Desarrollo del lenguaje después del año de vida

0

En un artículo anterior, hablamos sobre el desarrollo de la comunicación y el lenguaje oral desde los primeros meses y hasta, más o menos, los dos años. Ahora les hablare de la etapa que sigue.

Antes de comenzar diré que es importante tener en cuenta que, para que la comunicación se traduzca en lenguaje oral, debemos crear espacios de interacción ricos en expresiones y contacto cercano, pues el lazo saludable que creamos con nuestros hijos e hijas es el pilar de esta habilidad y muchas otras. Tampoco hay que olvidar que no es adecuado caer en comparaciones. Las guías son una referencia y nuestros pequeños pueden presentar variaciones. Algunos comienzan antes y otros después. Lo importante es estar atentos a su desarrollo y cumplir nuestro rol como agentes enriquecedores de su mundo.

A los 12 meses:
Antes de continuar me parece importante tener en cuenta las respuestas a los sonidos que observamos antes y alrededor del primer año. Ellas nos darán información sobre como esta respondiendo nuestro bebe a los estímulos auditivos del ambiente. Como referencia podemos decir que, antes de los 4 meses observaremos un giro rudimentario hacia la fuente sonora. Entre los 4 y los 7, busca el sonido de forma lateral. Entre los 7 y los 13 meses localiza una fuente sonora que proviene desde abajo. Entre los 13 a 16 meses localiza la fuente sonora proveniente de arriba y entre los 16 a 21 meses, aproximadamente, es capaz de localizar señales acústicas en todas direcciones.
El conocer esta información nos permitirá crear juegos para que nuestro hijo(a) busque un sonido, dependiendo desde donde provenga. Prefiera sonidos de intensidad moderada, no estridentes y melódicos que estimulen y no los asusten.

En cuanto a la expresión oral, como señalaba en el artículo anterior, nuestros hijos irán aumentando, paulatinamente, sus expresiones orales. Aparecen las primeras palabras relacionadas con el contexto, que irán incrementándose a medida que pasen los meses. Estas palabras serán, en su mayoría, aquellas que les permitan nombrar personas y objetos familiares para ellos y serán cortas y simples (“mamá”, “tete”, “tata”). La expresión en este período tiende a no ser inteligible pero si posee entonación. Así, podremos no comprender lo que expresa por como lo dice, pero el niño(a) le otorgará una rica entonación a estas expresiones.

No debemos olvidar que su vocabulario está aumentando de forma significativa. Tendrá cada vez mejor comprensión auditiva (ya reconoce su nombre, usa el chao y el hola con palabras y/o gestos, puede reconocer objetos asociados a las actividades diarias). Así, llegarán a cumplir los dos años con un número cada vez mayor de palabras, las que le permitirán comenzar a usar las primeras oraciones sencillas.

Por tanto este período se caracteriza por expresión oral cada vez más abundante pero poco inteligible, surgimiento de las primeras palabras, rico lenguaje no verbal y comprensión auditiva en aumento.

Entre los 18 meses y los dos años:
La expresión oral sigue aumentando. Su balbuceo es abundante, aunque no siempre inteligible. Le encanta escucharse e imita cada vez más los sonidos y palabras que escucha. Esta capacidad de imitar debe ser potenciada, no a modo de repetición, sino siempre en un contexto, y no sólo imitando palabras o sonidos sino también movimientos. El baile y las canciones son una estupenda herramienta para eso.
Son capaces de comprender enunciados y seguir instrucciones sencillas. Su vocabulario crece. Al igual que en la etapa anterior, muestra especial interés por juegos vocálicos y canciones divertidas y tiene cada vez más recursos. Como usa y comprende un número mayor de palabras, comenzará a juntarlas con la intención de usar sus primeras oraciones simples.

Entre los 2 y los 3 años:
Su lenguaje se verá incrementado de forma significativa. Alrededor de los dos años los niños y niñas manejan un cada vez mayor número de palabras de diversas categorías, aunque la mayoría serán sustantivos y verbos. En esta etapa se da inicio al surgimiento de las primeras oraciones, con las que pueden expresar mejor sus necesidades y deseos. Al comienzo, pueden ser del tipo “mama galleta”, “auto chico”, “quiero pan”. Poco a poco comenzará a complejizar sus enunciados, agregando otro tipo de palabras “mamá quiero pan”, “dame la pelota”, etc.

Es importante tener en cuenta que, como usan más y mejor lenguaje, observaremos “simplificaciones” en las palabras. Estas tienen por objetivo, hacer más fácil su expresión, sobre todo de palabras con estructuras más complejas, como por ejemplo: “mama éta” por “mama galleta” , “ato” por auto, “perucita” por caperucita,“tefono” por teléfono, etc.

Estos procesos de simplificación son completamente normales a esta edad. A medida que crece la claridad de su lenguaje mejora significativamente, y es posible comprender mejor el mensaje. A los tres años es, generalmente, muy inteligible, quedando algunas estructuras y fonemas más complejos por desarrollar (como la erre, palabras como tigre entre otras). Los niños pueden conversar y contar lo que les sucede en el jardín de forma eficaz. Su discurso esta en pleno desarrollo.

Un aspecto a tener en cuenta en esta etapa es la aparición de bloqueos durante la expresión oral. Muchas mamás y papás se asustan cuando ven que sus niños comienzan a repetir sílabas o les cuesta el inicio de una palabra, pensando en una tartamudez. En este período estos bloqueos son esperados y no hay que tratar de “ayudarles” a hablar, pidiendo que respiren, se calmen o repitan las palabras. Los papás debemos ignorar la presencia de estos bloqueos y dejarlos expresarse sin apuros o correcciones.
Sólo si observan que estos afectan de manera significativa la expresión o tienen dudas al respecto pueden consultar con un fonoaudiólogo(a). Nunca la corrección directa es beneficiosa. ( “esta palabra no se dice así, repite”).

 

QUE PODEMOS HACER PARA POTENCIAR EL DESARROLLO DEL LENGUAJE

La sugerencia primera es hablarle a nuestros hijos e hijas desde siempre. A veces no los validamos como interlocutores, al ser bebés, porque no hablan. No es así. Siempre será positivo para su desarrollo verlos como interlocutores válidos, que nos comprenden y están siempre atentos a nosotros (los bebés son muy buenos lectores de lenguaje no verbal). Idealmente el lenguaje debe ser descriptivo, comentando lo que hacemos y observamos, con una rica entonación y acompañado de gestos y expresión no verbal. Utilice palabras acordes a la edad de su hijo o hija. No olvide utilizar sinónimos y decir lo mismo de formas diferentes.

Cuando son pequeños estarán muy atentos a las expresiones de su rostro. Cánteles, sea expresivo(a), mírelos de frente. No se canse de hablarles. Ellos aprenden, aun cuando Ud. no les hable directamente (siempre nos escuchan).
El uso de canciones y cuentos enriquece, no sólo el lenguaje, sino también el contacto entre padres e hijos. Las canciones permiten potenciar la discriminación y seguir ritmos, así como la capacidad de imitar sonidos y movimientos. Los cuentos son fantásticos para su vocabulario, potenciar la comprensión auditiva del lenguaje, la memoria, fomentar momentos de reflexión y los lazos entre padres e hijos, junto a muchas otras habilidades. Uselos como rutina diaria. Al escoger los primeros cuentos, prefiera aquellos que tienen rimas, así como canciones o poesías.

Muéstrele variedades de sonidos mientras juegan: de auto, timbre, teléfono, animales, instrumentos, el viento, etc. A medida que los reconozca podrá discriminarlos. Si es pequeñito, puede usar sonidos divertidos para estimular la imitación verbal: cómo hace le perro?, cómo suena el teléfono?, etc. Juegue mucho a hacer sonidos divertidos con la boca, esto estimula el desarrollo de movimientos específicos que luego servirán para comenzar a usar fonemas diferentes.

Como papás podemos y debemos ofrecer un entorno rico en estímulos e interacción. Y no se trata de tener los últimos juguetes del mercado o ver las interacciones como una forma permanente de estimulación, sino de jugar con ellos y gozar el juego, disfrutar de las interacciones y saber que podemos apoyar significativamente su desarrollo.

Finalmente, si tenemos alguna duda respecto del desarrollo de la comunicación y el lenguaje de nuestros hijos, siempre será mejor consultar a un especialista que despeje nuestras dudas.

 

 

MONICA PONCE QUIROZ
FONOAUDIOLOGA
DIPLOMADA EN TRASTORNOS ESPECIFICOS DEL LENGUAJE,
NEUROPSICOLOGIA INFANTIL Y PROMOCION DE APEGO SEGURO.
mponceq@hotmail.com
83606010

 

Acerca del autor

Fonoaudióloga Universidad de Valparaiso egresada en el año 2001. Con más de 14 años de labor profesional, 10 de los cuales fueron hechos en el Sistema de Salud Pública. Experiencia en la práctica de exámenes auditivos en niños, atención de niños y niñas con Trastornos del Lenguaje y la Comunicación, además de haber sido encargada de programa GES en Hipoacusias del adulto mayor. Diplomada en Neuropsicología Infantil, Trastorno Específico del Lenguaje y Promoción de Apego Seguro.Feliz mamá de Josefina y Arturo.
correo electrónico: mponceq@hotmail.com/ teléfono: +56983606010/ alapa.cl

¿Qué opinas?