Lo que no te contaron sobre ser mamá

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Cuando seas madre no vas a dormir, te dicen, aprovecha de dormir en el embarazo, como si eso fuera lo único que cambia con la maternidad, pero nadie te habla de la soledad, de las lágrimas, de la cuasi locura de vivir como adulta en un mundo de pañales, leche, deposiciones y soledad.

Hoy quiero hablarles con franqueza a todas las futuras madres sobre esa parte de la maternidad del cual no hablan tus amigas, ni madres ni abuelas, esa maternidad un poco oscura e ingrata que es parte de ser madre y que si te preparas bien y preparas a tu entorno podrás vivir la maternidad mucho más placenteramente.

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1- El puerperio no dura 40 días: tu ginecólogo te dirá que pasada la famosa cuarentena puedes volver a hacer tu vida normal, quizás eso pueda ser cierto para explicar que los órganos sexuales femeninos están preparados y han vuelto a su lugar, pero no significa que acabe tu puerperio o que tus hormonas vuelvan al su lugar, al contrario, cada mes será una nueva revolución hormonal y te sentirás en una completa montaña rusa, creerás que estás loca, pero no, no es eso, es que fuiste madre y tu cuerpo y tu ser se están transformando, así que explica a tu esposo que tu sensibilidad durará mucho más que cuarenta días, unos dos años para ser exacta.

2- Te vas a quedar/sentir sola: no es que les pase a todas, pero sí a la gran mayoría, una vez terminado el embarazo donde el mundo giraba en torno a nosotras y terminada la primera semana de nacido el bebé donde las visitas llueven, tu pareja de seguro volverá a trabajar y tú te encontrarás sola en tu casa con un pequeño bebé que depende 100% de ti. En general las amistades desaparecen porque no quieren molestar, algunos porque no son madres y no tienen idea de la profunda soledad que vive mamá y otros porque simplemente siguen su vida, pero como sea te sentirás sola, encerrada hablando todo el día con un bebé, cansada, y aquí es vital que puedas y aprendas a pedir ayuda, que busques a otras madres, que te apoyes en tu familia, amigos que si tienes los recursos,por último, le pagues a alguien para que te ayude en el aseo de la casa y así puedas hablar con un adulto. Y lo más importante es que le hagas saber al padre de tu hijo que no puedes estar sola todos los días y todo el día con el bebé, que cuando papá llegue te toca a ti salir, darte un baño de tina, leer, lo que sea, pero es TU tiempo.

3- Vas a creer que te volviste loca: esto si nos pasa a todas, en algún momento de tu maternidad, sobre todo en los primeros meses, vas a creer que te volviste loca, que tienes depresión post parto o que realmente algo pasó en tu cerebro, ¿por qué? Porque llorarás sin razón, porque tendrás a veces pena sin razón, porque serás una niña en cuerpo de adulto, porque después, a los minutos, estarás feliz y te sentirás plena, porque al minuto siguiente querrás matar al mundo… y porque de seguro en algún momento querrás salir corriendo, querrás dejar por un día de ser madre y no tener responsabilidades, esto es completamente NORMAL, sólo que nadie te lo dice, te pasa a ti, me pasó a mi y de seguro le pasó a tu mamá sólo que nunca lo confesó. Como me dijo una gran amiga en mi Baby shower “no te extrañes si algún día te dan ganas de tirar a la guagua por la,ventana, eso es parte de ser mamá, no la tires, obvio, pero tampoco sientas culpa”, suena extremo pero es la realidad y es también la señal de que algo anda mal y que debes apoyarte más en los demás.

4- La pareja y la vida sexual no volverán a ser igual: los ginecólogos suelen decir que después de 40 días la mujer está lista para volver a tener relaciones sexuales como antes, y esto suele marcar un momento importante para la pareja, sobre todo para el hombre que cree que el día 41 ya pueden hacerlo todo. Pero no, esto no es así, lo primero es que de seguro tendrás miedo al dolor, sobre todo si tuviste episotomia, y ese miedo te pondrá tensa y es probable que te cueste más disfrutar, segundo estarás tan, pero tan cansada que cuando el bebé se duerma, lo último que querrás es tener relaciones, querrás dormir y dormir, y eso bueno, es de lo más normal. Y si tienes poco apetito sexual es importante que también sepas que es normal sobre todo si amamantas, la lactancia tiene como reina a una hormona llamada occitoxina que inhibe el deseo sexual, así que hombres recuerden, no es que no los deseeen, es que de verdad sus hormonas las superan y de ustedes depende reavivar la pasión aprendiendo a tratar al cuerpo de esas nuevas mujeres que hoy son madres con respeto, cariño y muchas pausas para que se sienta segura y lista para volver a desear.

Y si cambia la vida sexual cambia la vida en pareja, de seguro su primera prioridad será dormir o descansar, ya no podrán salir como antes, pero sí pueden reinventarse en casa, ver una película cuando los niños se duerman, y a medida que el bebé crezca, es vital que le pidan a sus red de apoyo que cuide a su hijo o hija, salir por un trago, al cine, o a caminar juntos, lo que sea, pero es vital se den un tiempo a solaa.

5- Olvídate de tener una casa limpia: está pasará a ser tu última prioridad y está bien que así sea, los platos pueden esperar, en serio que pueden, lo primero eres tú, si tú, no tu bebé, es que si mamá no está bien el bebé tampoco lo estará, por eso es importante bajes tus niveles de exigencia y la de tu pareja, si pueden que alguíen les ayude con el aseo, sino recurran a los amigos y la familia, y si no hay manos para ayudar, relájate,  el orden del hogar nunca volverá a ser igual, te pasa a ti y a todas las familias con hijos, es parte de lo que no volverá a ser igual.

6- Estarás constantemente cansada y no sabrás por qué: ‘no sé porque estoy cansada si no he hecho nada en todo el día’, nada más que cuidar a un ser  humano que depende solo de ti, nada más que amamantar, amamantar y amamantar, preparar la mamadera, mudar, bañar, acunar, arrullar, contener, mimar, dar vida a  una persona… ¿no has hecho nada? ¿Te parece poco ser mamá? No te excuses, no te exijas, no te cuestiones, ningún trabajo ningún proyecto, ninguna experiencia laboral es más agotadora que ser mamá, así que relájate, acepta lo que vives y por favor DESCANSA! Duerme cada vez que el bebé duerma!

7- Te van a criticar y todos a van a opinar: este punto ayuda mucho a nuestra locura de maternidad, en serio, en serio te van a criticar por todo, y todos van a opinar de ti y tu crianza, tu mamá, tu suegra (por Dios tu suegra!), el vecino, el señor del negocio, la cajera del supermercado, todos! Todos opinan y en general sin mayor respeto y sin que nadie les pregunte. Esto es algo a lo que deberás acostumbrarte y tratar que no te importe, aprender a poner límites y a decir respetuosamente que no les incumbe o simplemente ponerles mute en tu mente y así no pasar malos ratos. Es importante que tú y tu pareja piensen y actúen en sintonía. Y recuerda Taú eres la madre no tu vecina ni el pediatra.

8- Querrás tirar a tu pareja por la ventana: cuando nace un hijo la pareja cambia y se conocen en nuevas formas, tendrán que aprender a amarse ahora en su rol de padres, aprender a negociar y transar en la crianza, volver a reencontrarse en sus nuevos roles y con sus nuevas exigencias. Y puede que en ese camino a veces el hombre que elegiste te parezca un desconocido, que sientas que no es el compañero de crianza que esperabas y que un tremendo avismo se ha abierto entre ustedes. Si esto ocurre recuerda, nos pasa a muchas, y además ellos tampoco saben cómo ser padres, no saben lo que les pasa a las mujeres, no son adivinos, por eso comunicar es la clave, dile lo que sientes sin culparlos a ellos, sino explicando lo que tú sientes.

9- Te vas a sentir culpable: oh bendita culpa que nos maltratas tanto. No importa si no eras culposa antes de ser madre, te vas a sentir culpable, y lo que es peor, te harán sentir culpable. Si se cae dirás ‘se ME cayó el niño’, sí se resfría dirás ‘se ME resfrío’. La primera vez que salgas de noche mirarás cada dos segundos el celular pensando que te debe extrañar, cuando lo dejes por primera vez en la sala cuna o jardín te vas a sentir culpable por ir a trabajar y vas a llorar, si te quedas en casa y decides no volver a trabajar te vas a sentir culpable porque su mamá no trabaja, cuando haga su primera pataleta en medio del supermercado todos dirán que mala madre que es, y tú te vas a sentir culpable y pensarás ¿lo estaré haciendo mal, lo estaré malcriando? Y así un largo etcétera, pero, amiga, te lo dice una madre con un poco, solo un poco de experiencia, manda la culpa a la mierda! La tuya y la de los demás, tienes que ser  libre y disfrutar tu maternidad, y si algún día le gritas y sientes que vas a explotar, entonces pide ayuda, pídele disculpas a tu hijo, hazte consciente e intenta cambiar pero sin culpa, que la culpa no te hará ni mejor mamá ni una mujer más feliz.

10- Van a crecer y van a lograr todo: sí, van a crecer, y un día caminarán solos, y un día ya no usarán pañal, y un día hablarán tanto que te vas a reír cuando recuerdes que a los dos años te pasabas las noches sin dormir porque decían tres palabras solamente. Van a crecer, y un día no serán tus brazos los que busquen para consolarse, van a crecer y pasará que querrán pasar más tiempo con papá, la tía o los amigos del colegio, van a crecer y tus brazos ya no bastarán para protegerlos del mundo, y un beso en la frente ya no les quitará el dolor, pero todo lo que tú hagas sus primeros años de vida, con errores y tropiezos, todo ese amor incondicional que les entregas lo harán la persona capaz de vivir la vida feliz y con entereza. Por eso mamá, disfruta tu maternidad y admira quien eres, porque tú estás creando vida y formando personas, el mundo del mañana depende de ustedes, los padres y madres de hoy.

 

Mucha suerte y bienvenida a la aventura de ser mamá (y papá)

Abrazos de Luz

Tara

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