Embarazo cambia cerebro de la mujer para siempre

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Todas las que somos madres y las que hoy están leyendo esto con su bebé en el vientre, saben la distinción emocional que hay entre estar y no estar embarazada.

Como entrar a explicar lo que pasa cuando estamos gestando vida? Ni yo sé como empezar.
Todo comienza antes, durante o después de que me entero que estoy gestando. Comienza el carrusel emocional, muchas nos volvemos intolerantes el primer tiempo, sobre todo con los más cercanos, llámese pareja, mamá, suegra, etc. Varias se sienten más sensibles de lo habitual, lloran con frecuencia, o sienten rabia con más frecuencia. Algunas se comienzan a aislar, otras a ser más selectivas con las reuniones sociales y los amigos, algunas producto de ésto hacen poda de amigos ó incluso, a muchas la vida precisamente, se encarga de hacerles la poda de amigos para prepararlas para esta nueva etapa.

A veces la gente no logra entender que me pasa. ¡Y cómo van a entenderlo si ni yo me entiendo! Pero sabían ustedes, que de acuerdo a las neurociencias, los niveles de neurotransmisores en el cerebro se alteran por las hormonas?

Meto a las neurociencias en el baile, porque, si mi instinto de mujer no me falla, más de alguna embarazada agarrará este dato para comentarle a su pareja o algún familiar más “racional” que lo que le pasa no es cuento, ni maña, es real, tangible y necesita ser visibilizado y cobijado. Necesitamos SENTIRNOS cobijadas durante el embarazo. Una etapa de nuestra vida que cada vez que pasa, nos la cambia para siempre.

Se han puesto a pensar que los antojos son precisamente quizás los alimentos que contienen las vitaminas necesarias para nuestro bebé? o que los cambios hormonales necesarios para el sano avance del embarazo son los que nos provocan dolores de cabeza, cambios de humor, etc. Nos estamos remodelando enteras, de pies a cabeza, cada célula genera un movimiento distinto cuando nuestros neurotransmisores comienzan a hacer nuevas conexiones neuronales o a cambiar su desarrollo en ciertas áreas del cerebro.

Este cambio a nivel neuronal incide en muchas de nuestras conductas. Por ejemplo, se suele decir que estamos más despistadas, pero en verdad la mujer presta más atención a lo que hace o deja de hacer y magnifica la importancia de dichos despistes. Es decir, ahora nos damos cuenta más conscientemente de todo lo que hacemos o dejamos de hacer, y por otro lado, cambia el foco de nuestra prioridad. Lo que hemos olvidado, probablemente ya no es tan importante.

Estrés

El estrés en el embarazo también se vive de manera distinta. La liberación de oxitocina en estado de gracia, implica una inhibición de corticotropina, que es la encargada normalmente de ayudarnos a huir o atacar en estado de estres normal. El que se inhiba entonces, implica que la oxicotina es la responsable de darnos calma y tranquilidad. Pero… no huimos, no atacamos, como si estuviéramos reaccionando en otro periodo de nuestra vida.

En 1940, Frank A. Beach, de la Universidad de Yale, en Connecticut, comprobó que el estrógeno y la progesterona regulaban respuestas como la agresión y la sexualidad en ratas, hamsters, gatos y perros.

Más tarde, hacia 1984, el doctor en endocrinología Robert S. Bridges, de la Escuela Cummings de Medicina Veterinaria de la Universidad de Tufts, en Massachusetts, confirmó que estas mismas hormonas determinaban el comportamiento maternal, un concepto que engloba modulaciones en la voz, un afecto positivo, una tendencia a socializar, una agudeza en sentidos como el olfato y el oído, una tolerancia al estrés, así como el vínculo cariñoso hacia la nueva criatura.

Nuestras funciones cerebrales, cambian notablemente durante el embarazo, donde se comprobó que aumenta marcadamente la memoria y la capacidad de aprendizaje, pues se encontró que se altera el tamaño de algunas regiones cerebrales claves, y que además estos cambios persisten durante décadas.
De ahí que digan que la maternidad nos cambia la vida no? Ver la maternidad como un aprendizaje, un momento de profunda instrospección que nos puede llevar a ser una mejor versión de nosotras mismas está ahí, arribita, en nuestro cerebro, desarrollándose, puliéndose… no es cuento, no es una frase cliché… nuevamente, es tangible y real… bueno… y si le sacamos partido a los aprendizajes, tanto mejor!
Porque aumenta la memoria? porque somos ante todo mamíferos! y recordemos que el instinto de supervivencia implique que si tengo mejor memoria, podré recordar ante una amenaza, un lugar donde ir a protegernos con mi recién nacido, o recordar donde dejé las llaves si es que se me quedó algo importante para mi hijo, o el remedio es a tal hora, tantas
veces al día.

El disparo en las hormonas femeninas, estrógeno y progesterona, hace que la actividad emocional de las mujeres aumente. La oxitocina sería la encargada de la mejora del aprendizaje y la memoria, reduce el nivel de estrés y promueve la confianza y las relaciones sociales. Y la prolactina incrementa la valentía.

Esta sensibilidad extra nos hace especialmente perceptivas para leer las expresiones faciales de los demás y por lo tanto descifrar el incipiente lenguaje de nuestra cría. Pero además, y aquí viene lo interesante, nos pasa con los adultos, por lo tanto muchas veces pregúntate si la mayor intolerancia que estás sintiendo puede ser producto de haber evidenciado inconscientemente una conducta por parte de tu pareja, familiar, amiga que sea incongruente con su expresión no verbal? En términos simples, quizás leíste su expresión facial y notaste algo que te molestó, que no haya sido congruente con lo que dijo, y que quizás solo tú puedes ahora ver, ya que muchas veces no nos damos cuenta como nuestra expresión verbal nos delata. La intuición aquí, toma un rol protagónico a la hora de leer mejor a los demás. Síguela, te va a servir cuando nazca tu bebé.

embarazo

Imagen propiedad de http://www.elcervellsocial.org/plasticidad/

Rebecca Pearson, de la Universidad de Bristol, ha sido una apasionada investigadora de los sucesos que ocurren en las embarazadas, demostrando que a medida que transcurría el embarazo, las mujeres puntuaban más alto a la hora de decodificar expresiones de amenaza como miedo, rabia o disgusto”.

“Al parecer, el cerebro se fortalece con el fin de poder llevar adelante con éxito, las difíciles tareas que deberá enfrentar en las situaciones antes mencionadas.  “La investigación indica que las dramáticas fluctuaciones hormonales que ocurren durante el embarazo, el nacimiento y la lactancia remodelan el cerebro, aumentan de tamaño neuronas de ciertas regiones y producen cambios en otras” Señalan las investigaciones de Craig Kinsley de la Richmond University y Kelly Lambert, del Randolph Macon College, afirmando que “cuando la caminata se vuelve difícil, el cerebro se pone a andar”.
Además los cambios continúan post parto, las regiones del cerebro que más crecen son las relacionadas con la motivación (hipotálamo), el procesamiento de la recompensa y la emoción (sustancia negra y amígdala), los sentidos (el lóbulo parietal) y el razonamiento y el juicio (corteza prefrontal). Los sentidos con más aumento son el olfato y oído, de manera tal de estar atentas a las necesidades de nuestros recién nacidos.
Con toda esta información sobre los cambios en el periodo de gestación, resulta imperativo el apoyo y contención hacia las embarazadas, ya que sin tener la misma capacidad de reacción ante el estrés (cortisol) que tienen sin estar gestando, la sensación interna se va procesando de forma inconsciente, paulatina y puede afectar el desarrollo de su futuro hijo también. El desarrollo de la salud mental parte desde la gestación. Si estamos gestando nuestro cerebro se encargará de tratar de mantenernos tranquilas, pero ante una amenaza, o un mal rato, estaremos mucho más propensas a la desrregulación emocional debido a la reorganización y desarrollo de nuestro cerebro, ocupado de rendir al 100% para el desarrollo de nosotras como futuras madres y de nuestro bebé.
Información como ésta nos empodera, nos libera, nos da la opción de hacer algo distinto como embarazada, como futuro padre que ahora sabe mejor que pasa con su mujer e hijx, como abuelos, como red, como tribu.
Como vas a cuidar a una embarazada la próxima vez que la veas?
Pamela Labatut H.
Mamá
Psicologa Clínica – Psicoterapeuta
Terapeuta Floral Acreditada

Acerca del autor

Mamá, Psicóloga Clínica – Psicoterapeuta. Terapeuta Floral Acreditada y terapeuta complementaria. Atención individual y parejas. Especialidad en Autoestima-autocuidado, duelo gestacional, maternidad, sueño infantil. Terapias, talleres y círculos de mujeres en Rancagua.
www.psicologiayflores.cl

1 comentario

  1. Muy interesante.La naturaleza es bien sabia y todas las sensaciones que tenemos en el embarazo son por algo. Entenderlas es algo mágico. Ahora soy como una superheroina estoy más atenta atodo.jajaja

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