Empoderando a la pareja antes del parto

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Por Grasiele Pasinato

Doula

www.nacersonriendo.com

Definimos por educación prenatal, la búsqueda de información honesta basada en evidencia científica, que podrá apoyar a la pareja en conocer las distintas opciones existentes en el embarazo, parto y postparto, generando el empoderamiento y un protagonismo real en el nacimiento de sus hijos.
Siempre que hablo de ese tema, me gusta poner un ejemplo bien exagerado, pero que guardando las proporciones refleja muy bien la realidad.

Digamos que trabajaste harto y ahorraste dinero suficiente para la compra de tu primera propiedad. Estas ansioso(a) por encontrar el inmueble de tus sueños, esta quizás sea la inversión mas grande que hayas hecho durante tu vida. Luego buscas un corredor de propiedades y le dices: “Tu eres el experto en el tema, has hecho eso toda tu vida, no voy a buscar mas información, haré todo lo que tu me digas, así que dispongo de $XX, ¿Tu podrías por favor, elegir el barrio, la disposición de los cuartos, la cantidad de piezas, el tamaño del jardín y etc…” Bastante loco y muy poco probable, no?

Con las decisiones importantes de la vida, tales como la compra de una casa, un auto, o hasta mismo bienes de consumo, normalmente lo que más hacemos, es buscar harta información, conversar con distintas personas que buscan lo mismo, realizar una evaluación del mercado, evaluar distintos proveedores, entender los riesgos asociados, cuestionar distintas posibilidades y mucho más. Si esto lo hacemos a diario, con el nacimiento de nuestros hijos, ¿por qué debería ser distinto?

El nacimiento de un hijo, sea el primero o no, es algo que quedará marcado en la memoria por siempre. Es un evento muy importante en la vida de una mujer y por eso toda la preparación y cuidado son necesarios. No se trata de una experiencia solamente física, hay que acordarse de que no nace solamente un bebe, nace también una madre, un padre, una familia.

Es cierto que nuestra cultura tiene mucha influencia con la forma con la cual estamos vivenciando en general la gestación y nacimiento. En las ultimas décadas la amplia utilización de medicación rutinaria y la patologización de embarazos de bajo riesgo, ha provocado que el protagonismo se centre mucho más en la figura del doctor/matrona de que en la propia mujer/bebe. Además el factor miedo es algo bastante explorado, por ejemplo en los medios televisivos casi todas las escenas de parto, son seguidas de mucho sufrimiento, dolor, llanto, gritos, emergencias, cuando en verdad no tiene que ser así.

Es como que con el tiempo la sociedad empezó a “olvidar” de nuestra capacidad innata para parir, mirando el embarazo mucho más como una patología, de que como un evento fisiológico natural, para el cual nuestro cuerpo está debidamente diseñado y capacitado para realizar.

La idea acá, no es la de desautorizar o dudar de la palabra de los doctores expertos en el embarazo. Obviamente los avances en la medicina permiten una atención más completa, posibilitando un mejor control de situaciones importantes que pueden ser diagnosticadas en las visitas de control prenatal y durante el trabajo de parto.
Lo que se plantea a través de la educación prenatal es la participación activa a través del conocimiento de cada una de las etapas, donde se utiliza la sabiduría entregada por nuestros doctores como apoyo, para un trabajo en conjunto, donde la pareja y el doctor/matrona trabajarán en sinergia para la toma de decisiones. Siendo esas recomendaciones de la propia OMS (Organización Mundial de la Salud)
Cuando una mujer conoce las potencialidades de su cuerpo, entendiendo la fisiología del parto y se conecta con ella misma, empieza a ocurrir el verdadero empoderamiento.

Una mujer empoderada es capaz de tomar decisiones, cuando no existe información, las decisiones las toma el sistema.

Al buscar información empiezas a conocer distintas variables y comienzas a moldear tu propia experiencia. Una preparación integral para el parto, no es solamente atender a las consultas prenatales y realizar un par de exámenes. La lectura de buenos libros, talleres de preparación para el parto, participación en grupos virtuales, la preparación emocional, la preparación mental, la preparación física, etc. son herramientas valiosísimas.

Una preparación holística para el nacimiento, es aquella donde cada mujer dentro de su universo personal, va moldeando junto a su equipo de salud, las intenciones de su plan de parto/postparto, estando abierta a distintos resultados, ya que predecir y programar a un 100% lo que se “desea”, puede resultar en algo frustrante.
El objetivo no es controlar todo, pero si, sentir-se participe, escuchada, involucrada y sobre todo respetada. Cuándo esas variables están presentes existe una probabilidad mucho mas grande en atingir el equilibrio mental, psíquico y físico para experimentar el embarazo y parto de una manera mucho más harmónica, plena y consciente.

Acerca del autor

Kinesiólogo. Máster en técnicas osteopáticas estructurales. 5to. año de Osteopatía en Escuela de Osteopatía de Madrid (EOM). Diplomado en Auriculoterapia China. Nivel I Terapia Craneosacral (Upledger Institute International) Kinesiólogía Holística Aplicada.

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