La heteropolicia “madre pierde la custodia de su hijo por ponerle calcetines rosados”

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Soy papá de dos hombres y mi polola también tiene un hombre. A veces (casi todo el tiempo, en verdad), ella viste a su hijo hombre niñito varón con colores tradicionalmente femeninos, pero en ningún caso parece niña.

Por Papífero. Papá de dos hombres

Pasó a una tienda y le gustaron unos calcetines rosados y con brillos. «¿Son para él?», pregunta el vendedor. «Sí, ¿tienes de su talla?». «Pero esos son para niña, acá están los de niño», responde el vendedor, consternado. «¿Tienes de su talla o no?», imperturbable. «Pero esos son de niña», insistió.
Qué.
Te.
Importa.

Gil.

Mi polola quiere los calcetines porque son bonitos. Le van a combinar. Se ven cómodos. No se usan con la vulva. No se les va a caer el pene ni a ti, ni al niño. ¿Estás rompiendo una ordenanza? ¿Decreto? ¿Regla? ¿Ley? ¿Alguna norma? Ah… la heteronorma. ¿Va a llegar la heteropolicia? ¿Nos van a tomar a todos detenidos por ponerle calcetines con brillo a un niño?

No.

Nada de eso va a pasar, cariño. Es obvio que lo del título es una exageración. Quizás, amigo vendedor, si permites que le pongan calcetines de niña a un niño se va a doblar un poco la estructura que tienes en la cabeza. La estructura que tenemos todos. Porque nos la impusieron, porque el mercado y la sociedad y el patriarcado dictaminan roles desde que nacemos y esos roles dependen de tus genitales.

La imposición de roles está mal.

Está bien si a mi hijo le gusta la Princesa Sofía y se quiere disfrazar de ella y se ve radiante y muerto de la risa con un vestido morado de la mamá. ¡Porque está jugando! ¡Y aunque no estuviera jugando!

Está bien, niñita del supermercado, si quieres jugar con autos. Y si después te gusta la mecánica. Y si quieres estudiar ingeniería. También está perfecto si quieres ser mamá o dueña de casa o enfermera o costurera o cualquier oficio tradicionalmente femenino.

Una amiga encontró por fin un juguete para armar en cuya caja venía una niña. Al acercarse, vio que se podía armar una lavadora, una cuna y una tabla de planchar.

Me dan ganas de gritar.

Me parece insólito que esto siga siendo tema. Usted, si está de acuerdo conmigo, no se quede callado. Tampoco se quede callado si no está de acuerdo conmigo. Conversemos.

Acerca del autor

Equipo de columnistas y colaboradores ocasionales de Mamadre.cl

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