La madre de la madre

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Mientras los ojos del mundo están en el bebé que acaba de nacer, la madre de madre a hija, recién parida. El papel de abuela puede esperar, ya que es tu niña que llora, con sus pechos a gotear.
La madre de madre friega ropa manchadas de caca, barre el suelo, garantiza el almuerzo. Compra pijamas de botón, lava sábanas sucias de leche y sangre. Ella sabe como es duro convertirse en madre.
En el silencio de la madrugada, piensa en su hija, despierta. Cuántas veces crees que fue? Aguantará la mañana con una sonrisa? Lleva canjica calentita y su pastel favorito.
Ocupada, la madre de madre sufre en silencio. En cada decisión de su hija, recuerda sus propias. Ante nueva madre, nuevo bebé, con mucha leche y tanto regazo, cuestiona todo lo que hizo, tiempos atrás. Tiempo que no vuelve más.
Si hoy es el que se tiene, entonces hoy es lo que es. Mira a los ojos, trae pan y café. Ese es el regazo, esa es la leche. Aquí y ahora, presente.
La madre de madre ayuda a su hija a volar. Cuida de todo lo que está en las manos para que se reconstruya, descubre su nueva identidad. Ahora ella es madre, pero siempre será hija.
Toda madre recién nacida necesita los cuidados de otra mujer que entiendas cuánto ese momento es frágil. La mamá de la mamá puede ser una hermana, suegra, amiga, Doula, vecina, tía, abuela, cuñada, conocida. El hecho es que el puerperio necesita unión femenina, de esa comprensión que solo otra madre puede tener. El Padre es un cuidador fundamental, dirige la casa y se desarrolla entre madre e hijo, pero hay que recordar que él también acaba de convertirse en padre, aún que por segunda o tercera vez.

 

Texto de Marcela Feriani, extraído de Facebook de Patricia Maldonado, traducido del portugués.

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista. Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños. No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión. Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso. Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías. @jbruna jenny@mamadre.cl

1 comentario

  1. Melina Pacheco el

    Lo leo y no dejo de pensar en mí esposo, el me reconfortó, me lleno de amor, me sostuvo, me baño con todo el amor y cuidado del mundo, me fajo, me preparaba de comer, lavaba la ropa de nuestra hija, me protegió de todo y de todos los comentarios que pudieran no ayudar, me siento bendecida por tenerlo a mi lado, y en cambio tristemente desde el nacimiento de mi hija mi madre se volvió desconocida para mi, no hace más que cuestionar, poner en duda mi instinto, mi amor de madre, mi apego, la siento celosa de mi hija, de mi, de nuestro amor y felicidad, la siento ajena, distante, tanto que a mi hija no le gusta estar con ella, me hubiera gustado tenerla a mi lado de esa forma, ni papá ha sido más apegado a nosotras, nos ha demostrado un amor que yo desconocía, un cariño especial y tierno que nunca había visto, un apoyo como roble sosteniendo me a mi, a mi hija y mi maternidad!