Machismo empieza con M de mujer

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Machismo empieza con M de Mujer, y de Madre me decía una vieja y querida amiga que trabajó por 20 años en SERNAM y PRODEMU acompañando a mujeres violentadas por sus parejas. Nunca voy a olvidar aquella vez que haciendo una encuesta en mi primer trabajo vi a una madre de 35 años con un tremendo golpe en su cabeza, un enorme chichón coronaba un ataque de celos de su pareja 10 años menor que ella, la vi llorar y temblar, vi como su hijo de 11 año le lanzaba una botella en la cabeza al que le hizo eso a su madre amenazándolo con matarlo si la volvía a tocar… pensé que esas cosas sólo pasaban en las noticias, que la violencia estaba reservada para ciertos sectores, pero me equivoqué.

 

Con el paso de los años me fui dando cuenta que la violencia contra la mujer está más presente que lo que nos atrevemos a reconocer, la ves en esa amiga que tiene un novio ultra celoso, que revisa el celular y le hace un escándalo por ese hombre que le puso me gusta a una de sus fotos en facebook, la ves en aquellas que no salen solas, a las que siempre tratan como si fueran menos importantes que él, a la que dejan mal parada en público, a la que  le dicen que sin él nadie las va a querer, a la que le han gritado, o quizás le han apretado un poco el brazo, a la que controlan sin cesar, y así suma y sigue… Te has quedado en silencio ¿te ha pasado alguna vez? probablemente sí, a todas nos ha pasado algo similar, todas alguna vez hemos sufrido un tipo de violencia, sea realizada por nuestras parejas, nuestros padres, en el trabajo o en cualquier instancia, todas sabemos lo que significa ese dolor, esa incomodidad, pero no reaccionamos porque de alguna forma es algo que hemos aprendido a tolerar, a ver como normal, porque nos han enseñado que “el que te quiere te aporrea”.

 

Machismo empieza con M de Madre, decía mi amiga, esas palabras llenaron mi mente cuando parí al niño de mis ojos, conversando con mis amigas del colegio comenté alguna vez que tengo la difícil tarea de criar a un hombre que sea diferente, que los actos machistas tan comunes para muchos, a él le parezcan actitudes tremendamente arcaicas que jamás se le ocurría siquiera hacer, un hombre que aprenda a amar desde el corazón y no desde el dolor y el  control, ¿menuda tarea no?

 

Quizás lo más difícil sea hacernos conscientes de aquellos actos que repetimos de manera autómata, dejar la mejor presa del pollo para el esposo, darle a los hombres el plato más grande, pedir a la hermana que haga tal o cual cosa, repetir sin pensar, no hagas eso que es de niñitas, los hombres no lloran, hazte hombre, cuida a mamá, si usas escotes van a creer que eres fácil.Si sales sola de noche eres suelta, si te acuestas sin tener relaciones duraderas eres…

La violencia la vivimos día a día en casi todo lo que hacemos, en lo laboral, con sueldos eternamente más bajos y teniendo que demostrar permanentemente que sí me la puedo, debiendo reprimir mis emociones porque si en algún momento me emociono es que “soy mina” y si pierdo el control es que es histérica, o está con la regla… cuántas veces no has escuchado esa frase, “qué te pasa acaso estás con la regla”, la sociedad, el patriarcado nos está poniendo contra la pared, en un sueño de libertad y liberación femenina se ha encargado de coartar nuestra verdadera esencia, no podemos mostrar un poco de empatía, ni vestirnos muy guapas porque todo, todo se puede mal interpretar, si eres jefa, debes olvidar esa relación un poco maternal pues corres el riesgo que no te tengan respeto, nos obligan, en otras palabras a masculinizarnos, como única orma de ser parte de este sistema y volvernos mujeres trinfadoras, exitosas, independientes y liberales, pero solas, super woman que todo lo pueden, pero cuidado, ahí tenemos otro tipo de violencia simbólica, no nos permitimos nunca fallar ni pedir ayuda, hacerlo sería aceptar ser derrotadas y el patriarcado tendría razón “somos inferiores”, inferiores a quién, bajo qué parámetro?

 

Ahora, cuando somos madres todo cambia… sí cambia, se vuelve mucho peor, desde la violencia que muchas viven en la sala de parto, amarradas sin derecho a escuchar su cuerpo por miedo al dolor o por decisiones médicas hasta el tener que dejar a nuestros hijos a los 5 meses para regresar al trabajo, con el corazón apretado, desgarradas por dentro, pero duras y aparentemente listas para trabajar por fuera, nos volvemos así en las mujeres que rinden 9 horas en la oficina, para llegar a casa, con los locos deseos de besar a a nuestros hijos, y cocinar, planchar, ordenar, planificar… ufff… siempre lista, y que ni se nos ocurra hacer uso de nuestro fuero maternal, que nuestros hijos no se enfermen muy seguido, pues los comentarios sobre abundan, y comienza así un acoso laboral, te cambian de puesto, el ambiente se vuelve hostil, y es que eres madre, y no nos sirves si das licencia, no nos sirves si vas a privilegiar a tu hijo o hija en vez de a la empresa… la primera vez que escuché esto simplemente creí que me había vuelto loca.. pero es así… así está programado el patriarcado… Y lo peor amigas es que muchas veces estas palabras o acción mes salen de boca de otras mujeres… Patriarcado 1- mujeres 0..

 

Ni que decir de las madres que decidimos criar en casa, no trabajar o hacerlo desde nuestro hogar, desde la pareja, hasta la familia, las amigas y cuanto desconocido se atraviese, todos opinan, critican, ay que suerte ser mantenida, que rico no tener nada que hacer, y tú qué haces todo el día en casa… debes mantener tu figura después del parto, sino él te dejará por otra… estamos plagadas de violencia simbólica, de esa violencia que encuentra obsceno dar pecho en público pero que prácticamente celebra los pechos al aire en un comercial de cerveza, otra prueba más del machismo, mujeres transformadas en cosa, productos, “cuando me van a devolver mis pechugas”, dice el marido, sí es ternura pensarás, es porque me quiere y extraña… NO; es machismo, los pechos son para amamantar, el aspecto erótico se lo ha agregado un mundo que cree que excitar al hombre es su principal función.

 

Ahora y antes de terminar- pues podría escribir un tratado al respecto- les pido cierren los ojos y piensen en algo ¿alguna vez has sido víctima de violencia, física, psicológica, económica, laboral? Ahora por favor, piensa en tu pareja, o en el padre de tu hijo/a ¡te gustaría que tu hija tuviese a un hombre como él de novio? si has dudado, si empiezas a justificar, entonces cuidado, la única forma de crear un mundo sin violencia contra la mujer, sin machismo, es predicando con el ejemplo, poniendo límites, no te calles porque es él quien trabaja no permitas gritos, ni ataques de celos, ni descontrol por ningún motivo, no hagas el amor por darle en el gusto, todo eso, aunque no lo creas tu hija lo repetirá mañana, y no querrás verla llorar porque el pololo le pegó, eres tú quien debe llevar a la práctica el  #niunamenos es preciso que dejemos de criar princesas indefensas que esperan a un hombre que las rescate y las devuelva a la vida, y no me refiero a los vestidos y lo superficial, sino a la esencia del mundo de princesitas disney, es necesario que criemos hombres seguros, capaces de gestionar sus emociones, que no necesiten recurrir a la violencia ni el control para sentirse amados, eneseñarles a ambos, primeramente a amarse a ellos mismos, y luego a amar al otro desde la bondad y la entrega y no desde el dolor ¿cómo hacerlo? Estando con ellos, acompañando sus pataletas, re definiendo el concepto de ser mujer, aprendiendo a amarnos a nosotras mismas, a hacernos respetar, aprender a decir que no, en otras palabras empoderándonos en cada uno de nuestros actos, para que el día de mañana puedan vivir en una sociedad más justa y no se sientan menos por el simple hecho de ser mujeres, para que vean su mnstruación como un maravilloso poder y no un mandato divino de ser inferior, para que tomen las riendas de su vida y de su cuerpo y amen cuando ellas quieran y como quieran, para que comprendan lo sagrado de su matriz, de su capacidad de dar vida, de lo granDIOSAS que somos todas y cada una…

 

Machismo amigas mías, nos guste o no, empieza con M de mujer, pero, nosotras, las madres de hoy, tenemos el poder de cambiar la historia, regálale a tus hijos un mundo sin desigualdades, sánate a ti, guía a tu hombre a ser sanado si es necesario, y haz realidad en tu entorno el #niunamenos, no más dolores, no más abusos, no más golpes ni gritos, es tiempo de mirarnos y vivirnos como iguales en nuestras diferencias.

 

Ni madre, ni virgen, ni zorra, ni bruja… MUJER

 

Tara

 

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista.
Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños.
No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión.
Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso.
Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías.
@jbruna
jenny@mamadre.cl

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