Dependiente en mis Brazos… Seguro y Confiado en el devenir

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Por Ps. María José Gasc

Bien se sabe, que los seres humanos somos los mamíferos que nacemos con el cerebro más inmaduro. Nacemos con menos de un 30% de desarrollo cerebral adulto, esto quiere decir que hay estructuras cerebrales inmaduras y por ende somos incapaces de llevar a cabo acciones u operaciones mentales que nos permitan defendernos de amenazas de manera autónoma y sobrevivir solos, por tanto, mas del 70% restante queda en manos de quien nos cuida y donde nacemos.

La dependencia del Ser Humano al nacer, hace necesaria la presencia de una figura que pueda acompañar y regular al bebé. Acorde a la teoría del Apego, somos seres que al nacer buscamos la proximidad con un otro con el fin de poder sobrevivir. La necesidad del vínculo de Apego es una necesidad que todo ser humano tiene, independiente de las condiciones biológicas, genéticas o ambientales en las que haya nacido. Vincularse con una figura que permita la sobre vida, es tan vital en el desarrollo como el comer y dormir.

Entendemos como Vínculo de Apego, un subtipo de lo que se podría llamar vínculo Afectivo, este último organiza un lazo afectivo con otro donde las emociones son intensas y la otra persona es percibida de manera irreemplazable (Fonagy, 2001).

Por otra parte, el Vínculo de Apego supone la necesidad de que la figura que busca el niño, sea quien responda ante la amenaza y el peligro. El Vínculo de Apego sería entonces también un Vínculo Afectivo, pero tiene la característica de buscar proximidad y seguridad ante situaciones de estrés, buscando al otro con fines regulatorios y satisfacción de seguridad (Bowlby, 1998; Soufré, 1996).

 

Estas funciones regulatorias no solo están relacionadas a los cuidados cotidianos de alimentación, estimulación, higiene y protección, también tiene un gran impacto en el desarrollo neurológico (Socio emocional) todas aquellas prácticas que los cuidadores realizan en momentos donde el bebé se encuentra estresado, es decir, todos los momentos donde el niño entra en un estado de displacer que lo saca de la tranquilidad basal y lo pone en alerta. Casos de estrés pueden ser; Enfermedad, cólicos, pena, miedo (a dormir solo, a una figura extraña o desconocida, un ruido fuerte, pesadillas, etc.) , frustración, rabia, entre otros.

El psicólogo Felipe Lecannelier señala que es de vital importancia para el desarrollo Socio Emocional del niño, que sienta que puede contar con sus cuidadores en momentos de estrés. Para ello, los cuidadores deben responder lo antes posible a las demandas señaladas previamente, sin importar si estamos hablando de un recién nacido, un lactante de 15 meses ó un pre escolar de 3 años. El vínculo perpetúa y es vital para el óptimo desarrollo Socio Emocional, que el bebé o niño sienta una continuidad en los cuidados de su figura de Apego en cuanto a la regulación que éste le otorga en momentos de mayor estrés.

 

Las necesidades de los niños van cambiando acorde a la edad. Por ejemplo, un recién nacido necesita ser alimentado de manera constante, recibiendo de manera afectuosa el pecho de la madre cuando tenga hambre, pero también tener acceso al cuerpo de ella cuando se sienta con necesidad de protección, cariño, calor, etc.

En el caso de las madres que no dan el pecho por diversas razones, pueden responder a estas demandas entregando el alimento (Fórmula o Leche Materna extraída) de una forma manera cálida y en los momentos que el bebé lo necesita, sin tener un reloj en mano o rigiéndose por los tiempos en que ella cree el bebé necesita ser alimentado. Recordemos que nosotros, no sólo nos alimentamos en las horas de desayuno, almuerzo y cena, también a lo largo del día tomamos un café, un jugo o agua. En el caso de los lactantes y niños también surgen necesidades de hidratación y la búsqueda de placer, por tanto, es factible que incluso habiendo tomado pecho o mamadera hace dos horas, quieran volver a alimentarse por el mismo medio, además debemos entender que la succión a los bebés les genera placer y calma, por lo que muchos bebés y niños (que aún toman mamadera, usan chupete ó toman pecho) pueden necesitar la succión en momentos de estrés.

 

La evidencia señala la importancia sobre la educación e información hacia los padres como medida preventiva para que ellos puedan estar al tanto que las experiencias emocionales a temprana edad son determinantes en el buen funcionamiento del desarrollo cerebral y capacidad de auto regulación de sus hijos. Para lo anterior, es fundamental que los padres entiendan que las interacciones cotidianas donde los bebés y niños tienen las necesidades de ser alimentados, cargados o consolados deben ser resueltas de una manera sensible y oportuna para así garantizar una relación sólida, cálida y consistente (Zero to Three, 2005).

 Colecho, lactancia y porteo

Mas adelante las necesidades irán cambiando, así como también los intereses. El recién nacido y los bebés más grandes necesitan la presencia constante de sus figuras de Apego, ya que como hemos mencionado, son éstas las que devuelven la calma y entregan seguridad, por tanto, es muy probable que tanto bebés como niños pre escolares deseen dormir con sus padres.

Históricamente, los niños dormían con sus padres hasta que ya se sentían listos para migrar a sus propias camas, es una costumbre de la era en que vivimos, que los niños y bebés duerman en camas o piezas separadas a sus cuidadores.

La razón de esta necesidad es simple, necesitamos el contacto y la seguridad que brinda la figura de Apego para entrar en un estado de calma y así poder descansar. No hay estudios que comprueben que dormir con los papás afecte al desarrollo, incluso hay estudios que lo promueven con fin de prevenir el Síndrome de Muerte Súbita. Tampoco se han visto casos de niños traumatizados por haber sido alimentados con Leche Materna hasta después de los 2 años, la Organización Mundial de la Salud recomienda que la lactancia debe ser exclusiva (sin agua, jugos, infusiones de hierbas) hasta los 6 meses y luego complementarla con sólidos hasta los 2 años o más.

 

Con el porteo ocurre lo mismo. En la medida que se practique con porta bebés certificados, seguros, no hay problema. Incluso éstos promueven que el niño pueda ir viendo el mundo desde la altura de los adultos y tener un panorama mas amplio que cuando van en coche, lo cual no significa que llevar en coche a los bebés los dañe o atente contra un Vínculo de Apego seguro.

Cada niño y familia es distinto y deben ajustarse a las necesidades de cada menor. Sin embargo, al nacer inmaduros y requerir de mayor contención, hace que el bebé humano necesite más brazos, mas contacto con el cuerpo de la madre. Se habla de gestación externa a los 9 meses siguientes del nacimiento, donde el bebé tiene mayor capacidad de regulación cuando está en contacto con el cuerpo de la madre.

La Psicóloga Mariana Gómez en una conferencia realizada el presente año, señaló que el gateo podría ser un indicador que la gestación externa se ha completado, ya que en ese momento el cerebro alcanza cerca de un 50% de desarrollo adulto.

 

Estudios recientes muestran que la sensibilidad de los cuidados m(p)aternos pueden activar receptores para las hormonas implicada en el estrés (Cortisol y Catecolaminas), lo que a su vez frena la producción de las mismas mediante retroalimentación negativa (Martínez, M & García, M. C. , 2001). Esto quiere decir, que la calidad del cuidado de la figura de Apego (la mayoría de las veces la Madre) tendrá un gran impacto en el Neuro Desarrollo del bebé en lo que respecta a la regulación emocional de este, pudiendo el bebé ir consolidando una seguridad emocional que le permita enfrentar de la mejor manera posible los futuros eventos adversos.

Cuando hacemos referencia a los cuidados maternos sensibles, estamos hablando de ciertas competencias parentales que buscan responder de manera eficaz, afectiva y contingente a las demandas del bebé. Un ejemplo de estas competencias son la empatía, la mentalización centrada en los estados afectivos del bebé entendiendo la etapa evolutiva e importancia de los fenómenos ocurridos en el episodio que lo desregula y la Regulación Emocional centrada en los principios de la Crianza Respetuosa.

 

Por consiguiente, esperar que un niño sea independiente o autónomo, es una ambición que sólo tiene como resultado la frustración de los padres y consecuencias nocivas para el desarrollo socio emocional de los niños, les explicaré porqué; resulta que los niños al tener un desarrollo cerebral inmaduro, es decir estructuras cerebrales incapaces de modular y regular los propios estados afectivos, necesitan ser dependientes de sus figuras de cuidado para poder lograr un óptimo desarrollo, lo cual traerá como consecuencia la autonomía sana y segura del niño.

Las habilidades que le permitan ser autónomo al niño, van a emerger acorde a la edad. Según la psicóloga Leila Jorquera, los niños tienen necesidades regulatorias según la edad en que se encuentren, por ejemplo entre los 0 y 2 años de edad, necesitan de otro para regular sus emociones (Hétero regulación), lo que implica que es el cuidador quien deberá restablecer los estado emocionales y hacer que el niño vuelva a la calma. Luego, en la edad pre escolar, los niños entran en lo que es la Transición. Esto quiere decir que en algunas instancias necesitarán de su cuidador para regularse pero ya están adquiriendo habilidades de Autoregulación, las cuales han sido aprendidas en base a los cuidados que sus figuras de apego han desplegado en situaciones de estrés.

Finalmente, en la etapa escolar, los niños ya cuentan con habilidades de Auto regulación, donde son capaces de regular sus estados de displacer y volver a la calma. Muchas veces estas estrategias podrían no ser las óptimas, por ejemplo niños que se tiran el pelo cuando tienen rabia, se golpean contra algo ó se retraen y tragan su malestar para “no molestar”. Todas estas estrategias han sido adquiridas producto de fallas en la regulación por parte de sus cuidadores en edades tempranas, sin embargo es fundamental recalcar que el cerebro de los niños es plástico y siempre se puede intervenir, es factible reparar el daño, por lo tanto si el padre, madre o cuidador principal utilizó estrategias de regulación que no promovieron el bienestar de la salud mental de su(s) hijo(s), aún es posible reparar y lograr una seguridad en el vínculo.

Tal como señala el psicólogo Felipe Lecannelierla seguridad en el apego es algo como un continuo, donde los niños se van sintiendo en diferentes momentos de su vida mas seguros de la disponibilidad emocional y física de los padres”.

Podemos, desde una mirada mas respetuosa, entregar a los niños respuestas mas eficaces y afectuosas de lo que ya lo hemos hecho. El desafío es ser constantes en la respuesta y predecibles, es decir debemos actuar siempre lo mas parecido posible, ya que de esa manera le entregaremos seguridad en el cuidado, proporcionando en ellos la tranquilidad de que pueden contar con nosotros.

 

Finalmente, reiterar que nacemos inmaduros, por lo tanto necesitamos de una figura de Apego que pueda responder a las necesidades de estas estructuras cerebrales inmaduras, con el objetivo de promover el bien estar físico y mental.

El neonatólogo Neils Bergman hace referencia a que el bebé jamás debe ser separado de la madre. Sus estudios apuntan a que las necesidades fisiológicas del bebé debe ser regulado por ella, ya que de lo contrario pone en peligro otros sistemas, debido a que entra en estado de alerta y esto le demanda una cantidad de energía que es desviada para poder enfrentar el peligro en desmedro de su propio desarrollo.

Desde la ciencia podemos ver que hoy en día se sabe que los bebés y niños son dependientes. No es capricho ni tampoco son artimañas que los niños emplean con fines manipulatorios. Al contrario de esto, promover la dependencia, entregando respuestas de manera oportuna, afectuosa y respetuosa a las necesidades de los pequeños, no hacemos mas que promover que estos niños se conviertan en adultos seguros y sanos. Las herramientas que quedan grabadas en el cerebro producto de una regulación afectiva respetuosa, son traducidas en estrategias de auto regulación, donde el niño podrá en un futuro poder identificar sus propios estados afectivos, los de los otros y sabrá entonces, responder de manera respetuosa a esas situaciones de estrés con las que tenga que lidiar.

 

Bibliografía y Trabajos Citados:

  • Bowlby, J. (1998). Una Base segura. Aplicaciones clínicas de una teoría del apego. Buenos Aires: Paidós.
  • Fonagy, P. (2001). Attachment theory and psychoanalisis. Other Press.
  • Martínez, M & García, M. C. (2001). Implicaciones de la Crianza en la regulación del Estrés. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 2 (9), pp. 535 – 545.)
  • Soufre, A.L. (1996). Emotional Development. The organization of emotional life in early years. Ney York: Cambridge University Press.
  • Zero to Three (2005). Mentes Saludables: Fomentando el desarrollo de su hijo del nacimiento a los 2 meses. Recuperado el 21 de Febrero de 2010, de http://www.zerotothree.org

María José Gasc
Mamá y Psicologa
Formación en Parentalidad Positiva, Apego y Salud Mental Infantil
www.apegocrianza.cl 

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Acerca del autor

Psicologa Universidad del Desarrollo
Formación en; Parentalidad Positiva, Apego y Salud Mental Infantil.
Certificada en técnica de Intervención de Video feedback modelo ODISEA
Consulta Particular (Viña y Santiago) y Talleres
www.apegocrianza.cl

3 comentarios

  1. Esther Reyes el

    Hola, con base a lo que he leído acerca de la teoría del apego y las características de mi niña me he inclinado a seguir mi instinto y cargar y asegurar a mi hija cuando me necesita. El asunto está en que apesar de que en el IMSS en México promueven en las clínicas y hospitales técnica canguro, no dejarlos llorar, atender necesidades físicas y emocionales, pero pronto mi hija irá a la Guarderia y conocidos y familiares me hablan de que ahí me van a decir que no la cargue, que la deje dormir sola y por lo tanto las educadoras no la cargaran ni nada parecido. Esta incongruencia entre la información que te brindan en los centros de salud y las guarderías del IMSS no es compatible con el apego ¿qué podré hacer?
    Gracias y saludos

  2. María José Gasc el

    Querida Esther,
    Tal cual señalas, las guarderías no siempre siguen la linea de la crianza respetuosa o crianza consciente como prefiero llamarle! La razón de esto, es que muchos de los profesionales que trabajan en las guarderías no están informadas sobre los últimos estudios en Neurociencias sobre no dejar llorar a los bebés, la importancia de cargarlos para consolarlos, etc. Para esto te aconsejo que busques una guardería que siga estos lineamientos, que tú como madre le hagas saber a las profesionales que tratarán con tu bebé, lo importante que es para tí y tu bebé que ella sea regulada de manera respetuosa atendiendo a las demandas que tu bebé tenga.
    La mayoría de las guarderías tienen conceptos errados porque no se han informado! NO por mala voluntad! por lo tanto es importante que les informes de las necesidades de tu bebé en base a evidencia y les hagas saber que tal cual en las clínicas y hospitales promueven el apego mediante la técnica canguro, es de vital importancia para el optimo desarrollo de tu bebé, que ellos también lo hagan. En la medida que las educadoras tengan un trato cálido y respetuoso con tu hija, ella se podrá entregar de manera mas fácil a la guardería, lo cual es convenientes para ellas como educadoras.
    En cuanto a las sugerencias que ellas te puedan dar, respecto a cargarla o que duerma contigo, te aconsejo que amablemente les des las gracias pero que tu sabrás hacer lo mejor para tu bebé.
    Lo que siempre aconsejo a mis pacientes y las mujeres que me preguntan sobre las guarderías, es que busquen una donde las salas o cursos sean pequeños, con pocos niños, por ejemplo una sala con 12 niños ideal que cuente con dos adultos, ya que de esa manera el trato es mas personalizado y las educadoras no se ven sobre cargadas.
    Finalmente, darte ánimo y mucha paciencia en el proceso, ya que no todos los niños se acostumbran enseguida! Muchos necesitan tiempo para adaptarse. Para esto te aconsejo que te tomes tiempo para poder acompañarla y de a poco ir alargando el tiempo que ella se quede en la guardería.
    Clave; No dejarla llorando y siempre despedirse! Nunca irse escondida, ya que lo podría interpretar como abandono!

    Te mando tres besos y un abrazo fuerte fuerte

    María José

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