¿El remedio peor que la enfermedad? Las botellas “libres de BPA” podrían ser igual de poco saludables

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Las personas están más conscientes y exigen productos saludables, más información y mejores procesos de producción. ¿Pero qué pasa cuando un rótulo que dice “saludable” o “seguro” no está entregando la información correcta?

Ya en abril de este año, la revista Time causó revuelo al preguntarse en una de sus publicaciones: ¿Por qué “BPA Free” (o Libre de BPA) podría no significar nada? Fueron años en que distintos grupos levantaron la voz para que la industria de los plásticos (y su principal aliado, la de los alimentos) dejara de utilizar el químico BPA o Bisfenol – A en sus productos. La presión surtió efecto y el mercado comenzó a exhibir su nueva estrella, los envases “libres de BPA”. Sin embargo, ahora los consumidores y los expertos están alzando mensajes de alerta.

Esto, porque el químico utilizado en botellas libre de BPA puede ser tan poco saludable como el mismo BPA. Existen varios estudios publicados sobre el tema y basta buscar BPA FREE en internet para llegar rápidamente a ellos.

Lo primero: ¿Por qué no el BPA?

Ya sabemos que es mejor evitar el químico cuando se trata de envases de bebidas, mamaderas, alimentos enlatados y papel térmico.

Las razones: este producto se ha relacionado con el desarrollo de trastornos de salud como:

  • – Obesidad.
  • – Diabetes
  • – Déficit atencional.
  • – Asma – Problemas reproductivos.
  • – Impotencia sexual.
  • – Problemas cardíacos.
  • – Disfunción hormonal.
  • – Pérdida de funciones cognitivas.
  • – Deterioro de células reproductivas femeninas.
  • – Baja la efectividad de la quimioterapia en pacientes de cáncer.

Entonces… ¿Por qué ahora rechazan la alternativa “BPA FREE”?

Cuando una serie de nuevos irrumpieron en el mercado hace un par de años con la gran característica “libre de BPA” muchos pensaron que el problema estaba resuelto. Sin embargo, un estudio de los científicos de la Universidad de Calgary descubrió que el supuesto remedio -una sustancia química similar a BPA llamado bisfenol-S- puede ser igual de malo para la salud.

Los investigadores, entre ellos la doctora Deborah Kurrasch escribió que la única forma de asegurar la salud de los consumidores es que la sociedad ejerza la presión necesaria para eliminar todos los bisfenoles de nuestros bienes de consumo.

Los rastros de BPA y BPS se encontraron en el 90 por ciento de las muestras de orina tomadas de un grupo que representa la población estadounidense. Esto podría explicarse si se considera el informe que en 2009 el CDC (Centro de Control de Enfermedades de EE.UU.) presentó y que ilustra el uso generalizado de bisfenoles en productos de uso diario: contenedores plásticos, botellas de agua, productos de higiene personal, etc.

Esta preocupación llevó a varios estados de EE.UU. a imponer prohibiciones del uso de bisfenoles en las mamaderas de las guaguas. Además, muchas empresas retiraron voluntariamente el producto químico de sus productos. Algunos sustituyeron el BPA con una alternativa desconocida que más tarde se reveló ser bisfenol-S.

Muchos consumidores se sintieron seguros al leer una etiqueta que dice “libre de BPA”. Sin embargo, la doctora Kurrasch comentó que “todo el mundo pensó que era una gran victoria, pero no lo es. Tal vez ellos no pensaron que tenían que estudiar estos temas más a fondo”.

Otro estudio publicado por la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. descubrió que la exposición a BPS (la alternativa “segura”) afectó el desarrollo neurológico prenatal en el pez cebra (que comparte el 80% de los genes de los humanos) tanto como lo hace el BPA. La investigación sugiere que las mujeres embarazadas deben ser especialmente conscientes de su exposición al BPA y BPS durante toda la gestación.

Puntos de vista opuestos

No todos coinciden en los peligros de los bisfenoles. Un blog publicado en el The Washington Post rebatió algunos de los análisis que cuestionan el uso de estos productos en artículos cotidianos. “A pesar de que los autores atribuyen gran importancia a sus resultados, no sería científicamente adecuado usar al pez cebra para sacar conclusiones acerca de la salud humana, basados en este experimento limitado”, dijo Steven G. Hentges consejero de grupo de BPA.

La Dra. Kurrasch dice que a pesar de la gran cobertura mediática sobre el BPA y sus efectos, el público en general tiene gran interés de saber si sus productos son seguros o no, y se deben hacer más trabajos e investigaciones para saber las repercusiones de largo plazo para los seres humanos después de la exposición a los bisfenoles. 90% de los estaodounidenses tendría rastros de bisfenoles en su organismo

A pesar de que hay una opinión creciente entre algunos científicos de que el producto químico puede ser perjudicial para los seres humanos, la FDA (Administración de Medicamentos y Alimentos de EE.UU.) reiteró a fines de 2014 su posición a finales acerca de que el BPA es seguro de usar en latas y envases de bebidas. La agencia también rechazó una prohibición completa de usar BPA en envases de alimentos en 2012 y señaló que no hay evidencia científica convincente para justificar nuevas restricciones para este aditivo plástico de uso común en el envasado de alimentos de todo tipo (incluyendo latas). Esta solicitud había sido realizada por varios grupos ciudadanos de defensa de la salud.

Y por mientras que deciden qué es lo seguro/peligroso… ¿Qué hacemos?

Informarnos: Tener conciencia que porque una etiqueta prometa que su producto está “libre de BPA” no quiere decir que no contenga otros químicos peligrosos.

– Evitar manipular demasiado los recipientes de la comida: En muchas industrias los envases se imprimen con un papel que se llama “térmico”. Éste contiene altas concentraciones de BPS o BPF (antes era BPA). Por lo mismo, podría ser incluso más peligroso que utilizar plásticos o latas que contengan BPA, porque es más fácil la transferencia de elementos hasta la piel.

– Irse a la segura y beber y comer desde contenedores de vidrio: Cada vez más productos se ofrecen en este material que, además, ayuda a no seguir destruyendo el medio ambiente. – No calentar la comida en envases plásticos en el microondas: El calor intenso puede separar las partículas de BPA desde los contenedores y terminar en el sistema digestivo de los usuarios.

Fuente: Emol.com – http://www.emol.com/noticias/Tendencias/2015/12/02/762061/El-remedio-peor-que-la-enfermedad-Las-botellas-libres-de-BPA-podrian-ser-igual-de-poco-saludables.html

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