Lactancia y alcohol: soñar con tomarse un trago no es ser mala madre es ser humana y cansarse

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Las madres que quieren bebé alcohol durante la lactancia no es ni por evasión ni por querer volver a su vida. Es por ser humanas, cansarse, extrañar conversaciones entre adultos sin interrupciones. Más bien por necesitar relajarse y dejar, por un momento, el estado de alerta permanente que supone criar a un bebé, más que por el trago propiamente tal” 

La Lactancia materna es un tema prioritario para las madres por su importancia para el crecimiento y desarrollo del bebé. Posee nutrientes indispensables para mantener en óptimas condiciones el sistema inmunológico. Favorece la calcificación de los dientes. Facilita  (aunque no asegura) el apego, da confianza y seguridad al bebé para conocer el mundo y es además un inigualable protector contra enfermedades como la diabetes o la obesidad en la adultez.
Pero qué pasa con esa mujer que es madre y ama a su hijo como todas, pero  que a veces siente la necesidad imperiosa de compartir con sus amigas o con su pareja, con un traguito o copa de vino, ¿debe privarse absolutamente del alcohol, es realmente tan grave beber media copa de vino al almuerzo? Para aclarar todas las dudas, respecto a Lactancia y Alcohol, conversamos con la pediatra y Neonatóloga Agustina González Bravo, quien destacó que en la lactancia no se puede beber  “debido a la concentración de alcohol que va a concentrarse en la leche y va a producir somnolencia y un aumento de alcohol en la sangre del recién nacido” Respecto a la opción de sacarse leche o de que es mejor beber fermentados que destilados González es tajante en señalar que la recomendación médica es NO beber cuando se tenga lactancia exclusiva, sin embargo, hizo una importante aclaración para las madres que practican la lactancia prolongada lo mixta (leche de fórmula) “cuando ya hay otro tipo de alimentación. Después del año, por ejemplo, el almuerzo y la cena en la noche. A veces incluso reemplazarlo por una mamadera, ya no habría problemas en tomar una copa de vino o un un sour con moderación”.

Carlos González: es más peligroso no amamantar que un poco de alcohol en la leche 

Una opinión un poco diferente es la que tiene el  reconocido pediatra español Carlos González autor de varios libros sobre crianza, alimentación y salud infantil. Para el profesional el alcohol es malo para cualquier persona, sobretodo para una mujer embarazada, ya que, es peligroso para el feto. A las madres lactantes hay que recomendarles, señala, que no beban. Sin embargo, González le da más importancia a la lactancia. “Beber alcohol en cantidades moderadas no es peligroso, ya que la cantidad de alcohol que pasa al bebé a través de la leche materna es insignificante. Resulta más preocupante que a la madre se le caiga el niño de los brazos que el peligro del alcohol en su leche” enfatiza.

En este mismo sentido el autor de Bésame Mucho, dice que es innecesario esperar un tiempo para amamantar luego de beber alcohol porque esperar seis, ocho o doce horas para dar el pecho. Y, durante ese tiempo, ¿qué se hace con el niño? ¿Está en ayunas? ¿Le dan un biberón de leche artificial? Ambas opciones le parecen más peligrosas que un poco de alcohol en la leche siempre que esto no sea habitual y con absoluta moderación considerando que se está a cargo de un bebé.

En este sentido muchas madres cuando tiene  algún matrimonio o evento especial lo que hacen es extraerse leche con tiempo y congelarla, de tal forma que puedan dársela luego que haya bebido y así no poner en riesgo la salud, también existe en el mercado distintas máquinas que se supone miden la cantidad de alcohol en la leche, Se trata de una sencilla prueba para detectar alcohol en leche materna que puedes buscar por internet y que consiste en una tira reactiva donde se ponen unas gotas de leche. A los 2 minutos, la tira cambia de color si la cantidad de alcohol concentrada es superior a 20 mg/dl o al 0,02%.

 

Querer beber alcohol una necesidad de vida social y compañía de madres humanas, cansadas, puérperas.

Pero más allá de lo práctico mucha gente se pregunta por qué las madres se “desesperan” tanto por beber alcohol, para resolver estas preguntas y los aspectos sociales de la lactancia  contactamos a Agustina Bosio, psicóloga, de la Universidad Nacional de Córdoba, especializada en Terapia Gestalt, fundadora de Crianza Amorosa y autora del recientemente publicado libro Crónicas de una madre de carne y hueso, quien nos señala la importancia de validar las sensaciones y las necesidades de las madres puérperas.
¿Por qué cree que una madre en puerperio puede necesitar ‘con locura’ tomar una copa de alcohol?
No creo que cualquier madre en puerperio necesite “con locura” tomar alcohol. Creo que la mayoría de las puérperas echan de menos poder relajarse como lo hacían antes de ser mamás. Tener un rato entre amigos, con la pareja, tomarse un trago y dejar por un rato de tener la responsabilidad de mantener a otro ser con vida. Siento que más que el alcohol, es la instancia social y la despreocupación, lo que se añora. El alcohol suele ser más bien un complemento.
¿Es por evasión, por querer volver a su vida? ¿Es normal?
Ni por evasión ni por querer volver a su vida. Es por ser humanas, cansarse, extrañar conversaciones entre adultos sin interrupciones. Más bien por necesitar relajarse y dejar, por un momento, el estado de alerta permanente que supone criar a un bebé. Es absolutamente normal sentir esas necesidades. En la mayoría de los casos, vemos que pasa a segundo plano y elegimos quedarnos con la cría.

Más allá de sus tomas o no de ese cóctel que tanto añoras es vital que te auto analices y veas que es lo que esconde esa necesidad, si es por falta de compañía, por querer desesperadamente un rato para ti, quizás esta sea la señal de que estás muy sola, quizás sea tiempo de armar tribu y decirle a tus redes que quieres tiempo a solas con adultos, quizás sea tiempo de cuidarte a ti también. La decisión está en tus manos, procura siempre proteger la salud de tus hijos y sea lo que esa que hagas recuerda que la maternidad es una elección, no tenemos por qjé vivirla con culpas ni sacrificios, ,los niños no necesitan madres abnegadas, necesitan madres felices.

 

 

Acerca del autor

Mamá, periodista, Content Manager, Mamadre.cl. Amante de los animales y la naturaleza.

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