Estimulación del lenguaje en el primer año de vida

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Por Pilar Fortunate

Profesora de Castellano, licenciada en Educación y Magíster© en Didáctica de la Lengua y la Literatura, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.  Docente del Instituto Hebreo Dr. Chaim Weizmann y emprendedora con su tienda de artículos para bebés “Ojitos de amor”.

pilarEl lenguaje es uno de los más importantes baluartes de la humanidad, lo que nos distingue de nuestros hermanos animales, base de las culturas del mundo y del desarrollo individual y colectivo. Todos, como seres humanos, nacemos con la capacidad de desarrollar esta habilidad, y lo haremos en forma de una lengua, aquella que habla nuestra comunidad.

Nada más al nacer, nos comunicamos. El llanto es nuestro primer lenguaje, luego vendrán los gestos y sonidos, para que alrededor del año de vida comencemos a nombrar el mundo que nos rodea y a nuestros afectos con palabras tan simples y mágicas como mamá, papá o papú. En cada una de estas etapas, es posible (y muy deseable) estimular a nuestros bebés en el desarrollo del lenguaje.

Los niños/as desarrollan el lenguaje a través de llantos, sonidos y gestos desde el nacimiento hasta el primer año de vida (etapa prelingüística). Según Ricardo Regidor, en su libro Las capacidades del niño. Guía de estimulación temprana de 0 a 8 años (Ediciones Palabra, 2005) es muy importante que el niño pueda establecer un diálogo que le dé sentido a lo que comunica.

Cada llanto, sonido y gesto significa algo específico, lo que el entorno familiar rápidamente capta. El convertir ese deseo de comunicación del bebé en un enunciado concreto, como “tienes hambre” o “necesitas mudarte” si llora, o “¿quieres que te pase el juguete?” si señala su cascabel favorito, es una manera de mostrarle al niño/a cuál es forma de expresarse. El mayor mecanismo de adquisición del lenguaje es la imitación, por lo que asociar conceptos dichos por otros a sus sonidos y gestos, lo llevará a entender el poder de la palabra.

También es muy estimulante que sus padres y familiares simplemente conversen con él,  como si fuera un adulto, con turnos marcados de habla, en los cuales el bebé note que hay un momento en el cual él debe hablar. Esta instancia genera la necesidad del bebé de expresarse, y siguiendo la dinámica generada por el adulto, permitirá el desarrollo de la interacción comunicativa con posterioridad.

Otra poderosa herramienta de estimulación temprana es la familiarización con la narración oral: leerles cuentos y cantarles tonadas y canciones infantiles dentro del quehacer cotidiano, ayuda a que el niño/a vaya incorporando la estructura narrativa, esencial para el desarrollo del lenguaje hablado. Además, el acompañamiento musical permite divertir al bebé, transformándolo en un juego. Nada mejor que disfrutar de la magia de la palabra.

Como madres, día a día se nos presentan muchas oportunidades para estimular el lenguaje de nuestro bebé: cantarle al mudarlo, conversar con él en sus momentos de vigilia, describirles el paisaje cuando lo llevamos de paseo, leerle un cuento antes de dormir o nombrarle los objetos cuando los toma, son formas simples de desarrollar en él la maravillosa habilidad de comunicarnos. Todo tendrá su recompensa el día en que tu hijo te mire a los ojos y diga: “mamá, te amo”.

 

 

 

 

 

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista.
Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños.
No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión.
Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso.
Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías.
@jbruna
jenny@mamadre.cl

1 comentario

  1. Me encanto el artículo Pilar, para mi que aún estoy en casa es maravilloso poder estimular a mi guagua en el quehacer cotidiano, muchas gracias, lo compartiré.

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