¿Cuanto debo subir de peso en el embarazo?

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                                                                 PESO-EMBARAZO

La obesidad, enfermedad crónica que actualmente representa un grave problema de salud pública en países de segundo y primer nivel, no discrimina  género, edad  o estado socioeconómico, con las consecuencias a la salud, sociales, culturales y psicológicas que conlleva.  La prevalencia de sobrepeso y obesidad en mujeres en edad reproductiva (20-39 años) se ha incrementado a más del doble en los últimos 30 años, con lo que actualmente dos tercios de esta población presentan sobrepeso y un tercio obesidad

Además, en la mujer tiene otras connotaciones que parecen diferenciarse ligeramente al caso del género masculino.

Epidemiológicamente tiene mayor prevalencia (es decir hay más mujeres obesas que hombres), en ellas se observa más claramente la influencia del estatus económico en el desarrollo de la  obesidad; así como que el mantener un peso controlado es aún una mayor motivación estética, probablemente asociado a los patrones y estereotipos socio-culturales de “cómo debe ser el cuerpo de una mujer” para ser femenino, lindo y atractivo. Estos “moldes” y su interiorización  conllevan un  importante componente emocional tanto por tratar de cubrir los estereotipos como el mismo componente emotivo relacionado con la comida, además de la formación o deformación  del  autoconcepto de imagen corporal y la distorsión de esta. Por otra parte, la mujer es mayor consumidora de fármacos (anticonceptivos, analgésicos, antimigrañosos, ansiolíticos, antidepresivos), que parecen favorecer la obesidad.

En el caso de la salud femenina relacionada al peso antes, durante y en el periodo del post-parto existen diferentes adaptaciones metabólicas que se deben tomar en cuenta. Es común que muchas mujeres sientan frustración o miedo al incremento de peso durante el embarazo y a su probabilidad de no volver a tener la misma figura de antes.

Incluso pueden existir pensamientos contradictorios acerca de la alimentación durante el periodo de gestación; por un lado la mujer desea que su bebé crezca fuerte y sano pero por otro pareciera hacerlo de tal forma que no afecte su figura previa así como los cambios que tendrá su cintura, abdomen y cadera luego de esta adaptación del organismo. Algunas mujeres pueden llegar a presentar pregorexia qué es la anorexia  del embarazo en el que la mujer se somete a regímenes hipocalóricos para controlar o incluso subir lo menos posible de peso en este periodo, esta se puede presentar independientemente de que previamente existan antecedentes de anorexia.

¿Qué sucede realmente? ¿Es verdad que debemos “comer por dos”? ¿Mi cuerpo volverá a ser el mismo de antes? ¿Me saldrán estrías por el sobrepeso y el aumento en tamaño de mi abdómen? ¿Por qué me da tanto apetito casi todo el día; es normal?

Existen pocos estudios prospectivos a largo plazo que describan el estado nutricio de las mujeres embarazadas especialmente en países subdesarrollados.

Definitivamente muchas variables influyen pues cada mujer tiene características propias como la raza, el peso antes, complexión e Índice de masa corporal previo al embarazo, la edad, situación socio-cultural y laboral, e incluso el propio estilo de vida. Por ejemplo  una adolescente de 15 años requiere mayor aporte calórico que una mujer adulta de 30 años.

La ganancia de peso durante el embarazo es un fenómeno complejo en el que influyen cambios fisiológicos y metabólicos de la madre, la placenta y el feto.

Actualmente se considera (aunque aún no es algo establecido como tal) que una mujer con peso normal antes del embarazo aumenta de 10.0 a 16.7 kg  de peso con un recién nacido a término. Las nuevas Guías de la Organización Mundial de la salud sugieren que de acuerdo al Índice de Masa corporal previo al embarazo (aquel que relaciona el peso con la talla mediante dividir el primero entre la segunda al cuadrado y lo clasifica en peso normal, sobrepeso, Obesidad grado I, II y III) se establezca un promedio de lo que se espera sea saludable para la salud de la madre y del neonato.

Para ejemplificar se muestran las siguientes gráficas.

 

CATEGORIA DE IMCpregestacional IMC Ganancia de peso ( kg) recomendada
Baja <19.8 12.5 a 18
Normal 19.8 a 26 11.5 a 16
Alta >26-29 7 a 11.5
Obesa >29 Menos de 7

 

En la siguiente tabla se muestra el promedio por semana dependiendo del trimestre en el que se encuentre la madre

 

PESO ANTES DEL EMBARAZO GANANCIA DE PESO DURANTE EL EMBARAZO 2° TRIMESTRE3 er TRIMESTRE
PESO NORMAL (IMC19-24.9) 11.5-16 kg 0.4kg/ semana
BAJO PESO (IMC<19) 12.5-18kg 0.5 kg/ semana
SOBREPESO (IMC 25-30) 7-11.5 kg 0.3 kg/ semana
OBESIDAD (IMC>30) Mínimo 6 kg 0.3 kg/semana
PESO NORMAL CON GEMELOS (IMC 19-24.9) 16-20 kg 0.7 kg/ semana
PESO NORMAL CON TRILLIZOS (IMC 19-24.9) 23 kg 0.7 kg/semana durante todo el embarazo

 

Sin embargo hasta un 54 % de las mujeres tiene una ganancia de peso mayor a la recomendada lo que no significa que realmente cubran los nutrientes necesarios, pues hasta un 26% presenta anemia por déficit de Hierro, ácido fólico, calcio y Zinc. La ganancia adecuada en una mujer con  peso normal antes del embarazo y con incremento normal durante este favorece una mejor evolución y término de la Gestación. Ya que mujeres con una ganancia  mayor a la recomendada presentan incremento en el riesgo de hipertensión asociada con el embarazo, diabetes gestacional, compli­caciones durante el trabajo de parto, macrosomía, falla en la lactancia, retención de peso posparto y subsecuente desarrollo de obesidad.  Hay que destacar de igual forma que en estudios realizados en Estados Unidos, entre las mujeres obesas, el 73% referían retención de peso mayor a 10 kg tras el parto.

 

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Existen diversos escenarios :

  1. Las mujeres con peso normal previo al embarazo pero con una ganancia mayor a la recomendada durante el mismo pueden tener más riesgo de que el Líquido amniótico sea anormal ( escaso o con volumen incrementado) así como mayor dificultad durante el trabajo de parto.
  2. Mujeres con sobrepeso previo al embarazo y con ganancia superior a la recomendada puede presentar evolución anormal del embarazo y macrosomía ( bebés con peso y tamaño superior al promedio )
  3. Actualmente en el caso de las mujeres con obesidad grado II, se está estudiando el beneficio/riesgo de recomendar incluso un pérdida ponderal durante el embarazo, no superior a 5 kg, pero este es un tema actualmente de debate pues se requieren estudios bien diseñados para valorarlo. Lo que si se sugiere es que en mujeres que padecen obesidad previa al embarazo la ganancia de peso sea menor.

Se ha estimado que aproximadamente 288.000 cesáreas son realizadas anualmente en mujeres primigestas y  64.000 de estas podrían evitarse si las mujeres durante su embarazo no tuvieran una ganancia de peso mayor a la recomendada, factor que debe ser considerado dentro de las metas actuales para disminuir la violencia Obstétrica.

 

Si la ganancia de peso en el 2º y 3er trimestre de embarazo es inferior a 200 g/semana o superior a 700 g/semana, se deben revisar los hábitos alimentarios de la gestante así como otros factores (tabaco, retención de líquidos…) y sobre todo evaluar si el crecimiento fetal es adecuado o está viéndose afectado por ese insuficiente o excesivo incremento de peso materno.

 

¿QUÉ CAMBIOS EN EL ORGANISMO DE LA MUJER GESTANTE FAVORECEN EL INCREMENTO DE PESO?

Desde el momento de la concepción el balance energético se modifica pues ahora hay una nueva relación compleja a través de 3 integrantes Madre-Placenta- Feto; uno de los nutrientes que más se aprovechan durante este periodo son las grasas, pues estas son una fuente que se requiere para la formación del nuevo bebé.

En condiciones normales, la proteína que se obtiene de los alimentos de origen animal, leguminosas u oleaginosas  es requerida para formar  estructuras, los carbohidratos (cereales y tubérculos) son fuente de combustible por el cerebro materno, el cual utiliza glucosa y también para  el feto.  Las grasas se aprovechan para formar las paredes de las nuevas células, formación del sistema neurológico y precursores para sustancias del  Sistema inmunológico, transporte y absorción de vitaminas entre otros.

El adecuado aprovechamiento de estos nutrientes no es igual durante todo el embarazo, pues cada trimestre representa nuevos retos en las nuevas estructuras que se van formando dependiendo de la etapa. En resumen podemos identificar dos fases:

  1. Anabólica: En esta existe poco crecimiento fetal y de la placenta, el incremento de peso se da por el almacenamiento de grasa de la madre muy necesario para la siguiente etapa. Durante este período es común un mayor apetito e ingesta de alimento e incluso es posible que aumenten los niveles de triglicéridos en sangre materna
  2. Catabólica: Hay un mejor aprovechamiento de los nutrientes para dirigir las reservas que se guardaron en la primera etapa y favorecer el crecimiento fetal.

En resumen las demandas adicionales de energía durante el embarazo se deben a la cantidad de proteína y grasa que debe ser acumulada inicialmente por la madre para posteriormente aprovecharse; Existen además gastos extra de energía materna que tienen que ver con el esfuerzo adicional del corazón, pulmones y riñones para mantener a los nuevos tejidos e incluso la temperatura corporal aumenta.

En conclusión, es recomendable que en los países existan políticas que aboguen por un mejor acercamiento a una adecuada nutrición en la mujer desde antes de entrar a un período gestante para disminuir el riesgo Obstétrico y del recién nacido.

Las medidas a tomar no son costosas, incluyen una adecuada evaluación preconcepción y prenatal (idealmente) con cambios nutricios para favorecer la existencia de las mejores condiciones posibles. Muchas de las causas de Cesáreas disminuirían notablemente tan solo con mantener un peso saludable. La adecuación nutricional varía con cada mujer por países e incluso por regiones dentro de un mismo país.

Existe la idea de que por comer mucho se cubren los requerimientos necesarios, sin embargo conductas de “picar”, deseo intenso por algunos alimentos en particular pueden ser síntoma de alguna enfermedad de base como anemia por déficit de Hierro, entre otras.

Cabe resaltar también  que en algunos estudios prospectivos (a largo plazo en años) se ha encontrado que las mujeres que tuvieron  sobrepeso u obesidad durante el embarazo favorecen la obesidad durante la infancia o adolescencia en sus hijos. Por lo tanto los alcances de esta enfermedad no se limitan a solo “estar gordita o pasadita de peso”  a “comer por dos”  o a “no importa, mientras estés embarazada come todo lo que quieras”, muchas enfermedades maternas y de los recién nacidos son prevenibles si modificamos conductas alimenticias sencillas.

Finalmente lo importante es la Salud; de sobra queda sentir frustración por no querer aumentar de peso, es innevitable y necesario para la salud Materna y del Recién nacido, Si crees que de acuerdo al riesgo por tu sobrepeso previo necesitas nuevos hábitos alimenticios es importante acudir  a un profesional de la Salud que pueda orientarte, sin embargo si este te sugiere que debes bajar de peso o realizar ejercicio fisico intenso ( el cual no llevabas acabo antes del embarazo) esto no es recomendable. Si previo a la gestación se llevaba una vida sedentaria, lo que es recomendable únicamente son caminatas a paso moderado 3-5 veces por semana según tolerancia durante 30 minutos. si previamente se realizaba actividad física esta se puede mantener siempre y cuando no haya riesgo de lesiones que pongan en peligro a mamá o al feto.

¡Ánimo mamá! El cuerpo indudablemente cambia, pero ahora tomará empoderamiento desde otra perspectiva que no había conocido tu organismo antes pero para lo cual estás perfectamente preparada. Hábitos alimenticios saludables, actividad física saludable y auto-imágen ( nueva definitivamente ) tendrán como resultado un desenlace de parto ideal y un inicio de otra vida mucho mejor.

María Esther Vidal Cárdenas

Mamá y Médico Cirujano y Partero

Diplomado Abordaje Psicológico de la Obesidad.

 

 

 

REFERENCIAS:

1.Efecto de la ganancia de peso gestacional en la madre y el neonato . Abraham Zonana-Nacach, MC,(1) Rogelio Baldenebro-Preciado, MC,(1) Marco Antonio Ruiz-Dorado, MC.

2.Impacto de la obesidad pregestacional en el estado nutricio de mujeres embarazadas de la Ciudad de México. Otilia Perichart Perera,* M Balas Nakash,* E Schiffman Selechnik,* M Serrano Ávila,* Felipe Vadillo Ortega. Ginecol Obstet Mex 2006;74:77-8

3.Nutrición durante el embarazo y la Lactancia. Organización Mundial de la Salud. Serie de Informes técnicos.

4.Obesidad en la mujer . Riobó*, B. Fernández Bobadilla**, M. Kozarcewski** y J. M. Fernández Moya*** * Unidad de Nutrición. ** Endocrinología y Nutrición. *** Unidad de Menopausia. Servicio de Ginecología. Fundación Jiménez Díaz. Madrid. España.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Acerca del autor

María Esther Vidal Cárdenas Mamá de un niño de cinco años. Médico Cirujano y Partero. Diplomado Abordaje Psicológico de la Obesidad.

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