La muerte de un hijo: una historia que nadie quisiera contar

1

duelo 1

Por Macarena Benitez

Nadie está preparado para enfrentar la muerte, pero mucho menos para hacer frente a la partida de un hijo o hija, ya que rompe lo que conocemos como la “cadena natural”. Cuando sucede, esto se transforma en un hecho que marca un antes y un después en la vida de todos, una tragedia, pero en especial, del círculo más cercano, es decir, para los padres y hermanos.

El dolor atrapa, corroe, sumerge en un estado de ausencia, seguido por la negación, la rebeldía, los cuestionamientos. Hay que re-nombrarlo todo, buscar sentido a todo, reinventarse a cada instante.

3529

Mercé Castro, escritora y creadora del blog www.comoafrontarlamuertedeunhijo.com, afirma desde su propia experiencia y desde la acumulada en decenas de conferencias y encuentros que ha encabezado con familias en duelo que “ El camino es largo, personal e intransferible y pasa por dejarnos atravesar por cada uno de nuestras emociones y miedos. Si los ignoramos se hacen más grandes. Hay que mirarlos de cara y reconocerlos. Eso asusta mucho, porque por la herida que ha abierto en nuestro interior el duelo intentan salir todas las pérdidas, temores y sinsabores, pequeños y grandes, que hemos ido acumulando desde que nacimos o tal vez antes”.

La autora de “Volver a vivir” muestra, sin embargo, un lado esperanzador del duelo, indicando que “este dolor tan grande de forma práctica nos muestra la fuerza inmensa del amor y también de la paciencia y el perdón. Yo soy una persona de por sí inquieta y la poca paciencia que tengo la he aprendido tras la muerte de mi hijo Ignasi .Hay  que tener mucha paciencia con una misma cuando el dolor es tan punzante que resulta una heroicidad levantarse de la cama…La paciencia es dulce, nos abraza, la impaciencia es un callejón que desemboca en la ansiedad, el estrés y nos paraliza”, señala Castro.

Para la psicóloga, terapeuta floral y creadora de Psicoflor, Terapias Complementarias, Daniela Olivares, lo primordial en este etapa es el acompañamiento. “Lo principal es ojalá no preguntar algo que pueda hacer sentir culpables a los padres, por ejemplo frases como qué estabas haciendo tú que no te diste cuenta en el caso de accidentes que hayan provocado la muerte. También es importante no interrumpir cuando estas personas quieran hablar y tampoco dar consejos”.

Daniela Olivares

“Debemos tratar de no comparar la vivencia de esta familia con la de otras que han vivido el mismo proceso, ya que todos tenemos una manera particular de vivir nuestros duelos. Hay que tener certeza que todos los duelos son distintos para cada familia y para cada uno de sus integrantes”, afirma la psicóloga.

Cerrar los ojos y no tener que enfrentar la realidad de esa pérdida.  Ese es un denominador común que presentan los padres ante la partida de un hijo, pero  ¿cómo dejar de luchar o empezar un nuevo día cuando hay otros hijos de por medio?.

Daniela Olivares recalca que si manejar este tipo de emociones tan fuertes es complejo para los adultos, para los hermanos o primos, lo es mucho más.

“Lo importante es no mentirles ni inventar historias rebuscadas que sólo los confundan más y que no les permiten procesar sus sentimientos ante esta pérdida. El dolor es natural en los humanos, pero ellos hasta aproximadamente los 3 años no entienden bien lo que está pasando, pero sí sienten frustración, tristeza, pero la muerte todavía no está dentro de lo que ellos pueden explicar, eso sí, tampoco se deben utilizar frases cargadas negativamente como “no llores porque tu hermanito te está mirando” o “no tienes que estar triste porque él se va a poner triste también” sino permitir que verbalice el dolor que tiene por esta pérdida” aclara.

“Es importante tratar de explicarles de una manera concreta de qué se trata la muerte y evitar las frases ambiguas como “tu hermano está durmiendo para siempre” porque eso puede confundirlos y hacerlos pensar que si se duermen en algún momento no van a despertar  y también van a morir”.

Otra recomendación que nos entrega es conversar con los niños/as de la familia sobre los sentimientos de culpa, ya que “ellos muchas veces pelean, se aman y al rato se odian, tienen celos, entonces muchas veces quedan con esos sentimientos guardados y por eso es muy importante que los padres conversen con ellos y los tranquilicen”, enfatiza la profesional.

Saber diferenciar entre este periodo de duelo y una depresión es importante, pues puede desencadenar problemas mayores si no se toman resguardos.

“Tenemos que tener claro que un duelo generalmente dura 6 meses y que después de eso, vendría siendo patológico, pero cuando se trata de la pérdida de un hijo, yo prefiero hablar de un año, porque en ese primer año recordamos navidades, día del niño, cumpleaños y muchos otros eventos, entonces, después de esos 12 meses, si vemos que el padre, la madre o algún adulto cercano no es capaz de salir adelante, y que en vez de avanzar en mitigar ese dolor pareciera que cada vez se le hace más insostenible, es el momento de buscar ayuda y comenzar una terapia”, explica Olivares.

¿ Cómo reconocer estos síntomas?. De acuerdo a los profesionales hay señales claras que nos permitirían diferenciar:

–          En el duelo, a pesar de la tristeza, hay momentos de alegría y es posible desconectarse por momentos de esa pena y disfrutar, por ejemplo, un encuentro familiar.

–          Se responde con calidez ante el deseo de otros de ayudar y existe un intercambio social.

–          A pesar de la pena y del dolor, son capaces de funcionar en tareas cotidianas como levantarse, ducharse, cocinar.

–          Los pensamientos sobre la muerte son hacia la persona que falleció y no al atentar contra sí mismo.

Sin embargo, en una depresión, estas tareas que pueden parecer simples -pero que en el contexto de por sí son complejísimas-se hacen inalcanzables.

Complementar terapias, buscar refugio, aprender a re-conocer el sentido de nuestra propia vida al quedarnos a este lado del camino es todo un desafío, es, a fin de cuentas, el decirle sí a nuestra vida, a esa nueva etapa que comienza de una manera distinta con la muerte de un hijo. Es convertirse en guerreros y guerreras sobrevivientes de un sufrimiento extremo.

En la web, existe una diversidad de grupos que entregan contención, apoyo y el espacio para que padres, hermanos y la familia entera pueda expresar sus sentimientos ante la muerte. En Chile, a través de la red social Facebook podemos encontrar a Renacer que se define como una organización de ayuda mutua que acoge a padres y madres que han perdido uno o más hijos  y que se plantea como objetivo, transformar el dolor en esperanza.

Si están enfrentando este doloroso momento como familia y deben explicarlo a niños pequeños, les recomendamos como equipo de www.mamadre.cl la lectura del libro “Abuela de arriba, abuela de abajo”, del autor Tomie de Paola, de editorial SM.

Cuando la vida da una nueva oportunidad

A veces la vida nos tiene preparados caminos difíciles de recorrer, cargados de pruebas, de temores y miedos, pero también de esperanza.

Este es el testimonio de una mujer, Mariela Palacios, madre de cuatro hijos, pero que debió enfrentar siendo muy joven la muerte de dos de ellos.

Su historia es un relato lleno de fuerza, de realidad sin adornos, de tristeza, de emociones que sin duda pueden identificar a muchos papás que han vivido la muerte de uno de sus hijos. Y es que aún contra todo pronóstico, Mariela decidió darse una nueva oportunidad, reunir fuerzas y negarse a los diagnósticos médicos y buscar un nuevo embarazo para regalarse un nuevo motivo para vivir.

Este es su relato y a pesar de lo doloroso que fue revivir la muerte de sus hijos (por muerte súbita y por paro cardiorespiratorio de su bebé prematuro), quiso compartirlo con www.mamadre.cl para ser parte del camino sanador que hoy emprenden miles de familias.

Este reportaje está dedicado justamente a ellos, a Diego y a José Ignacio en su memoria y en nombre de ellos, a todos los niños y niñas que hoy nos siguen acompañando desde el otro lado del camino.

Escucha el audio completo de su entrevista aquí.

duelo 1

[sc_embed_player fileurl=”http://www.mamadre.cl/wp-content/uploads/2014/06/AUDIO-MARIELA-PALACIOS-1.mp3″]

[sc_embed_player fileurl=”http://www.mamadre.cl/wp-content/uploads/2014/06/AUDIO-MARIELA-PALACIOS-2.mp3″]

[sc_embed_player fileurl=”http://www.mamadre.cl/wp-content/uploads/2014/06/AUDIO-MARIELA-PALACIOS-3.mp3″]

Acerca del autor

Somos un equipo de periodistas que trabaja constantemente para brindarte la mejor información, buscamos siempre las fuentes más confiables y comprobables, porque lo importante es decidir informada, la información da seguridad, y una madre que cría segura es una madre que cría más feliz. Nosotras investigamos para que tú te dediques a criar y disfrutar.

1 comentario

  1. Encuentro que lo que se diga, nunca termina de reflejar o acercarse al dolor de la partida de un hijo… yo estoy viviendo ese duelo y después de 5 meses aun hay nada que me consuele ni me de esperanzas…
    Gracias por compartir 💜💜💜

¿Qué opinas?