Dolores al tener relaciones sexuales después del parto

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El nacimiento de un hijo/a, es la mayor alegría en la vida de una mujer. En ese momento comienza una nueva etapa que nos cambiará el sentido de todo lo que hacemos, sin embargo, no podemos descuidar nuestra salud.

El inicio de la vida sexual después del parto es complicado para algunas mujeres. Tenemos miedo, y podemos llegar a evitarla por la incertidumbre de que no sea igual que antes. Hay un período, que corresponde a la llamada cuarentena, de aproximadamente 40 días, en el cual el útero y todos los tejidos que participaron en el parto como el piso pélvico (músculos ubicados en la base de la pelvis), deben volver a su posición natural. Durante este período no es recomendable tener penetración para no interferir con esta recuperación.

La Dispareunia, término que se refiere al dolor que presenta una mujer durante las relaciones sexuales, puede presentarse en el momento de la penetración, durante el acto sexual o post coital. En ninguno de estos momentos es normal sentir dolor. Por eso, debemos consultar a nuestro ginecólogo o matrona en caso de sentirlo. Dentro de las causas de dolor durante el acto sexual en el post parto, están: la episiotomía dolorosa, contractura del piso pelviano, dolor en alguna articulación de la pelvis, por ejemplo: pubis, coccis, sacroilíaca (ver ubicación en esquema).

La episiotomía, incisión o corte practicado en la entrada de la vagina durante el parto para ampliar este espacio, puede generar dolor al contacto cuando su cicatrización es fibrosa o rígida, tipo queloide, o por presencia de granulomas(masa de tejido vaginal sensible al tacto). La episiotomía es de uso rutinario en nuestro país, lo cual es controversial puesto que sólo debiera realizarse en casos muy específicos, según el criterio del médico o matrona que asiste el parto. Está indicada para acelerar el período expulsivo fetal por riesgo de sufrimiento fetal, cuando existe un alto riesgo de daño de los músculos del piso pelviano, o cuando es necesario realizar un fórceps.

 

El dolor por una contractura del piso pelviano puede ser causada por un desgarro de este músculo que no fue detectado durante el parto y que genera algunas veces dolor, no solamente durante las relaciones sexuales, sino al caminar, estar de pie o ante cualquier esfuerzo físico.

 

En el caso de dolor lumbo-pélvico, es decir, en el coccis, pubis, o región lumbo-sacra, puede estar presente en algunas mujeres desde el embarazo, e incluso antes, o bien, aparecer o mantenerse durante el post parto. Los estudios de prevalencia de dolor lumbo-pélvico en el embarazo describen que más del 50% de las pacientes han tenido dolor en alguna etapa del embarazo, y que aproximadamente el 30% de estas mujeres lo mantiene después del parto.

 

La evaluación especializada en estas pacientes es muy importante, ya que en la mayoría de los casos se piensa que el dolor va a pasar con el tiempo y no se le da la importancia que requiere. No siempre es así. Si el dolor no se trata a tiempo puede hacerse crónico, teniendo múltiples consecuencias: depresión, sentimientos de culpa por no poder cumplir con las labores de madre o esposa; y también, incapacidad física.

 

La terapia en estos casos consiste en:tratamiento médico, que corresponde al manejo del dolor con medicamentos, que muchas veces esta limitado a un Paracetamol, porque las mujeres están amamantando. Pero la terapia con mayor efecto, y que gran porcentaje de la población desconoce, es el manejo conservador, que consiste en el abordaje de un kinesiólogo especialista en problemas músculo-esqueléticos de la región lumbo-pélvica. Esta terapia consiste en la aplicación de medidas físicas, como: frío, calor, masaje y ejercicios para estabilizar la pelvis; y otras técnicas específicas para mejorar la función sexual.

 

En la mayoría de los casos hay una excelente respuesta, devolviéndole a la madre su autonomía y su vida de pareja y familiar.

 

Esta intervención es necesaria, porque la salud pélvica puede verse afectada para un futuro embarazo, para realizar actividad física y para mantener una vida sexual saludable y satisfactoria.

 

¿CUÁNDO CONSULTAR?

  1. Dolor persistente en la región pélvica después de 2 semanas del parto, al sentarse, caminar, o al evacuar
  2. Dolor durante la actividad sexual
  3. Sensación de peso o bulto en la zona genital
  4. Escapes de orina involuntarios
  5. Escapes de gases o deposiciones involuntarios

 

 

Klga. Mónica Venegas G.

Centro Integral de Reeducación Pelviperineal

CIREP

www.cirep.cl

contacto@cirep

Acerca del autor

Feliz madre de Matías y Daniel y de profesión periodista y especialización en Derechos Humanos, Género y Relaciones Públicas. Durante mi proceso de estudios tuve la dicha de combinarla con la crianza de mi hijo mayor y el embarazo del segundo. Hoy junto a Mamadre tengo la maravillosa posibilidad de compartir, comunicar y retroalimentar todas las inquietudes que día a día nos hacen construir un mejor mundo para nuestros hijos, hijas y toda la familia.

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