Cuando llega el momento de ser Madre….

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Por: Nayade Quiñones Li
Enfermera y Terapeuta Complementaria

Ayer mi suegra linda me preguntaba ¿Quién había sido el valiente que decidió este embarazo? )… sin pensarlo le respondí : “Dios… él lo decidió”.
Ella como muchos cree que hemos programado algún hijo o algo en nuestras vidas juntos, la verdad es que jamás hemos programado nada, la vida nos ha llevado y nosotros navegamos en ella desde que nos conocemos. Como si pudiésemos controlar la vida jejeje. Mi idea es que la vida propone y podemos decir sí o no. Pensábamos que ya con 38 y 42 años no volveríamos a cambiar pañales. Que el trabajo, la rutina, la endometriosis, el desorden hormonal, la intolerancia a la insulina… etc, etc. Nos estaba llevando a otros lugares de la vida. Que la rueda de la fortuna nos llevaba a comenzar los descuentos. Pero aquí estamos.
Que un hijo (nacido o no) te elija como su madre/padre es una bendición, un honor y una responsabilidad. Pone en ti la confianza de que vas a saber “leer” su corazón y su alma. Que vas a tener (y saber usar) las herramientas precisas para su evolución y su desarrollo como ser humano y su plan de vida. Que vas a guiarlo por el camino de vida, luz y amor. Que vas a trabajar intensamente en ti, para darle cada trozo de vida de la manera mas pulida posible y que tendrás la humildad necesaria para decir “lo siento, no sabía, te amo hijo/hija. Es lo mejor que puedo”.

10484173_10153322039868496_1624118278435617654_oDe un momento a otro ya no eres mas solo tú. Cada paso que das, cada decisión de vida afecta a otras vidas. Te vuelves co-creador con Dios. Eres responsable de esta almita, de poner en ella todas las cosas necesarias para su mejor caminar en esta tierra. A veces pienso eso y me estremezco de amor, y porqué no decirlo??? de miedo también… de miedo de embarrarla, de que falte algo de que sobre algo, de no dar la talla. Muchas veces me siento sobrepasada, creyendo que no soy suficientemente buena para estos humanos maravillosos puestos a mi cargo por la divinidad. Puros miedos tontos, porque si Dios confió en nosotros como padres, con lo bueno y lo difícil de nuestros caminos y personalidades ¿Cómo no confiar yo misma en que lo que estamos haciendo no lo es?.
Y ahí mi alma me dice… “son perfectos para ellos”. Claro, así como mis suegros fueron perfectos para criar a este hombre maravilloso a mi lado, lleno de amor, respeto, sabiduría y humildad y mis padres a mí con fuerza, libertad, coraje y sentido común. Nosotros por separado quizás no hubiésemos podido, pero juntos, es justo lo que estos niños que nos han elegido como sus padres, su origen, sus raíces su historia, necesitan de nosotros. Y ahí siento vivas en el alma las palabras de Joan Garriga y las monedas. Que felicidad poder entregar estas monedas, monedas que recibí de mis padres con tanto amor, que he ido tratando de multiplicar, limpiar, hacer brillar. No importa si son muchas o pocas… son las necesarias para que ellos logren abrir puertas y pagar pasajes de viajes.
Cuando miro a Josefina comenzando tímidamente a abrir sus alitas a la vida, a Sebastián abriéndose camino poco a poco no sin esfuerzo, pero con un coraje tremendo, haciéndose escuchar sin duda alguna y siento en mi vientre a este poroto con una energía de amor y una vibración increíblemente alta… la vida cobra un sentido de perfección y grandeza mas allá de lo explicable en palabras.
Cuando comenzó este embarazo, sentía y pensaba que mi cuerpo físico, mental, espiritual, no estaba preparado para este desafío, que mi alma estaba mirando otros rumbos, que todo decía que “no”. Sin embargo… a poco andar y gracias a visiones mas amplias de amigas y colegas… mi alma gritó lo que inconscientemente no quería aceptar… “Sí”. Ese sí ancestral… ese sí desde las entrañas, ese sí desde niña cuando jugaba a ser mamá y trabajar… es como saber esta historia, pero no recordarla. En ese minuto sentí que todo estaba bien. Que a pesar de la edad, el peso, la diabetes y el ego… estoy y estamos como familia preparados para este regalo que nos envían. los miedos se disiparon…y la luz inundó nuestro hogar.
Esta mujer mas consciente, mas relajada, mas presente, mas auténtica que soy hoy en día… es la madre perfecta que necesita poroto. Como la madre luchadora y trabajólica que vivió Josefina o la mamá aperrada, estudiolica y libre que ha vivido Sebastián. Cada una de esas yo’es son perfectas para mis hijos y para mí. Esta es la familia que necesita con perro y gatos, hermanos, plantas y locura.
La vida cobra nuevos colores, nuevos sabores… y florece.
Gracias mi amor
Gracias por venir y ser la mayor Josefina (mi brujita-niña dulce y aperrada. Mi heredera power!!), Matías (lo siento hijo – no pudimos con el papá. te amamos y te llevamos en nuestro corazón, eres parte de nosotros-), Sebastián (nuestro león de Dios -corre, corre lejos y libre hasta donde tus pies te lo permitan- ), María de los Ángeles (siempre estás en mi corazón cuidando a tu gemelo loquillo Sebastián) y Porotín jajaja ( te esperamos con el alma familiar y nuestro corazón dispuesto y abierto)…

 

Nayade Quiñones Li
Enfermera Universidad de Chile – Master Reiki – Maestra en Técnica de Lectura de Registros Akáshicos –
Constelaciones Familiares Sistémicas – Primer Módulo de Experiencia Somática (abordaje en trauma)
Terapeuta de Esencias Chamánicas del México Antiguo – Guardiana del fuego Sagrado –

PÁGINA DE TERAPIAS QUE REALIZO

Acerca del autor

Equipo de columnistas y colaboradores ocasionales de Mamadre.cl

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