¡Mamá colapsada! 10 salvavidas para tus momentos de crisis

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No importa cual sea la profesión,  ni en donde trabajemos, ni el nivel de presión que tengamos, ser madre es sin duda, lo más desafiante que nos puede tocar vivir, y los momentos de crisis donde creemos que vamos a colapsar y no salir de esa nube oscura se multiplican a diario.

Cuando estás sola intentando calmar un cólico desesperada, cuando son las 3 de la mañana y no logra dormir y te paseas con las luces apagadas mientras todos duermen pidiendo un respiro, cuando te hace una pataleta justo cuando tienes que salir, cuando te muerde tan fuerte el pezón que quieres salir corriendo, pero si lo dejas llorará tanto que no hay forma de calmarlo, cuando simplemente quiere más mamá y tú sólo quieres más aire. Cuando peleaste con tu pareja y  estás tan frustrada que tienes la tentación de desahogar con ellos tus emociones, cuando tienes esas jaquecas post parto que no te abandonan. No importa cual sea la situación, lo importante es que tengas las herramientas a la mano que te permitan autorregularte para no morir en el intento y volver a tu centro, para contenerte y contenerlos a ellos y ellas.

1- Óleo 31: es la mezcla de 31 aceites esenciales, una fórmula poderosísima para aliviarte y conectarte, a mi particularmente me ha sacado a flote de las peores sombras de mi maternidad en cuestión de segundos. Puedes usar una gota en la sien y nuca cuando sufras de fuertes jaquecas, si te sientes angustiada, pon dos gotas en tus muñecas, frótalas y luego aspira profundo. También puedes poner una gota bajo la nariz e inhalar profundo. No uses más de lo recomendado, y NUNCA lo uses durante el embarazo ni lo apliques en niños menores de dos años.

2- Palo Santo, aromaterpaia o inciensos: no pueden faltar en la casa de una madre, no se trata de asuntos místicos necesariamente, puede que no creas en nada de ello, pero sus efectos relajantes están comprobados, si sientes que estás en esos días  en que todo te abruma o que tus hijo/a anda más sensible de lo normal, prender un incienso puede ser una gran idea para todos. el aroma de lavanda es perfecto para calmar y relajar, también puedes usar jazmín, o melisa, o simplemente un aroma que a ti te calme. Como madre los uso justo cuando siento que ya no doy más, incluso si estoy en medio de un berrinche, tomo a mi hijo y voy con él a prender el palo santo o incienso, él mismo ya lo tiene incorporado como elemento para calmarnos.

3- Té o infusión de jazmín, albahaca y naranja o melisa: existe una té verde de jazmín, albahaca y naranja que es conocido como el té de la novia, porque tranquiliza a cualquiera, y puedo dar fe de ello, te recomiendo prepararlo cuando pasó la tormenta, en ese momento en que ya lloraste, o tu hijo justo se durmió y estás con la adrenalina a full y el cortisol (hormona del estrés) danzando en tu cabeza, incluso con los niños en brazos, puedes tomarlo tibio. O si sientes que vas a explotar en cualquier momento toma un respiro y prepara este té, o una infusión de melisa, también sirve él agüita del Carmen.

4– Flores de bach: las flores de bach se hacen cada día más conocidas por sus maravillosos y poderosos efectos, compatible con la lactancia y el embarazo pueden ser de gran ayuda. Existen las flores Rescue que se toman en caso de situaciones muy fuertes e impactantes. Si llevas días sintiendo que las cosa no mejoran o si estás pasando una crisis, tomar cuatro gotas tres veces al día te ayudará a volver a tu centro.

5- Escuchar mantra: puede que más de alguien te lo haya recomendado pero no tiene idea cuál, no pretendo explicar aquí detalladamente lo que son los mantras,sino darte una herramienta que te permita calmar tu estados emocional. Particularmente el Gayatri Mantra cantado por Deva Premal es y ha sido mi mejor aliado desde que me convertí en madre, también recomiendo yemaya asessu, ramadasa, om mani padme hum y om dan ramaya, o el mantra para remover obstáculos, om gam ganapataye namaha. No pienses, sólo buscálos y escúchalos.

6- Presina tus dedos: en nuestros dedos podemos encontrar formas de liberar nuestras energías estancadas. Existe una vieja técnica que consiste en tomar con una mano cada uno de tus dedos, envuelve, por ejemplo, tu dedo índice con toda tu mano, tenlo así 2 minutos al menos, y luego sigue por el otro, hazlo con ambas manos. Puedes hacerlo antes de dormir, acostada en la cama, es una excelente forma de liberar tensiones de un día lleno de sombras y estrés.

7- Respira: sí, todo el mundo lo dice, pero no es tan fácil ¿no? Bueno, cuando sientas que vas a explotar, gritar, o hacer una pataleta, te invito a que te detengas y respires, pero no rápido y agitado, desvía el foco de atención de tu hijo p hija o lo que sea que te estese, y concéntrate en respirar, Inhala, muy profundo, al inhalar debes inflar tu vientre, imagina que llevas el aire tras de tu ombligo, luego sostén el aire 4 segundos, y luego bota por la nariz lentamente, al botar el aire debes entrar tu vientre. Repítelo 8 veces o hasta que te sientas en equilibrio nuevamente.

8- Medita: meditar no tiene porque significar estar sentado en posición y respirar como lo hemos visto en los budistas, esta es sin duda una excelente forma, pero no es la única. Puede en efecto, dedicar 5 minutos al iniciar el día y 5 antes de dormir, a meditar, sentarte y respirar con los ojos cerrados y música suave. Pero también puedes meditar teniendo, pintando mándalas, o cocinando, sea lo que sea que te de paz y te concentre en lo que haces, si estás con tus hijos puedes pasarle un lápiz a ellos y pintar cada uno su propio mándala o lo que deseen. Meditar es la clave para ser feliz.

9: Respiración hado: esta respiración la concí hace muchos años y nunca la amé tanto como desde que nació mi hijo, te la recomiendo 1000% porque te cambia el foco y te libera realmente de toda la tensión. Debes ponerte de pie y con la palma de tus manos apuntando al suelo respirar profundo, subes con tus manos como sacando la energía de la tierra, y respiras profundo hasta que las manos llegan a la altura de la cabeza, sin botar el aire baja rápido las manos lanzando un grito que suena como aha, luego repite lo mismo, pero esta vez, partes con tus manos mirando al suelo y al subir por tu cuerpo, la palma de tus manos deben apuntar hacia tu cuerpo, subes los brazos y con las palmaa extendidas hacia el cielo, botas el aire retenido bajando rápidamente las manos y gritando aha. Repite dos veces.

10- Toma un baño de tina: suena trillado, pero si no quieres perder tu paciencia en el día a día ni volverte loca, procura darte un tiempo para ti, si en el día es difícil, entonces procura una vez a la semana cambiar tu rutina de dejar ordenada la casa cuando los niños duermen y toma un baño de tina de 20 minutos, pon velas, música suave,  si puedes vacía en el agua una taza grande de sal de mar, si tienes Romero o lavanda échale también y simple te disfruta, si a esto le agregas una copa de vino, un té de jazmín o un trozo de chocolate sobre 60% cacao, entonces verás que los duros vaivenes de la maternidad serán menos intensos, así podrás disfrutar más a tus hijos, gritar menos, y tener tu y ellos vidas más felices. Recuerda que mamá sana, es signo de bebé/niño sano.

 

 

 

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista. Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños. No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión. Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso. Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías. @jbruna jenny@mamadre.cl

1 comentario

  1. Muchas gracias!!
    Me voy a apuntar unas cuantas!porque es verdad que la maternidad se puede hacer muy cuesta arriba y hay días especialmente difíciles…Yo intento utilizar la meditación, pero reconozco que cuando me siento totalmente desbordada, me cuesta muchísimo.
    Un saludo.

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