Fecundación y embarazo el mágico momento cuando el alma decide ser parte de un cuerpo

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Siempre nos ha llamado la atención la pregunta ética ¿Desde cuándo podemos llamar “ser humano” al ser que vive en nuestro vientre?, ¿Desde cuándo podemos decir que hay un alma en ese conjunto de células que será un ser pensante, con consciencia de su destino en esta tierra al queimagesCAYD5OYI llamaremos “hijo o hija”?. Cada uno de nosotros tiene sus ideas; desde las diferentes religiones o tradiciones se enuncian postulados que avalan o rechazan unas y otras teorías.

Algunos dicen que desde que el feto tiene movimiento, otros indican los 5 meses y otros desde que nace. Según muchas creencias e investigaciones de médicos hipnoterapeutas serios, consteladores, etc. el inicio de la vida no solo es un proceso físico, hormonal y biológico, sino que estamos hablando de energías y procesos mucho más profundas de lo que vemos con nuestros propios ojos.

En el instante de la fecundación cuando hombre y mujer se unen en el abrazo amoroso y sexual donde se vuelven un único ser, tiene lugar uno de los fenómenos más extraordinarios de la creación. Óvulo y espermatozoides danzan en un baile primitivo y ancestral que dará origen a una célula totipotencial o cigoto en flotación libre que irá a buscar anidarse en las paredes del útero, pero al mismo tiempo desde otra dimensión llega un tercer actor a la cita : “EL ALMA” o “PRINCIPIO CONSCIENTE ANTES DE ENCARNAR”. Siempre les digo a mis alumnos que en este minuto debe existir una tremenda energía universal, una pulsión más allá de nuestro yo, un gran BIG-BANG, tal que el alma se siente inexorablemente atraída a ese punto sin retorno que es “la concepción de un nuevo ser humano”.

En el momento que el espermatozoide penetra la membrana pelúcida del óvulo se encuentran los dos polos ying y yang, positivo y negativo. La energía que entra en juego en ese instante es enorme. Literalmente una explosión de luz. Personalmente y conversando con otras amigas, muchas mujeres han sentido o visto el momento justo cuando esta gran energía ha entrado en nuestro sistema. Quizás tu misma lectora, has “percibido” ese momento mágico. Yo personalmente lo he percibido como una luz en mi cabeza o en mi columna vertebral tal como si fuese la kundalini activa de la tradición yóguica, o simplemente como un soplido de amor que inunda todo mi ser. Ese es el minuto exacto en que el alma desciende y comienza el anclaje al receptáculo físico (cuerpo físico).

En este minuto quedan unidos la materia física y el espíritu o emanación divina, que es lo que somos en esencia… AMOR. El proceso es lento. Luego de implantarse el cigoto en las dos semanas siguientes se multiplicará mil veces formando un disco plano, recién a las tres semanas se denominará embrión, a los 25 días se desarrolla un tubo que será el corazón, y a las ocho semanas ya está listo y se considera el inicio del periodo fetal propiamente, todo este periodo de preparación dura aproximadamente 100 días. Todo este proceso va acompañado de la emanación de la energía espiritual del ser que ha llegado a esta cita.

Desde la hipnosis y la religión Sikh el anclaje del alma es un proceso. Desde la tradición Sikh se dice que a los 120 días el alma del bebé se aloja en el feto, en todo ese tiempo la madre medita conectándose con el alma del nuevo ser. A los 120 días la comunidad se reúne y se hace una celebración por el alma del bebé, ahí los padres anuncian a la familia y amigos la buena nueva.

Según experiencias de médicos dedicados a la hipnosis, dicen que antes de esto, el alma se encuentra entrando y saliendo del cuerpo físico, sin embargo, la esencia de ese nuevo ser, se encuentra cubriendo cada célula desde el minuto de la concepción donde óvulo y espermatozoide se encuentran. A medida de que se van segmentando las células y continúa el proceso biológico, el alma se va enraizando, lentamente a medida que la energía espiritual va rodeando cada célula, así se va produciendo el proceso de la “ENCARNACIÓN” o anclaje del alma en el cuerpo físico. Así como la energía espiritual necesita cada célula para anclarse en este mundo terrenal, cada célula necesita la energía vital del alma para poder desarrollarse, lo uno sin lo otro simplemente no es viable . Lleva mucha experiencia (de un alma) anclarse en un cuerpo físico. No entra solamente.

Si en este proceso el alma logra despegarse del anclaje celular, el embrión no podrá desarrollarse. Esto explica muchos de los abortos espontáneos sin causas aparentes. No es solo un proceso químico y biológico. Es también un proceso energético y de conciencia. En este periodo el nuevo ser es altamente vulnerable a los sentimientos y emanaciones de su entorno y especialmente de su madre.
Este es el proceso al que llamamos “ENCARNACIÓN”.

Las almas encarnan (para quienes creemos en la re-encarnación) varias veces. Hay almas que tienen más experiencia en encarnar y hay almas más nuevas en esto, por lo que podría ser para ellas un poco más complejo el anclaje de luz en lo que será, el cuerpo físico. Especialmente los que llamamos “NIÑOS DE LA NUEVA ERA” con energías más altas, más sutiles como los niños índigo, cristal, arcoíris y diamantes. Una dificultad en este proceso puede alterar la biología, así como la biología puede alterar el proceso de anclaje espiritual en un cuerpo físico. Muchos de estos niños necesitan ayuda para terminar de encarnar, incluso después de haber nacido. Muchos de los niños diagnosticados con déficit atencional, autismo, síndrome de down, etc. son nada más que síntomas de problemas (o decisiones) en la encarnación al organismo o vehículo físico. Es muy común que estos niños elijan familias y padres que son muy apegados a la tierra, con mucha experiencia de alma y espíritu o que ya han encarnado muchas veces.

Es por esto que han nacido diferentes medicinas holísticas, como la medicina antroposófica, biológica y natural. Que mira a este nuevo ser con una mentalidad un poco más abierta, como un conjunto de experiencias y no solo como una masa de células y de órganos delicada y milimétricamente coordinadas para funcionar. En la medida que nos abrimos a estas vibraciones y conceptos nuevos, la medicina y el pensamiento va acompañando estas nuevas ideas y evolución natural del ser humano. En otras palabras, la necesidad ha creado el órgano.
Todo esto nos hace pensar en temas éticos tales como la fertilización in vitro, la donación de óvulos y espermatozoides y el vientre de alquiler. (hablaremos de estos temas más adelante).

Por Náyade Quiñones Li. (Mamá en entrenamiento, Enfermera de la Universidad de Chile, Maestra de  Reiki, Constelaciones Familiares Sistémicas, Maestra de Registros Akáshicos, Canalizadora, Bruja urbana.)

 

Acerca del autor

Mujer, Bruja Urbana, enfermera del alma, mamá en entrenamiento. Enfermera de la Universidad de Chile, Consteladora Familiar Sistémica, Maestra de Reiki (Gran Maestría), Maestra de Lectura de Registros Akáshicos, canalizadora, Terapias Complementarias Integradas.

1 comentario

  1. Hola Náyade!! Y cuál es tu opinión en el caso de mujeres que no logran embarazarse, sin razón física aparente, cómo podemos ayudar al alma de nuestro hij@ a encarnarse? Saludos!!

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