Madres al borde de un ataque

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Se han preguntado por qué todos los sitios  web de crianza son pensados en bebés, o sea, o lo llevan en su nombre o sus artículos apuntan siempre a ellos y a lo que nosotros como madres y padres NO debemos hacer, o estamos haciendo muy mal, pero y ¿qué pasa con nosotras las madres, nosotras que también sufrimos, vivimos millones de cambios? ¿se puede acaso criar niñas y niños felices y con apego seguro solo con madres que lean mucho y sepan de neurociencias pero que estén al borde de un ataque de nervios? ¿Y a nosotras quien nos sostiene, quien nos cuida, quien nos regula, quien nos cambia el foco cuando queremos hacer una pataleta? ¿Parece que nadie no? Las madres estamos solas, sin tribus, y sobre nuestros hombros pesa el tremendo desafío de criar hijos seguros, amados, equilibrados, tolerantes, contenidos, felices, libres y un millón de cosas más, pero ¿cómo podremos lograrlo si no tenemos a nadie que nos acompañe, apoye, respalde o enseñe cómo trabajar con esa rabia que nace de la guata cuando tu hijo dio vuelta el jugo en la cama justo cuando tú querías descansar unos minutos?

Hace unos días cené con unos amigos españoles que realizan una muy linda labor con las familias, terapias hermosas, me cuentan que cuando va padre y madre junto al bebé ellos siempre notan que la madre contiene y calma al bebé que llora mientras ella misma va perdiendo la calma y el control desesperada porque no se tranquiliza, entonces ellos le dicen al padre, pon tu mano en su hombro, hazle cariño en el pelo, abrázala, si quieren que la madre contenga al bebé es vital que alguien la sostenga a ella, sino será el bebé quien quiera ocupar ese lugar de cuidarla… Tuve que tomarme casi al seco mi copa de vino (no se los recomiendo) porque sentí como mi corazón se oprimía y un nudo cerraba mi garganta y ¿quién me sostiene a mi? Me pregunté mientras me veía noches y noches haciéndolo dormir sola, o tratando de contener una pataleta cuando yo misma estaba al borde del colapso, o esas veces en que lo dejo viendo televisión solo unos minutos y toda la culpa del mundo me inunda porque sé que las pantallas no son buenas y las neurociencias y el aire libre y el juego y….ahhhhh, madres al borde de un ataque!

No sólo nadie nos cuida, nadie nos contiene ni nos abraza, sino que para colmo nos critican ¿criticarnos? pero si no es necesario, nuestra mente está plagada de autocríticas y culpas que no paran ni de día ni de noche, somos las más severas con nosotras mismas y a pesar que a veces gritamos, o estallamos, nos devoramos artículos viendo como aprender a no gritar, a contener pataletas y lloramos en silencio, porque sabemos todo eso, sabemos lo mal que les hace que nosotras colapsemos, pero resulta que estamos solas criando, conteniendo, sosteniendo a uno, dos, tres niños, a la casa, el trabajo, la pareja y de agregado a nosotras mismas… Mentira, a nosotras no nos sostenemos, eso nunca lo hacemos, soñamos con un masaje, una tarde en el cine solas e incluso unas vacaciones sin nadie más que nosotras y una buena amiga, nos hablan, nos dicen el auto cuidado, madre sana, niño sano, circulo virtuoso, ok, perfecto, así se hace ¿pero me quiere usted decir cómo? Y no, por favor, no, no me hable de neurociencias, de estudios ni teorías psicológicas, que esas ya me las he leído todas y por más que las conozco de memoria nunca están ahí cuando me despierto con el pie izquierdo y quiero salir corriendo lejos de mi hijo solo para hacer NADA, pero ni eso puedo, porque si hago nada, soy ociosa y entonces me siento culpable… ¡Madres al borde de un ataque!

Nadie cuestiona el amor incondicional que tenemos a nuestros hijos, no se trata de eso, sino de aprender a regularnos, a calmarnos, a distraernos, a soltar nuestras exigencias, y es aquí donde creo que el “bendito” marketing de las súper woman nos juega un flaco favor, porque sí podríamos quizás tener tiempo si descuidamos un poco la casa, pero no, eso hablaría mal de mí, quizás si lo dejo viendo películas, pero no, qué tipo de madre soy si hago eso, tal vez no hacer horas extras en el trabajo, pero a ver vamos, si no las hago perderé todo lo avanzado en mi carrera profesional,  y si me quedo en pillama todo un día el fin de semana, comiendo helado y viendo películas, vamos no, que hay que cuidar a la pareja también … ¡Madres al borde de un ataque!

¿Entonces qué hacemos? No lo sé muy bien, soy una aprendiz en esto igual que ustedes, pero creo que lo primero es reconocer que a veces, muchas veces estamos al borde de un ataque, reconocerlo internamente para nosotras pero también para el mundo exterior, estoy cansada, no puedo más, no soporto esta pataleta, amor, mamá, hermana, ahora no puedo sola necesito ayuda, eso amigas no nos hace ni menos mujeres ni menos madres, al contrario, nos libera y nos vuelve valientes miren que ser vulnerables en estos tiempo y gritarlo a  loa cuatro vientos es el mayor acto de valentía de la vida.

También me sirve a mi, salir, cuando estoy en casa y siento que no doy más salgo, con mi hijo, al parque, a la playa, donde sea, pero salgo, si estoy en esos negros y oscuros momentos en que mi hijo llora, grita, pega y yo quiero o estoy llorando y quiero gritar y pegar, me voy, un minuto de la pieza, no le pasará nada si no estoy, más riesgoso es que desquite mi rabia y frustración contra él. Tomar agua también me ayuda mucho, llamar a mis amigas madres y llorar con ellas por la estupidez que me colapsó, leer, comer chocolate, ver un película en el lapso mientras él ve monitos, pero por sobre todo pedir ayuda, buscar en mis redes cercanas y si no las tengo, armarlas, no podemos solas,  no podemos, estamos muchas veces al borde de un ataque y así no se puede vivir. A veces implicará tomar decisiones difíciles, mandarlo al jardin, dejarlo con la abuela, no trabajar horas extras, no tener tan ordenada la casa, eso solo lo sabes tú, pero lo importante es que hagas lo necesario para que tengas un colchoncito de buenos momentos fuera de la maternidad que te permitan bailar mejor con los berrinches y el insomnio. Finalmente ellos aprenden de lo que ven, de nuestro ejemplo, y no les servirá de mucho tener una mamá que siempre contiene sus pataletas aunque ella está al borde de un ataque.

Luego de la cena con los españoles hablé con mi madre y una amiga, necesito un tiempo fuera de casa, pierdo la paciencia si no lo tengo… Mi madre lo verá mientras mi amiga y yo nos aventuramos a un fin de semana sin hijos, quizás no les parezca tanto, pero es que nunca he pasado una noche sin mi hijo, mucho menos un fin de semana… Resulta que además cuando  no hay pareja de por medio se vuelve todo un poco más cuesta arriba porque literalmente hacemos todo solas día y noche… Veremos si me resulta salir un fin de semana de vacaciones, quizás sea sólo un día, pero al menos me hice consciente y pedí ayuda.

Y ustedes, ¿qué necesitan hacer, dejar, cambiar, para dejar estar al borde de un ataque y tener las energías para contener de verdad?

Hoy más que nunca mucha luz a todas esas madres que como yo estamos al borde de un ataque.

 

Tara

 

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista.
Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños.
No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión.
Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso.
Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías.
@jbruna
jenny@mamadre.cl

4 comentarios

  1. Me hace tanto sentido, me refleja en tantas situaciones de la vida cotidiana con mi hijita de 4 años … Y se agradece poder sentirse también contenida en tus palabras, en tu relato, y verme mas acompañada en este aprendizaje de ser Madre y no dejar de ser Mujer …
    Gracias por compartir … Asi hacemos tribu … Nos acompañamos como hermanas ?✨

  2. Excelente post para muchas mujeres que somos madre- padre que tenemos pareja , trabajo y que tan solo quisiéramos un pequeño respiro a nuestras agitadas vidas y no por eso dejamos de amar .

  3. ¡Me ha encantado este artículo! Comparto absolutamente todo lo que cuentas, yo también soy una madre al borde de un ataque, y es que solas no podemos. Hemos perdido la tribu que toda crianza necesita, y justo la hemos perdido en el momento que más información tenemos. Sabemos que la crianza requiere un esfuerzo y dedicación, pero si siempre cae el peso sobre la mamá, resulta complicado y tremendamente difícil.
    Esta semana me voy a poner manos a la obra y voy a buscar mi ratito, para desconectar.
    Un abrazo.

  4. En este momento es lo que me pasa estoy al borde de un ataque decidí ser mamá nuevamente después de 13 años tengo 35 años y jamas pensé que me pasaría esto lloro todo el tiempo me siento frustrada tengo miedo no soporto a mi pareja y lo peor no logro conectarme 100% con mis hijos y eso mas me frustra y duele, se que es difícil me siento amarrada y ser madre nuevamente es lo que quería no logro entender por que me pasa esto mis hijos son hermosos y sanos todos me dicen eso pero no logro ser 100% feliz ojala esto pase ruego a dios que sea así

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