Perder a un hijo/a en el vientre: El duelo de una primavera que no floreció

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1024px-Anna-Kosali-11-5Cuando recibimos la noticia que estamos gestando vivimos un cambio profundo que nos lleva a concentrarnos en la expansión de ese vientre y en la imagen mental que dará forma a ese hijo/a. Cada familia recorrerá este proceso vinculándose a su ritmo, pero sin importar cuando sintamos este lazo, la maternidad y paternidad es un viaje de ida, ya hemos nacido como padres.

Hay ocasiones que en medio de este camino algo ocurre y esa pequeña vida deja de latir, muchas veces sin que nuestro cuerpo alcance a mostrar señales de advertencia vemos como la primavera abandona el vientre dejándonos en el medio del ser padres, cargados de sueños y sin un bebé en brazos.

Cuando un ser se apaga en nuestro vientre experimentamos un duelo sin precedentes, pues la pérdida es invisible a los ojos de la sociedad. Los padres sabemos que había una vida, que era nuestro bebé, sentíamos como nuestro cuerpo iba dándole espacio, como nuestra mente se ocupaba de su existencia y cuantas horas lo imaginamos, pero desde el mundo de lo exterior nada de esto se considera real, por el contrario, es casi un delirio.

Esto hace que el duelo gestacional sea vivido en un silencio sepulcral casi culposo por los padres, quienes desde luego se encuentran en la disyuntiva si sentirse o no padres, si nombrar al bebé que ha muerto, si habrá sido por su causa que el embarazo se interrumpió, si podrán tener más hijos/as, si les cuentan al mundo su dolor o lo anestesian buscando algún día caer en amnesia.

En esto la ciencia ha sido bastante útil al deshumanizar a ese bebé racionalizando como si se tratara solo de un par de células que no llegaron a ser vida, casi como si fuera un proyecto inviable de nuestro cuerpo que ante un error de producción se aborta y desecha. Pero por mucho que esta morfina intelectual apacigüe para algunos la tormenta existencial tras una pérdida, lo cierto es que no ayuda a vivir conscientemente el duelo y mucho menos a procesar el vendaval de dudas y miedos que desde ese momento acechan a los padres.

Cuando una vida se anida en nuestro vientre nuestro cuerpo es consciente de ello y comienza a trabajar desde lo sutil y lo físico para dar espacio a ese ser, para nutrirlo y cobijarlo. Sin importar las semanas que lleve ahí dentro una parte de nosotros ya se ha dado por entendido, comenzando a dar señales para que la noticia llegue a todos nuestros rincones.

En el momento en que la vida se detiene no termina todo lo que ya habíamos comenzado, pues independiente del tiempo en que hemos abrigado a ese bebé, nuestro cuerpo ya es otro y nuestra mente se ha transformado. No podemos pretender que tras una perdida borremos todo de golpe como si apagáramos el computador, nuestra esencia es diferente.

Desde lo físico el cuerpo demora en procesar la pérdida, pues la comunicación interna no siempre es tan fluida y puede que tarde un buen tiempo en volver a su centro, lo que es mucho más radical cuando el embarazo es avanzado. Así podemos seguir reteniendo líquido, con las mamas hinchadas y sensibles, o incluso con una barriga abultada estando conscientes de que ya no hay nadie allí.

Desde lo emocional y espiritual debemos ser conscientes que bastó esa pequeña chispa de vida para transformar la nuestra para siempre, nada se borra, todo es parte del camino de aprendizaje y crecimiento. Por lo mismo es que desde que recibimos la noticia del embarazo que somos padres, sin importar lo que pase luego, porque ese hijo/a existió tanto en lo físico como en nuestra mente y por lo mismo es que el duelo debe vivirse.

Independiente de la forma en que podamos y decidamos vivir el duelo, no podemos perder de vista que sanar no es olvidar, pues aquello que tapamos con tierra puede volver a aparecer, por ejemplo en una nueva gestación. El dolor y el miedo siempre buscan la manera para colarse por nuestras rendijas acechándonos como sombras en cada oportunidad que se les presenta.

Sanar es haber atravesado el duelo, sin evadirlo, adentrándonos en el dolor para reconocer y dar sentido a nuestra realidad sin desconocer las cicatrices. Es llorar, meditar, dar espacio real a lo que necesitamos y con el mensaje que nos regala la vida tras cada pesar. Es naufragar libre de culpas para encontrarnos con nosotros mismos y procesar el dolor, transmutando en crecimiento y sabiduría.

Durante ese camino de sanación es importante saber que tras una pérdida es normal que esa cicatriz se vea resentida tras enfrentarnos a otras embarazadas, estar con otros bebés e incluso sentir rechazo a la sola idea de volver a concebir. Hay que darse los tiempos sin etiquetarse culpas, pues es algo natural. Por ello es que la recomendación de embarazarse lo antes posible para sanar el dolor de la perdida resulta la mayoría de las veces contraproducente, llevando a depresión gestacional o posparto, e incluso a nuevas pérdidas.

MONUMENTO AL NIÑO NO NACIDO ESLOVAQUIA.jpgAdemás de ello, los padres se enfrentan a un dolor que se vive en silencio, del cual no se habla ni se profundiza, el que se intenta anestesiar desde la razón deshumanizando a la criatura que hasta hace poco todos llamaban persona. Hijo/a al que muchas veces no se alcanza ni a ver puesto que normalmente no se entregan los restos de nonatos de corta edad gestacional, que además no tienen derecho a ser inscritos en el libro de familia, duelo sin permiso ni licencia, que se mantiene prisionero porque para la sociedad nunca existió.

Sin duda un proceso tan lleno de matices no tiene recetas, el camino del duelo es personal y cada padre decidirá cómo desea vivirlo. Pero en la sanación hay puntos que ayudan a dar sentido a la experiencia, mirar lo que ha ocurrido sin culpas para disipar el miedo, dejar caer las lagrimas, reconocer la pérdida, buscar redes de apoyo y contención, recurrir a una doula o terapeuta que tenga un aproximamiento a este tema, en definitiva es comenzar a habitar ese jardín deshijado.

 

María Lucía Lecaros Easton

Directora ONG Criamor, Instinto de Familia

Doula Especializada en Crianza y Puerperio

Postítulo en Género y Desarrollo

Terapeuta Holística

 

 

 

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista. Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños. No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión. Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso. Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías. @jbruna jenny@mamadre.cl

23 comentarios

  1. Hola, me llamo Myriam y soy madre de 4 hijos, el primero aún vive y los otros tres emprendieron su vuelo muy pronto. Tres años después de mis pérdidas, ahora empiezo a reconocer y ser consciente de lo que ocurrió. Me adentré en el dolor, pero muy breve pues mi entorno no le daba importancia y enseguida retomé mi trabajo como en una especie de nube robótica donde no ha pasado nada y no era para tanto. Me costaba hablar de mis hijos estrella en público y ahora que he decidido reorientar mi vida hacia un acompañamiento en nacimiento y muerte, empiezo a reconocer públicamente que también tuve 3 hijos más. Es duro y confirmo que la amnesia no cura tu duelo, más bien te persigue y busca esa brecha oportuna para poder filtrarse en tu vida a la más mínima oportunidad. Agradezco haber leído este artículo. Tiene una profundidad y una belleza inmensa. Me reconozco en todo lo que se relata. Muchísimas gracias. xx

  2. Querida Myriam primero que todo gracias a ti por compartir tu historia, como dices el camino habitual que enfrentamos las madres tras una pérdida es un abandono social, un silencio profundo donde no hay comprensión ni apoyo. Es asi como la vía más transitada es la del cubrir el dolor con funcionamiento robotico, lo menos consciente posible, esperando algún día acallar el llanto.
    Te felicito por el camino de sanación y e emprendes, elegir hablar y acompañar a otras madres en el duelo es hermoso.
    Gracias por tus palabras, un abrazo

    Lucía

  3. Muchísimas gracias por tomarse el tiempo de crear sitios como éste, hace año y medio recibí la noticia de que estaba embarazada la verdad yo estaba muy asustada porqué un bebé no estaba en mis planes, mas debo aceptar que poco a poco me caía el veinte de que sería mamá que tendría en mis manos a un ser que sin conocerlo lo amaba mas que a mi propia vida, la ilusión crecía al ver como mi bebé se movía y crecía juntó con mi panza, un dia cumpliéndome uno de mis antojos empezó un dolor en el vientre tome un taxi y fui de urgencia a un hospital, mientras iba en camino mi mamá me tomó de la mano diciéndome que todo estaría bien mas sin embargo mi instinto maternal me indicaba todo lo contrario lo único en que pensaba era dios no me quites lo mejor que me has mandado, al llegar al hospital el dr. me indica que presentaba aborto inevitable senti que el alma se me quemaba por dentro, después de unas horas tuve un parto normal se reventó mi fuente tuve contracciones y llego el momento donde tenia que pujar, pero no tenia por que si a el le faltaban unos meses mas dentro no era su momento, después de unos cuantos segundos la enfermera me pone a mi niño en los brazos solo apretó mi dedito y se fue, se fue mi ilusión de vivir, después de año y medio comenzaba de nuevo a ver las cosas de bebé sin que me matara el dolor, cuando de pronto la doctora me da la noticia de que estoy embarazada nuevamente volvi a sonreír como antes no lo hacia, era lógico que tambien lo empecé a amar como a su hermanito cada uno con un lugar especial en mi corazón al siguiente día me levanto al baño como un día cualquiera y al ver mi pantaleta vi de nuevo lo mismo mi bebé ya formadito muerto y ya sin nada que hacer debo admitir que solo se escucho un grito tan profundo y las lagrimas rodaron, ahora mi esposo y yo le tenemos pavor a los embarazos pues el perder ya a dos bebés es algo irreparable y difícil de superar

  4. Cristian Araya el

    Acabamos de recibir la noticia de nuestro pollito como le desia yo que teniendo 7 semanas de embarazo el pollito no se formo comprenderan que mi mujer y yo estabamos ilusionados con pollito ahora estamos devastados solo queda esperar que mi mujer expulse lo qur queda del huevito ya no aguanto mas la pena de perder a nuestro pollito solo se que estamos jubtos en esta perdida y esperando que para la proxima no suceda lo mismo rogando que tengamos otro pollito en camino para amarlo mx

  5. Cristián como madres de Mamadre te enviamos un fuerte abrazo, gracias por compartir tu experiencia, ese pollito los estará cuidando y de seguro les enviará pronto otro pollito que llenará de risas y amor sus días. Mucha luz y fuerza para ambos

  6. Hola
    Soy Natalia.
    Este Noviembre serán 5 años desde mi único embarazo y pérdida.
    El dolor sigue y se ha acentuado este año, al llegar mi (meno)plenopausia

    Gracias por el artículo

  7. Que hermoso el articulo y cierto hace 8 años murio mi pequeño estuvo 9 meses en mi guatita y horas antes de dar a luz murio asfixiado porke se le hizo un nudito en el cordón, por normas del hospital tuve ke tenerlo de igual forma por parto normal fue terrible para mi y marido recibir ese cuerpito ya sin vida, de verdad uno no sabe como afrontar la situacion porke uno se siente extraña nadie conocido habia pasado por algo similar asi ke no sabiamos como afrontar esta situacion porke al fin y al cabo el apego con mi bebe estaba ahi ya creado mis pechos llenos de leche y no habia a kien darsela, la ropa, su cunita todo estaba listo, salir del hospital pensando ke llegarias al hogar con una alegria y bendicion para todos, y en vez de eso salir con un cajon es triste y cruel, por mucho tiempo con mi marido callamos el tema pero nos dimos cuenta ke era un error, por ke nosotros si fuimos padres y lo somos, independiente de lo ke haya pasado en el camino fuimos y seremos padres de un bello niñito, el hablar el tema nos fue sanando de a pokito ese dolor, a lo mejor la pena, tristeza no se va nunka porke vivir un episodio asi es antinatura, pero te acostumbras a llevar ese dolor, nos costo mucho vivir ese duelo y cerrar ese episodio, sin embargo lo logramos, nos demoramos 6 años y algo donde crecimos como personas y hace 1 añito llego nuestra princesa una bella niñita a llenarnos de luz y comprender ke la vida tiene sus matices, creo ke ese doloroso duelo nos ha hecho ser mejores padres y a estar mas preparados y sin embargo a nuestra pequeña siempre le hablamos ke ella tiene un hermano mayor y siempre lo sabrá porke ese pequeño bebe si existio y vive en cada uno de nuestros corazones

  8. Excelente artículo, se los agradezco muchísimo, durante 6 años estuvimos intentando tener hijos. Incluso con asistencia médica incluida Fiv.
    En todo ese proceso quedamos embarazados 2 veces, mi cuerpo cambió casi automáticamente, pero lamentablemente ninguno de esos hermosos bebés , logro conocernos, aún tenemos muchísima pena, no es posible explicarlo, y como bien dicen en el artículo, nadie que no lo haya vivido, logra entenderlo.
    Se que siempre estarán en nuestra vida, incluso nuestro último bebe que se alojó en el receptáculo de la trompa, aún no es absorbido por mi cuerpo. Es lo que el médico dice, como si estuviera disolviendo algo.Todos los días ruego a Dios que permita que mi cuerpo lo absorba, para no tener que sufrir una operación y que lo saquen … Sonara tonto, pero es que así siempre estará con nosotros, de una forma muy distinta …lo sabemos … Pero será parte de mi.

    Gracias a quienes comentaron el artículo, me ayudaron a escribirlo, algo que ha sido terapéutico.

    Aunque los médicos digan que no alanzaron a tener vida, las 10 y 6 semanas de embarazo. Cambiaron nuestra existencia para siempre.

    Por mi edad ya no puedo seguir intentandolo, por lo que veremos la posibilidad de ser padres de hermosos hijos, que si bien no los concebiremos nosotros,
    Son almas hermosas a las que les daremos todo nuestro amor.

  9. Querida Delia,

    Primero que todo te abrazo al alma y agradezco el que nos cuentes tu historia, es tremendo perder un hijo. Entiendo el miedo, es parte del duelo, porque el dolor de perder lo amado deja una huella sin precedentes.
    Es importante aprender a caminar con esta cojera en el corazón sin negarla ni ocultarla, sanarse en lo posible porque nada borrará ese dolor pero si puede transmutarse en algo más positivo que te ayude a vivir. Como consejo te puedo decir que busques ayuda, terapias, converses, los dos con tu marido, porque nadie sabe qué les puede deparar el destino y si llegará un arcoiris. Abrazos eternos

  10. Querida Gissela

    Gracias por contarnos tu historia, de verdad son una pareja muy fuerte, lo que han vivido es tremendo. Como dices son padres de un principe alado y su princesita arcoíris. Abrazos grandes

  11. Querida Ale.

    Eres admirable, gracias por abrirnos tu corazón, es cierto tus pequeños siempre estarán contigo y aunque hayan partido a tempranas semanas eran tus hijos y tu su madre, eso nadie lo puede quitar. Te felicito por darles la posibilidad de recibir pequeños arcoíris gestados en el corazón, pues los padres no son solo del vientre.
    Abrazos grandes

  12. Muchísimas gracias por el consejo he empezado a platicar con un grupo de personas que pasaron por situaciones similares, asistí a mi primer suelta de globos y sentí como si me hubiera conectado con mis dos angelitos es una sensación hermosa y siento una tranquilidad en el alma, comenzaré a ir a terapias y prepararme física y mentalmente para poder decidir el quererme embarazar, gracias por sus consejos y apoyo.

  13. Les cuento… Hace poco más de un año nos enteramos que estábamos embarazados, que por fin llegaría el anhelado hermanito para nuestro hijito de 4 años, estábamos inmensamente felices cuando fuimos a la primera ecografia vimos la cara del doctor un poco descolocada, yo le digo que pasa mi instinto de madre sabía que algo no andaba bien… Me contesta muy serio sí bebe o es muy pequeño o no tiene latidos pero esperáremos unas semanita quizás es muy chico por eso no se aprecia el corazón… Pasaron un par de semanas y para un año nuevo caí a la cama con muchos dolores, un dos de enero comencé a sangrar y llame a marido llegamos al hospital y mi bebe ya no estaba se había caído en el sangrado, empapada en sangre me hicieron un raspaje, me colocaron la epidural y yo con contracciones… Pase por un parto pero mi bebe no estaba en mis brazos…. Nose cuantas horas seguidas llore, creo que hasta que no lograba abrirlos del dolor, cuando la anestesia paso y mis piernas despertaron le ruego al doctor que firmé mi alta, sólo quería mi casa y llorar por mi bebe que no estaba… Llore en brazos de mi marido hasta que no pude más y así días y semanas…. Vivi mi duelo, luego de un año me entere que estábamos otra ves embarazados ahora me siento muy afortunada estoy embarazada de 5 meses mi bebe se mueve mucho, cosa que dicen que es una buena señal y los doctores dicen que está todo bien…pero ese vacío y el miedo a vivir otra pérdida a veces nublan me felicidad, entiendo a todas las madres y comprarto ese dolor y esa sensación de brazos vacíos… Mis cariños y fuerza para todas

  14. Gracias por tan maravilloso artículo y por los comentarios. El leerlo y leer sus experiencias me abren el corazón para expresar lo que sólo quiero callar. Han pasado casi dos años desde que nos enteramos que estábamos embarazados. Esa felicidad se duplicó cuando en el primer eco nos dijeron que esperábamos gemel@s. No lo podíamos creer!!! Lloramos de la emoción. El embarazo transcurrió normal y era bello sentir a mis bebés moverse. A las 21 semanas nos enteramos que eran niñas!!! Era indescriptible la emoción que sentíamos. Durante la consulta de rutina de las 28 semanas mi instinto de madre me decía que algo estaba mal. Pero el médico me hacía sentir que me preocupaba demasiado, inclusive me dijo que era paranoíca porque todo estaba bien con las bebés. Pero me impuse ante el desinterés de mi médico y le dije que me haga un eco porque quería ver que las bebes estaban bien. De mala gana y regañándome, accedió a realizar el eco. Mi instinto no se había equivocado. Una de mis nenitas estaba muerta y la otra tenía los latidos muy bajos. Sentí que me moría. Era una sensación tan contradictoria: sentía tanto dolor por mi bebe que había muerto pero me alegraba tanto saber que la otra aun estaba viva. Durante dos meses que mi hija estuvo en el hospital anestesié mi dolor y luché junto con ella.
    Cuando mi hija ya estuvo conmigo en la casa fue que el dolor y la angustia por la pérdida de mi gemelita regresaron y con una carga emocional muy grande. Tenía que ser fuerte para cuidar de esa bebe que era tan frágil (con apenas 3 lbs) y ser fuerte para mi esposo, que al igual que yo, callaba su dolor.
    Pasaron meses y dentro de mi la desesperacion crecían pues lo que mas me atormentaba era saber que mi hija sufrió en mi vientre y que yo no pude hacer nada para salvarla. Me decía a mí misma: “el vientre materno es el mejor lugar donde puede estar una persona y sin embargo para mi bebe no fue así”. El dolor me iba a matar. Tomé valor y le conversé a mi esposo lo que sentía. Nos apoyamos mutuamente y luchamos para salir adelante juntos y por nuestras hijas. No ha sido ni será fácil, aun siento el duelo en mi corazón y no sé si algún día podré superar esta etapa. Mi hija me da fuerzas pues cada vez que la miro sé que una parte de su hermanita vive en ella y es mi consuelo. Es muy difícil encontrar apoyo y les agradezco en el alma su publicación pues me ha permitido compartir mi experiencia.

  15. Hola, soy Natalia. Quiero contar mi historia xq m sentí identificada con ustedes. El 31 d octubre d 2011 nació mi primer hijo después d un embarazo perfecto. En el momento del parto m dan la noticia d una serie d alteraciones genéticas q él padece, no pude dejar d llorar, no e tendía lo q pasaba. Él estuvo 9 días en neo y pudimos volver a casa con él. Pasamos 18 hermosos días en casa hasta q empezó a desmejorar y tubo q ser internado. Falleció al mes y siete días después de su nacimiento. Cuanta oscuridad, dolor , vacío, preguntas sin respuesta, desaliento y culpa….culpa x seguir viva. El amor x él, el apoyo d mi marido y d toda mi familia ayudaron a seguir.sobre todo la llegada d mi hija en 2011. Llegó ella, mi amor. Trajo luz, fuerza, risas, vida! Pilar, apoyo incondicional! En 2014 perdí un embarazo d 25 semanas. Volvió a envolverme la oscuridad y el dolor, la desesperación y el enojo x lo injusto. Hoy puedo decir q estoy mejor, q soy madre d tres hijos a pesar q sólo una d ellos este con nosotros. Hoy intento amarlos a la distancia con la misma intensidad, i tengo verlos crecer en mi corazón. Y amo y disfruto cada minuto con mi hija x el milagro d su vida! X todo lo q vivimos y nos queda x hacer. Muchas gracias x este lugar

  16. hola…..perdi dos hijitos..mi primer embarazo q traia a Lola quien nacio prematura y a quien pedi de ver (la enfermera me decia..seguro q la queres ver???? obviooo es mi hija y me quiero despedir) y creo q eso fue muy sanador….y despues Benjamin..hable mucho….llore mucho….me permiti estar mal….tomarme mis tiempos de procesar como iba saliendo….eso me permitio reaarme con las fuerzas necesarias para enfrentrar dos embarazos mas…dificiles pero con Juanita ya de 11 años y Rámiro de 4. SE PUEDE!!!
    igual jamas olvido…..jamas niego…han sido parte mia y de mi vida!!!!!!

  17. Hola yo hace un mes perdí a mi bebe estrella que ahora ya se como llamarlo gracias a este artículo es mi segundo hijo tengo un niño de 10 años y después de tanto tiempo quede embarazada no estaba buscándolo porque me entregue a mi primer hijo del todo por un problema físico que todavía estamos sacándolo adelante total me embaraze de nuevo y fue lo más bonito que me pudo pasar todo iba muy bien a las 12 semanas me empece a sentir mal y el resultado fue qué mi bebe se fue no puedo explicar el dolor tan fuerte al ver que no habia más latidos el dolor que fue qué me lo tenían que sacar por medio de un legrado salir del hospital con los brazos vacíos es un dolor que no se lo deseo a nadie se que no fue mi culpa todo estaba creciendo bien solo el no qué mi Dios y mi Naturaleza mi cuerpo lo empezó a rechazar porque no era compatible conmigo qué Dios me quiere tanto y solo fue mala suerte a lo dicho de las demás personas. Me sentí mal porque no pregunte si ya se sabía que era para poder darle un nombre ahora que leí este reportaje que llegó a mi vista de manera mágica quiero nombrarlo de alguna manera que sea unisex y que signifique algo para mi porque es mi segundo hijo y siempre lo será se que se fue porque no quería sufrir más porque no quería que yo sufriera se que es uno de los angelitos de Dios qué vino a enseñarme algo y a sanarse el y me escogió a mi como canal pero duele y duele mucho pero se que cada día va a ser diferente va a doler con alegría y aceptación plena gracias por este reportaje me hizo mucho bien

  18. Pingback: Perder a un Hij@ en el Vientre: El Duelo de una Primavera que no Floreció (Revista Mamadre) | ONG Criamor

  19. Hola buenas noches yo estaba embarazada de 30 semanas y por un desprendimiento de placenta perdi a mi bebe era un lindo hombresito la perdida de este bebe a sido muy dura para mi ya que apenas va hacer un mes no puedo con la culpa de que pude haber hecho algo para k no pasara algo asi gracias a dios tendo otros 2 niños de 7 y 4 años pero estabamos tan ilusionados con el nuevo bebe porque fue planeado con mucho amor y era muy esperado ahora no se k hacer me siento muy triste por tener mis brazos vacios estoy muy desesperada todos los dias lloro x lo k paso y no puedo con este dolor ya que por todo lo k paso me kitaron mi matriz y ya no voy a poder llenar el hueco de mis manos y de mi corazon k dejo mi bebe espero y me puedan dar un consejo de como afrontar este dolor k no creo k lo pueda superar.

  20. tengo una hermosa niña de 2 años y hemos sido muy felices con ella, tanto que decidimos empezar mi esposo y yo a buscar un hermanito para ella. Tuvimos la fortuna y gran alegría de enterarnos a finales de diciembre que estábamos esperando un bebé, la emoción y alegría fueron inmensas, me sentí la más afortunada del mundo. A los pocos días de este mes de enero, fuimos a nuestra primer revisión consulta y en seguida pude notar en la cara de mi ginecóloga que algo no andaba bien. Dijo, se escuchan sus latidos, sin embargo hay un hematoma por una lado de la bolsita y puede poner en riesgo el embarazo. Me mandó a reposo absoluto, me dio indicaciones y traté de seguirlas al pie de la letra, hubo un ligero sangrado por lo que me inyectaron en dos ocasiones para evitar que continuara así y me tomé todos mis medicamentos.
    El miércoles pasado no me tocaba cita pero me empecé a sentir con demasiado sueño como si hubiera tomado una pastilla para dormir y aunque no sentía dolor le pedí a mi esposo que me llevara con la ginecóloga pues presentía que algo no andaba bien. Efectivamente, al ver el eco, ya no había más latidito, lo confirmó otro especialista…mi bebé se había marchado. Fue la sensación mas amarga y triste de mi vida, muchos sentimientos albergaban en mi en esos momentos, culpa, desesperacion, impotencia…no pude hacer nada yo que soy su madre para ayudarlo, para salvarlo…al di siguiente me hicieron un legrado y lloré mucho, desde entonces no he parado de llorar y mi niña me preguntó: ya creció mi bebé? Ya lo podemos sacar? (Como siempre me preguntaba) yo le tuve que responder que estaba en el cielo, que Diosito le llamó..no paro de llorar por ratos estoy bien y cuando estoy sola lloro mucho. Para los demás, incluyendo amigas siento que es como si no fuera para tanto. Para mí siempre será mi segundo bebé, independiente de que llegue otro, siempre lo amaré pues así me siento…espero poder superar esto por mi niña y todo lo que aún nos falta por vivir. Gracias por leer y por el artículo, me ha ayudado mucho.

  21. Estoy pasando lo mismo que ustedes, hoy hace tres días que mi ángelito se me fue al cielo ? fue un dolor tan terrible saber que lo perdería, mi esposo y yo tardamos 8 meses en poder consebir, estábamos tan felices cuando la prueba dio un positivo, empezamos a buscar nombres, a las 14 semanas nos dijeron que era un niño, y empezamos a buscarle un nombre, tuve algunas complicaciones en el embarazo pero todo marchaba mejor, hasta que el 6 de febrero me dieron unas contracciónes y fuimos al hospital, ahí me dijeron que tenía casi 3 de dilatación, fueron las palabras más horribles que había escuchado en mi vida, nos mandaron a otro hospital, en el que varias horas después me indujeron los dolores y mi ángelito nació sin vida fue lo más duro que me a pasado en la vida, ver a mi bebé de solo 24 semanas sin vida, que dolor tan terrible, nuestros sueños e ilusiones se fueron, nuestra vida se fue con el ????

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