Los Peligros de la Soya

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Este artículo originalmente se iba a llamar los 5 alimentos que debes evitar consumir en el embarazo, y los 5 alimentos que debes consumir, pero encontré pobre e injusto con los lectores, el sólo enumerar esos alimentos, sin dar razones y argumentos válidos para ello; pero si lo hacía para cada uno de los 10 elegidos, el artículo saldría tan largo que se transformaría en un libro!

Así que aquí va el primero de los alimentos que debes evitar.

Elegí la soya como #1, porque aunque es difícil hacer un ranking de toxicidad entre los 5, y teniendo en cuenta que definitivamente creo que no debes consumir ninguno; la soya es tan usada y tanta gente cree que es buena, que creo que es más ingerida y por eso causa más daño que los otros.

 

Aunque muchas veces la soya se ofrece como un alimento saludable, definitivamente la soya es un alimento que deberías evitar, salvo en su presentación en productos fermentados como miso, tempeh, shoyu, tamari  y salsa de soya. La excepción con los fermentados es que la fermentación permite destruir la casi totalidad de los tóxicos de la soya. En esos casos igualmente su consumo debe ser moderado y ocasional, tal como en los países asiáticos de donde son originarios esos productos.

A continuación un listado de los problemas en la salud que han sido relacionados con el consumo de la soya:

  • Cáncer de mama
  • Daño cerebral
  • Anomalías en el bebé
  • Trastorno de la tiroides
  • Cálculos renales
  • Deterioro en el sistema inmunológico
  • Alergias a los alimentos potencialmente graves
  • Deterioro de la fertilidad
  • Peligro durante el embarazo y lactancia

 

Estos problemas se deben a elementos tóxicos presentes en la soja, como:

factor de agregabilidad, factor anti tiroideo, factor anti crecimiento, factor anti tripsinógeno (que dificulta la correcta digestión de las proteínas), tóxico para el páncreas, que es rica ácido fítico que inhibe la absorción de los minerales y oligoelementos, en particular del zinc y a su acción esteatógena a nivel hepático. ¿no es poco cierto?

Un gran problema es que la mayor parte de la soya en el mercado es transgénica.

Los productos que se ofrecen como soya orgánica son igualmente poco recomendables, ya que aunque el origen sea mejor, los procesos industriales para obtener tanto el aceite de soya como la harina y la proteína de soya no tienen nada de natural o seguro. Esos procesos no remueven los anti nutrientes  que existen naturalmente en la soya y sus toxinas, y además contaminan la soya con muchos  agentes químicos tóxicos y muchas veces cancerígenos (ej: altas presiones, baños ácidos y alcalinos, hexanos, etc) Muchos de esos químicos se relacionan con diversas enfermedades, malformaciones de los fetos, problemas de fertilidad y cáncer.

Además, la soya que no se ha fermentado tiene un alto contenido de fitoestrógenos que son moléculas que el cuerpo “entiende” o interpreta como estrógenos, lo que produce grandes desbalances hormonales.

Se ha constatado que en numerosos niños alimentados con leche de soja una alteración de la mucosa intestinal con una degradación de las vellosidades, que favorece la enfermedad celíaca (del colón).

En el 2008 un estudio de la Harvard School of Public Health demostró que el exceso de soja no fermentada tenía consecuencias nefastas en la calidad y la cantidad de semen humano. También podría perturbar la lactancia por lo que no se recomienda a las mujeres abusar de la soja no fermentada durante este período.

 

¿Si pasa todo lo anterior, entonces por qué la soya tiene esta categoría de buena y sana en el inconsciente colectivo?

Millones de dólares procedentes de la industria de la soya se han invertido en investigaciones médicas, patrocinar seminarios, y presentar reportes a la FDA sobre los beneficios que tendría la soya la salud humana. Muchos esfuerzos vana conquistar e influenciar  nutricionistas, nutriólogos y también periodistas.

 

¿Cuál es el peor alimento a base de soya?

El peor sin duda es la leche maternizada de soya porque normalmente es el único alimento que consume el bebé. Ya dijimos que la soya contiene fitoestrógenos, y ellos pueden producir un funcionamiento anómalo de la tiroides y del aparato reproductor, así como niveles tóxicos de manganeso que pueden provocar daño neurológico y cerebral asociado con ADHD (Déficit de Atención con Hiperactividad por sus siglas en inglés) y comportamiento violento. Los bebés que toman leche maternizada de soya también corren un riesgo mayor de padecer problemas gastrointestinales, alergias, asma, menor absorción de minerales y menor coeficiente intelectual. Aunque la mayoría saben que es mejor dar el pecho a los bebés, muchas mujeres que no pueden hacerlo elijen la leche de soya pensando que es una opción más saludable. Los bebés alimentados con productos elaborados a base de soya ingieren a diario una dosis de estrógenos equivalente a la de 8 a 12 píldoras anticonceptivas. Por todo lo anterior, esta decisión es un desastre, y al contrario de lo que se podría pensar, la leche de soja maternizada nunca se ha sido empleada tradicionalmente en Asia. La leche maternizada de soya es un invento de la industria occidental para aprovechar los desechos que quedaban de la industria del aceite.

En las semillas de soya hay sustancias que inactivan el correcto funcionamiento del páncreas pudiendo desembocar en un cáncer. Estas sustancias se encuentran sobretodo en la harina de soja, mientras que en los países donde se come tradicionalmente la soya se consume generalmente fermentada.

En las semillas también hay lecitinas que interfieren en el sistema inmunológico y la flora microbiana intestinal. Las semillas también contienen un ácido que interfiere en la absorción de minerales como el calcio, el magnesio, el zinc, el cobre y el hierro.

Si quieres más información sobre la soya puedes revisar distintos estudios científicos, entre lo cuales están los de Mike Fitzpatrick  sobre la toxicidad de las semillas de soja, S.L. Fitzgerald sobre la absorción de los oligoelementos, B.A. Charpentier sobre la acción de la soja en el páncreas y F.A. Kinil sobre la toxicidad hormonal en el recién nacido.

 

M. Angélica  Martin Z.
Mamá de Daniela, José Domingo y María Gracia
Ingeniero en Alimentos
Especialista en Nutrición y Salud
www.smartbakes.blogspot.com
www.aceleratumetabolismo.cl

Bibliografía:

 

MurphyP.A., “Phytoestrogen Content of Processed Soybean Foods“,Food

TechnologyJanuary 1982pp60-64.

 

Akiyama T, Ishida J, Nakagawa S, et al. Genistein, a specific inhibitor of tyrosine-specific protein kinases. J Biol Chem. 1987;262(12):5592-5595.

 

Wiseman H, O’Reilly JD, Adlercreutz H, et al. Isoflavone phytoestrogens consumed in soy decrease F(2)-isoprostane concentrations and increase resistance of low-density lipoprotein to oxidation in humans. Am J Clin Nutr. 2000;72(2):395-400.

 

Divi RL, Chang HC, Doerge DR. Anti-thyroid isoflavones from soybean: isolation, characterization, and mechanisms of action. Biochem Pharmacol. 1997;54(10):1087-1096.

 

Setchel KD, Zimmer-Nechemias, Lancet, 1997 Jul 5;350(9070):23-7, Exposure of infants to phyto-oestrogens from soy-based infant formula

 

L, Cai J, Heubi JE.Am J Clin Nutr. 1998 Dec; 68(6 Suppl):1453S-1461S, Isoflavone content of infant formulas and the metabolic fate of these phytoestrogens in early life.

Keung, W.M., “Dietary oestrogenic isoflavones are potent inhibitors of B-hydroxysteroid dehydrogenase of P. testosteronii”, Biochemical and Biophysical Research Committee (1995) 215:1137-1144; Makela, S.I. et al., “Estrogen-specific 12 B-hydroxysteroid oxidoreductase type 1 (E.C. 1.1.1.62) as a possible target for the action of phytoestrogens”, PSEBM (1995) 208:51-59.

 

También pueden revisar algunas de las investigaciones de las doctoras Mary G. Enig, Ph.D  y de Sally Fallon renombradas investigadoras del área de salud y nutrición que advierten los peligros sobre el consumo de los productos de soya, o un gran paper escrito por Raquel Martin autora de Estrogen Alternative book.

http://ihsite.com/user/Raquel%20Martin%20Soy%20Doc.pdf

, Nexus Magazine, Volume 7, Number 3 (April-May 2000))

 

 

 

 

 

 

 

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