Preparándonos para el jardín infantil

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Pocas cosas generan más temor en la crianza que el momento en que nuestros pequeños entran al jardín infantil o sala cuna, cuesta soltar, cuesta confiar, nuestro corazón se divide para siempre y la culpa se vuelve nuestra inseparable amiga.

En esta dura etapa lo pimero que debes saber es que durante este tiempo madre/padre e hijo estarán más sensibles y puede que al volver a casa el niño/a esté más regalón de lo normal o existan conductas extrañas como comportamientos regresivos, retrocesos en control de esfínter, problemas al dormir, agresividad (golpes, gritos, pataletas) y mayor dependencia (más mamones).

Aquí la clave es validar las emociones de todos y permitir expresarlas libremente, saber que estamos ante una crisis vital y que como adultos debemos más que nunca regular sus emociones, poniéndole nombre a los sentimientos, sin castigos ni reproches.

 

Apego seguro y jardín infantil 

Cuando hablamos de adaptación es muy importante también entender que este proceso es difícil tanto para el niño omo para los padres. En ese sentido la psicóloga especialista en apego María José Gasc, recomienda siempre que cuando los papás busquen un jardín infantil puedan pedir flexibilidad, dar a entender que los procesos tienen que vivirlos ambos, que a las mamás también nos cuesta separarnos de los niños, sobre todo cuando son más chiquititos y más aún cuando es el primer hijo/a el que está entrando al jardín.

Según la psicóloga infantil siempre va a ser difícil, es poco frecuente que un niño al comienzo se quede tranquilo, generalmente los niños lloran o piden irse con mamá/papá ya que este nuevo espacio (Jardín Infantil) por muy atractivo que parezca, es un lugar desconocido que para el niño o bebé puede resultar amenazante sobre todo si su figura principal de cuidado no está presente.

Las madres también deben preparase: aprende a validar tus emociones

Para la psicóloga Pamela Labatut para que el proceso sea más fácil es vital que la madre se prepare antes de la entrada de su hijo al jardín, ya que una madre tranquila generará un proceso más tranquilo, el autoanalisis previo es de suma importancia, reflexionar por ejemplo sobre cómo se toma ella este proceso de separación, que recuerdos le trae, que emociones le provoca y a su vez conversarlo con la pareja o familia y permitir que el miedo a la separación sea validado por ella misma. “De esta forma no sólo estamos enfrentando nuestros miedos y mirando lo que nos pasa, lo que nos genera mayor consciencia y por ende mayor autorregulación posterior, sino que además es una herramienta que podremos enseñarle a nuestros hijos con el ejemplo” remarca.

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Acompañamiento respetuoso al niño

Una vez la madre se ha hecho consciente de lo que le ocurre y provoca y ha buscado la forma de sostener y expresar esta emoción, podemos contener mejor al niño que ingresa a este mundo nuevo. ¿Cómo hacerlo? Aquí te dejamos algunos tips

  1. Jardín un mundo entretenido”: sí es vital que toda la familia en especial su principal figura de apego le demuestren en palabras y conductas que el jardín es un lugar entretenido, donde lo pasará bien y estará cuidado y contenido, podemos decir por ejemplo; “Santi vamos a ir al jardín, ¿recuerdas ese lugar lleno de niños y juguetes? ¡que rico!, ahí van a estar unas tías muy amorosas que te van a cuidar y mudar o te llevaran al baño, te darán la colación hasta que yo vuelva a buscarte, después tú me cuentas tu día y yo el mío”.

 

  1. Respetar los ritmos del niño: Siempre es fundamental leer a tu hijo, algunos a los pocos días ya juegan felices, otros se demoran más, trata de no forzarlos, si tu hijo llora debes procurar estar SIEMPRE ahí para él, pues el vínculo de apego se crea y fortalece (ó debilita) en las situaciones de estrés, por lo tanto una regulación oportuna, afectiva y contingente es vital.
    Si vas a entrar a trabajar y no puedes quedarte mucho tiempo, habla con tu empleador y trata de tomarte un permiso tú o tu pareja para vivir estos días con calma junto a tu hijo/a, de lo contrario inicia el proceso dos semanas antes de volver a trabajar, así podrás estar totalmente disponible en caso de que tu hijo/a lo necesite.

 

  1. Despídete SIEMPRE: pero de verdad siempre, nunca te vayas a escondidas, es cierto que muchos padres o madres se van rápido porque aprovechan que su hijo está distraído así ellos no notan su ausencia y pueden evitar el llanto, pero no esto no es sano, es mejor que el niño llore porque su mamá se va a ir “mi amor ahora yo me tengo que ir a trabajar, pero vuelvo a buscarte te lo prometo, acá vas a estar bien, te amo”, a que de pronto vea que mamá ya no está y no sepa que pasó pues este niño después puede sentir una sensación de abandono, no va a saber dónde está la mamá, por qué se fue, dónde se fue, si está en el patio del jardín o en otra sala, a qué hora va a volver, si lo dejaron ahí para siempre, etc. “Esto es crucial al principio porque imagínate que un niño ha ido al jardín 4 veces en el período de adaptación, el primer día fue con la mamá, el segundo día la mamá salió un ratito, el tercer día volvieron a ir juntos y mamá salió un ratito mas prolongado de la sala y el cuarto día de repente la mamá desaparece y no la ve más. Ese niño no tiene cómo en su cabecita entender que la mamá se fue si ella no se lo ha dicho. Esta experiencia es nueva y el niño/a debe saber todo lo que irá pasando, de esta manera podrá anticipar lo que viene lo que traerá beneficiosos frutos para el vínculo de Apego” señala la Ps. María José Gasc.

 

  1. Alianza con las tías: deben ser tus mejores amigas, cuéntales todo, cada detalle de lo que le gusta y lo que no a tu hijo, y coméntales todo aquello que creas importante, “mira esas galletitas no le gustaron, mejor dale una fruta que le gustan mucho… yo se la doy pelada y picada”. Entrega esta información con cariño y respeto, así tú estarás más tranquilas y ellas sabrán como acompañar y regular a tu hijo en tu ausencia, lo cual es un evidente beneficio para tu hijo/a.

 

  1. Objeto de transición: ahora que mamá se va y no estará todo el día con él/ella, es una buena estrategia que le dejes a tu hijo/a algo que sea muy cercano a ti o que quieras mucho, puede ser un collar, un peluche, una polera, algo que asocie a ti, así tú le dices sin importar su edad “mira mi amor, cuando me eches de menos puedes abrazar esto para sentirte cerquita de mi“.
    En el caso de los niños que usan chupete, tienen un peluche regalón o usan tutos, es bueno comentarlo a las educadoras para que lo tengan a mano y respeten la necesidad del niño/a ante momentos de estrés para usar estos objetos que le ayudan a autorregularse, pero siempre recalca la idea de que aunque use chupete o tuto es bueno que en momentos de estrés las educadoras lo acompañen y te avisen para así tu manejar la situación desde casa e ir tanteando cómo vive tu hijo/a el proceso de adaptación.

 

  1. Verbalizar sus emociones y las tuyas: los niños aunque no hablen, incluso si son bebés necesitan que pongas en palabras lo que sienten porque eso los calma, les da seguridad y comienzan a adquirir habilidades mentalizadoras. “Yo sé que te da pena separarte de mí, a mi también me cuesta dejarte, pero es sólo un ratito, tú lo puedes pasar bien con tus amigos y tías y después tendremos el resto del día para nosotros”.

“Uno de los lineamientos que promueven seguridad en el vínculo de Apego, es la capacidad Mentalizadora de las figuras de cuidado. Los padres, al atribuir estados afectivos y mentales a la conducta del niño, le muestran que empatizan con ellos así como también modelan la conducta para que ellos en el futuro puedan reconocer, dar significado y manejar sus propios estados afectivos y de los demás” resalta la Psicóloga del área Infantil María José Gasc.

 

Finalmente queremos proponerte el esquema de adaptación al jardín infantil de la metodología Montessori la cual si la conversas previamente con el jardín puedes tratar de llevar a cabo si crees que será más cómodo para ti y tu hijo, para saber más de este método de educación lee nuestro artículo.

Adaptación al Jardín Infantil Montessori

Día 1, 2 y 3: mamá asiste al jardín con su hijo (todo el tiempo, no lo deja solo nunca) y van un tiempo corto, a una actividad o dos que tenga el jardín (si tu hijo necesita más tiempo te quedas acá mas días)

Día 4:mamá va al baño y avisa a su hijo

Día 5: mamá va a otra sala por 10 minutos. A la vista del pequeño (avisa a su hijo

Día 6: mamá va al patio, 15 minutos a la vista del pequeñ

Día 7: mama sale a comprar algo para el pequeño..( no debe tomar más de 15 minutos)

Día 8: mamá sale por 30 minutos

Día 9: en adelante aumenta 30 minutos por día hasta completar la jornada

Ojo que mamá  SIEMPRE se despide, no sale escondida.

Si El Niño llora en alguno de estos días, se detiene el proceso y se mantiene el mismo día hasta que no llore.

 

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Equipo Periodístico

Mamadre.cl

 

 

 

 

 

 

 

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista. Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños. No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión. Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso. Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías. @jbruna jenny@mamadre.cl