DE CÓMO GESTANDO ME VOLVÍ A ENAMORAR

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Por Alecita Ortiz, mi historia de amor y maternidad.

midiario¿Conocen a Shrek? Mi Marido (Mío de aquí en adelante) es un ogro como Shrek. A simple vista cae mal, siempre tan serio y con el ceño fruncido sumado a su metro ochenta y esos rasgos tan cuadrados de su rostro. Agreguemos a todo eso, que es descendiente de alemanes e italianos, las cosas para él o son blancas o son negras…nada de matices, habla fuerte y golpeado por lo que la gente tiende a creer que está enojado….pero él habla así. No imaginan la cantidad de veces que lo he dejado hablando solo en el supermercado o en el Mall porque la gente me mira con pena y una no puede andar explicándole a todo el mundo que es así.

No le gustan los niños, ama a nuestra perra pero en el patio, le carga el ruido y es hiperactivo…. Pero a mí me gustó así. Porque mientras para todo el mundo es un ogro amargado, en la intimidad de nuestra relación es el hombre más dulce del planeta. Estoy enamorada.

Sí, estoy enamorada, pero ahora más que antes y es que la gestación de nuestra Olivia me mostró a Mío tal cual es, sin ninguna protección, sin ninguna vergüenza de tocarme o besarme en público. Me costó convencerlo de traer a nuestra Olivia y, estoy segura, que cedió en un acto de generosidad y pensando en que no resultaría tan rápido y así tendría tiempo de prepararse psicológicamente para ser Papá…pero, al parecer, su hija es testaruda como ambos y se pegó al primer intento…lo que lo dejó como en shock pero feliz.

Cuando fuimos al primer control y el doctor nos hizo la eco y vio su corazón fue tanta la pureza de su mirada y la felicidad en sus ojos que la que quedó en shock fui yo, y no me dio para llorar de emoción al confirmar que estábamos embarazados.

De ahí el cambio fue mayúsculo, he llegado a sentirlo en casa cuando no está, y es que trabaja en turnos de 11 días trabajados por 4 días libres. Cuando está en casa me corre los muebles para que yo pueda encerar, me limpia la cocina, el baño, cocina, me deja hecho pan integral con linaza para los 11 días que no va a estar y las compras hechas para que yo no tenga que salir.

Los tres primeros meses fue maravillosa tanta preocupación porque lo único que yo necesitaba era dormir, cuando mi energía comenzó a regresar me encontré con que no tenía más que hacer que dormir y quedarme en casa porque Mío me había resuelto la vida…ahí me explicó, a su manera, que no quería que me pasara nada porque él no estaba conmigo para cuidarme.

Cuando se tiene que ir al trabajo me da mil besos en la panza y pregunta: ¿Qué voy a hacer cuando la Olivia nazca? ¿Cómo me voy a ir a trabajar dejándola sola?…..como si yo estuviera pintada. Ahora está obsesionado con la construcción de la cuna de colecho y me encanta.

Es que yo sabía que esta parte de Mío existía pero no había logrado verla…mi Olivia me la mostró y es que ya no anda con el ceño fruncido, ya no es el ogro del que me enamoré la primera vez, apareció mi Príncipe Azul y me lo trajo la gestación…si hasta lo encuentro minísimo y tiendo a creer que todas me lo miran y le coquetean…y es que tiene otra luz en su mirada, y es que me mira diferente, me toca de otra manera….Creo que equivoqué el título y debí poner : De cómo, gestando, NOS volvimos a enamorar.

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista. Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños. No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión. Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso. Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías. @jbruna jenny@mamadre.cl

7 comentarios

  1. VALERIA MORAGA VARGAS el

    Que lindo …me encantó….yo conozco a esta madre enamorada……y lo único que se me ocurre decir en este momento………es que me siento muy feliz de que tu estés tan feliz…..y que lo único que puedo hacer por ti para ser parte de tu linda historia es rezar para que Diosito los proteja siempre y sólo les permita ser felices por siempre …..

  2. alejandra santander el

    Te pasaste casi me hiciste llorar,yo tengo un sherk como tu ,y nos reenamoramos dos veces . solo puedo decir q q me hiciste recordar tidas esas cosas tan hermosas

  3. Alecita Ortiz el

    Feliz de nuestro reencuentro y de que seas parte de nuestra pequeña Tribu Amiga. Gracias.

  4. ES HERMOZO LEE LO QUE PUBLICASTE, CIERRO LOS OJOS Y TE VEO DICIENDOLO PERSONALMENTE
    TE FELICITO , Y QUE DIOS LOS BENDIGAS A LOS TRES BESITOS

  5. Denisse Stoner el

    Hermosa historia Alecita. Me encantó leer esta historia, ya que pocas veces nos encontramos con un relato que involucre directamente al padre de nuestros hijos de forma tan amorosa sin antes referirnos a “nuestro embarazo”, “nuestas necesidades” y “nuestra lactancia”. Tu relato reivindica el “tú” y el “nosotros” como apoyo vinculante y constante de amor y cuidado a la familia. Somos varias al parecer que tenemos la dicha de volver a enamorarnos de nuestras parejas al momento de comenzar a gestar a nuestro bebé. Yo me enamoro día tras día, más y más del amor de mi vida.

  6. zafiro ibara el

    Bellooo! Me sacaste lagrimas linda. Creo q a todas nos pasa algo parecido, q ganas de contarle al mundo esas cosas bellas q pasan solo en la intimidad del hogar y q todo el mundo sepa q esta panza no mos cambia solo a nosotras

¿Qué opinas?