De cómo el reiki me ayudó a quedar embarazada

0

Tenia alrededor de veinticinco años y un diagnóstico de endometriosis severa que además de alejarme casi por completo de la vida social me había regalado dos dolorosas y costosas operaciones, que poco lograron aliviar mi dolor y un diagnóstico de infertilidad galopante.

Fue justamente después de la segunda operación, durante el post operatorio que el reiki llegó a mi vida de una manera inesperada. Estaba tumbada en cama sobreviviendo a los dolores de la operación y de la endometriosis que poco habían disminuido, el Tramadol no hacía efecto y mi hermana desesperada contactó a una mujer que hacia reiki, no sabíamos nada sobre la terapia, pero a estas alturas estaba dispuesta a probarlo todo.

En menos de una hora sentí que mi cuerpo volvía a vivir como no lo hacía hace años, por primera vez el dolor desapareció, un calor tibiecito que emanaba de las manos de mi terapeuta fue limpiando quién sabe qué y volví de ese tremendo viaje renovada, sin dolores y con una sensación de bienestar maravillosa.

Desde ese día, hace ya ocho años, comencé a hacerme reiki de manera habitual, mi meta era curar la endometriosis para poder llevar una vida normal, y ciertamente para poder ser madre alguna vez y no volver a meterme a pabellón nunca más en la vida.

Fueron días de un tremendo crecimiento espiritual, con cada sesión los dolores iban disminuyendo, y también con cada sesión las emociones iban apareciendo, miedos de infancia que trabajar, conductas aprendidas, mandatos familiares, y una vida que era una vorágine de 12 horas de trabajo diario me tenían en la cuerda floja, las manos amorosas de mi terapeuta siempre estaban ahí para canalizar la energía,para permitir que el dolor pasara. Pero era imposible sanar trabajando en el Congreso como periodista.

Así el reiki también fue enseñándome una palabra clave para mi futura vida de madre AUTOCUIDADO. Sí porque de nada me servía ganar dinero si estaba así de enferma, todo lo que ganaba en una sesión de reiki lo perdía en medio día de trabajo con los parlamentarios. Fue así como decidí renunciar y buscar otras formas de vida más sanas y libres, fue así como de la mano del reiki mi útero comenzó a hablar y a abrirse a la posibilidad de albergar vida perdiendo todos los miedos.

Y fue así como con un diagnóstico de infertilidad y tomando pastillas anticonceptivas, un día de primavera quedé embarazada contra todo pronóstico médico, y fue así como la misma terapeuta de reiki fue acompañando cada etapa de mi embarazo que debería haber sido de alto riesgo, y sin embargo, fue tan saludable como el embarazo más saludable que se puedan imaginar.

Los nueve meses de embarazo los viví con sesiones habituales de reiki, mi pancita se ampliaba en cada sesión y parecía que mi hijo disfrutaba de esa energía que le llegaba, pues después de cada terapia salía más embarazada y con una panza cada vez más grande.

No hay explicación científica para mi embarazo, la operación realizada no había cumplido su objetivo de aliviar la endometriosis y el dolor, las pastillas anticonceptivas para cortar la menstruación sólo me regalaron una hemorragia sin precedentes, y aunque estoy segura que toda la ayuda de la medicina tradicional fue vital para mi recuperación, y creo que de algún modo las operaciones ayudaron, estoy segura que sin el complemento del reiki no habría logrado disfrutar cada día de las enseñanzas de mi hijo, mi amado maestro

El reiki es y puede ser una tremenda herramienta de sanación, tanto física como emocional, es por eso que invito a todas y cada una de las madres que me leen a que lo prueben y busquen ayuda, una terapia complementaria seria que además ha sido reconocida por la OMS y que no implica ningún riesgo para ti ni para tu bebé, no es invasiva y al contrario puede cambiarte la vida si estás dispuesta a entregarte a sus sugerencias.

E incluso si no estás enferma, el reiki en el embarazo o en el postparto es una guía para cuidarte y estar preparada para cuidar, así como para aliviar dolores físicos, náuseas, fatigas, dolor lumbar, y todos esos malestares tan comunes en el embarazo.

Busquen su terapeuta en el lugar donde vivan, y si son de Viña del Mar o Valparaíso les recomiendo a Reiki: El Poder en tus manos  o que consulten en el Viña Spa que trabaja con reiki para embarazadas y para madres en puerperio, vayan, atrévanse y dejen que el amor y la energía universal les permitan sentirse plenas, y recuerden que en el reiki no necesitan tocar tu cuerpo, ni desvestirte, sólo se necesitan las manos y las ganas de sanar y elegir un terapeuta que te recuerde que eres tú quien tiene el poder para autosanarte y no que te haga creer que sin él no puedes lograr nada.

 

 

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora. Fundadora de Mamadre, amante de la vida, un buen vino junto a un libro y mi amado Valparaíso. La maternidad me cambió y hoy me siento en el deber de acompañar a otras madres para criar en libertad.