera del hogar, lo cierto es que en su rol de madres las mujeres son hoy más esclavas que nunca, con un sistema que tiene asociada la crianza de los hijos exclusivamente a la mujer, la maternidad se vuelve en un escollo importante en su crecimiento profesional, razón que ha llevado a muchas a postergarla, y que ha dejado en situación de absoluta desprotección a quienes ya lo son.
Ser madre la peor traición

Josefa- cuyo nombre también hemos modificado por seguridad- es matrona, cuando era directora del área de las carreras de salud de Inacap quedó embarazada, y estaba pololeando con el padre de su hijo “el director me llamó a la oficina y me preguntó quién era mi pololo, qué hacía y luego me preguntó si me casaría, me sentí tan pasada a llevar, como mujer, como profesional y como persona, porque lo que yo hiciera no venia al caso”.

Nora es educadora de párvulos, llevaba tres años trabajando en un jardín de Viña del Mar cuando quedó embarazada, al contarle a su empleadora el trato cambió radicalmente, “a la semana siguiente de contar, me empezaron a dar mucha pega pesada, como de correr muebles, de reordenar la sala, de bajar cajas de la bodega, y ahí yo tuve síntomas de perdida por hacer tanta fuerza, al volver de mi licencia la directora me empezó a aislar, vamos a ir a un paseo pero Nora no irá porque se tiene que cuidar, me seguía dando trabajo físico, y me aislaba de todo por estar embarazada”.

Paulina trabajaba como Ejecutiva de ventas en una empresa de purificadores de agua, era la empleada de confianza hasta que quedó embarazada de su segundo hijo “pasé de ser la empleada de mayor confianza y donde todo lo que yo decía se hacía, a ser la comadre que contesta el teléfono, me quitaron mis comisiones por venta y un día después de regresar de una licencia, habían bloqueado mi computador, todas las páginas web, cuando pregunté porque me dijeron que para que fuera más productiva”, Paulina denunció a la Inspección del Trabajo, pero su estado emocional durante el embarazo la llevaron a renunciar antes de la visita del organismo y hoy está relegada en su hogar, criando a sus hijos sin posibilidades de trabajar por el simple hecho de ser madre.
Misma situación viven las profesionales que son madres de hijos pequeños y salen a buscar trabajo, Andrea es Imgeniera Comercial, cuando su hija tenía dos años decidió volver a buscar trabajo, su experiencia profesional era envidiable, tenía un excelente manejo del inglés y grandes recomendaciones, en todos los trabajos todo iba bien hasta que le preguntaban si tenía hijos “sí, tengo una niña de dos años, pero va al jardín, y ahí veía como les cambiaba la cara, y les cambiaba más aún cuando les decía que era separada, entonces me preguntaban con quien dejaría a la niña si se enfermaba, y si justo estábamos en periodo de entrega, cómo lo haría, faltaría o privilegiaría el trabajo. Nunca me llamaban, nadie me daba trabajo, incluso muchos me dijeron, no, acá no contratamos a madres, así que me aburrí y dejé de buscar trabajo, al final te das cuenta que por muy buena profesional que seas tener útero es tu peor enemigo”.

Chile un país machista: criar es cosa de mujeres.

Pero no nos confundamos, lo que ocurre en los trabajos pareciera ser parte de lo que es el país, culturalmente nuestra sociedad sigue pensando que el cuidado de los hijos y las tareas domésticas son asunto de la mujer, así lo demuestra la encuesta nacional Bicentenario UC Adimark 2006 donde “un 62 por ciento de la población está muy de acuerdo con la afirmación ‘la familia se descuida si la mujer tiene un trabajo a tiempo completo’; un 50 por ciento concuerda con que ‘es mejor para la familia si el hombre trabaja y la mujer se queda en la casa’ y, un 53 por ciento opina que ‘una madre que trabaja no establece una relación igual de cercana con sus hijos como una madre que no trabaja’. Lo interesante es que estas opiniones no se diferencian significativamente entre hombres y mujeres, revelando que estas actitudes son preservadas y perpetuadas también por las valoraciones femeninas

Y aunque en general existen diversos apartados legales que buscan proteger laboralmente a la mujer en su rol de madre, lo cierto es que según lo confirma la Organización Internacional del Trabajo, OIT, “la discriminación contra la mujer por razones de maternidad es un fenómeno persistente e incluso creciente, según lo comprueban varias comisiones sobre igualdad de género en todo el mundo”.
Así mismo el abogado chileno, doctor en Derecho Laboral, Eduardo Caamaño y académico de la Pontificie Universidad Católica de Valparaíso, explica que “la maternidad continúa siendo hoy el principal escollo que deben sortear las mujeres para una plena y satisfactoria inserción en el mercado laboral, aun cuando la maternidad posee una connotación social de gran valoración, en atención a que sólo ellas son las responsables frente al cuidado de la familia, dada la pervivencia de la segregada diferenciación de roles entre hombres y mujeres en su proyección laboral”.

Y es que si de igualdad de género se trata la mujer al convertirse en madre pierde buena parte sus sus libertades, ya que existe aún un gran sesgo cultural que asocia la crianza y cuidado de los hijos casi exclusivamente a la mujer, así lo demuestra un estudio realizado el 2011 por Verónica Riquelme, investigadora de la dirección del trabajo, donde se puede palpar la discriminación sistemática que sufren las madres en el ámbito laboral, sin existir distinción de rubro ni de tipo de empresas.

Asociar el cuidado de los niños  a la mujer es algo quedo que hoy muchas mujeres están luchando por cambiar, pero es una batalla que en palabras de la periodista de radio Clave, Beatriz Sánchez, es muy difícil de “ganar porque de hecho hasta el lenguaje no ayuda, cuando se habla de que el hombre colabora en la casa, es un buen hombre cuando colabora en la casa, y la verdad es que el hombre no tiene que colaborar en la casa, sino que son corresponsables de la casa que son conceptos distintos, entonces yo creo que el lenguaje hace que se vaya generando una realidad que No es, pero además estamos permanentemente bombardeados con que la mujer sabe hacer ciertas cosas que el hombre no, y eso es solamente cultural, el que la mujer va a acunar mejor a su hijo, o que la mujer va a hacer mejor el aseo de la casa, no, no, no, esos son solo temas culturales, entonces la cultura es muy fuerte porque aunque uno tenga la certeza de que no es así es difícil cambiarlo, es difícil cambiar nuestra propia mentalidad”.

La ex conductora del programa de La Red Entrevista Verdadera, señala además que “no solamente tiene que ver con que uno como mujer ponga los límites y diga no, es un tema cultural tiene que ver con otras cosas (…) tiene que ver con centrar el cuidado del niño, como una responsabilidad de la sociedad completa y no sólo de la mujer de esa sociedad, tenemos que dar ese salto, y en la medida que se de el salto cultural, creo que es a través de leyes también, creo que deberíamos tener cambios radicales de ley en Chile como por ejemplo que para la mujeres que están trabajando fuera de la casa, la posibilidad de sala cuna no esté asociada a la mujer o a la madre de ese niño, sino que esté asociada al niño, entonces puede ser un responsabilidad paterna o una responsabilidad materna, que las licencias médicas también puedas ser paterna o materna porque están concentradas en el niño , si el niño por ley siempre se le asocia con su mamá, que yo entiendo un espíritu a lo mejor más antiguo de la ley, y no con su familia, entonces siempre el peso de la crianza va a estar sobre la mujer, entonces esto no es un tema, de que una como mujer ponga ciertos límites porque es mucho más fuerte que uno, esto tiene que ver con un comportamiento de la sociedad completa que tiene que empezar a evolucionar, que efectivamente como lo dijo la reciente encuesta del Ministerio del Trabajo en relación con el uso del tiempo, no tengamos tres horas extra de pega en la casa las mujeres que además trabajan dentro de la casa o fuera de la casa”
Boric y Jackson: diputados al rescate de la maternidad 

Pareciera que la hubiesen escuchado, pero justo en el día de la conmemoración del Día de la Mujer, los diputados del Frente Amplio, Gabriel Boric y Giorgio Jackson presentaron el llamado “Proyecto 8M, modificaciones legales desde una perspectiva feminista”, según consignó La Tercera, el apartado destaca el derecho irrenunciable al postnatal de los padres. “Se le otorgará al padre, de manera exclusiva, un postnatal a partir de la séptima semana del hijo, subsidiando su remuneración. La legislación actual sólo otorga cinco días al hombre, y el postnatal optativo que la madre puede ceder no es utilizado por el padre, atentando de esta manera con la debida corresponsabilidad”, señala la norma.

Así mismo da un gran paso en cuanto a el derecho a sala cuna que de seguro podría cambiará la vida de muchas familias ya que obligará a las empresas que cuenten con más de 20 trabajadores a disponer de sala cuna. “La actual ley establece este beneficio sólo para las mujeres y no así para los hombres que son padres. Esto desincentiva la contratación de mamás porque las empresas no quieren asumir el costo de la sala cuna por lo que contratan a menos de 20 mujeres”, dice el texto.

La iniciativa de los parlamentarios viene a dar un verdadero golpe de timón a los derechos de la silla mujeres en su rol de madre, y es en décadas la primera que realmente procura crear una verdadera corresponsabilidad parental, asumiendo que es rol de madre y padre el cuidado de los hijos, y no sólo de las mujeres, y aunque la iniciativa acaba de presentarse, es de esperar que reciba el rotundo apoyo de las mujeres y madre sin en general quienes vicien día a día el castigo por ser madres, más allá de sus capacidades y de su profesión.

Ahora bien, mientras esperamos que este revolucionario y visionario proyecto se apruebe y al fin las mujeres dejen de ser discrimiandas por tener útero y poder dar vida, debes saber que es vital que denuncies cualquier tipo de discriminación laboral sobre todo en el caso de ser madre, puedes acudir a la inspección del trabajo o incluso presentar acusaciones amparados en la ley antidicriminación conocida como Ley Zamudio, ya que tener hijos o quedar embarazada por ley, no puede ser ni hoy ni nunca una razón para que las mujeres no puedan encontrar trabajo.

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista. Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños. No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión. Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso. Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías. @jbruna jenny@mamadre.cl

2 comentarios

  1. Romina Parisi el

    Les podría contar un par de experiencias y la condena que recibí las 2 veces que he sido madre:

    1.- Me cambiaron de cargo arbitrariamente por que según la dueña de la empresa mujer y madre igual que yo no podía ocupar cargo de alta responsabilidad.

    2.- Fuí seleccionada para un cargo de jefatura con carta oferta firmada y después me dicen que cometieron un error en el proceso por que no me pueden contratar por tener un bebé “. La verdad existen muchas injusticias en este ámbito y la ley no nos protege impidiendonos crecer profesionalmente y ocupar cargos que para la mayoría de las empresas estan disponible para los hombres, pues es según su pobre visón es incompatible ser madre y trabajadora.

  2. Thiare vasquez berrios el

    Volvi de mi postnatal, mi hijo ingresó a sala cuna impuesta por mi trabajo, se enfermó mucho ( es normal que ocurra eso en sala cuna) y terminando el fuero de 1 año y 84 dias de mi bebe fui notificada de la no recontratacion…motivo ” competencias tecnicas”…me imagino que la maternidad me hizo olvidar 4 años de servicio y experiencia o eso pensó mi jefatura que no tiene la dicha de ser madre… Castigo para la trabajadora madre….